Capítulo 37

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Cuándo Diana despertó Atsuko aun estaba abrazada a ella, y no pudo evitar acercarla más a su cuerpo en un fuerte abrazo y sonreír. Si bien dormir con otras personas siempre la había incomodado, había algo en los brazos de su novia que la había hecho dormir como nunca.

Miro el reloj fijamente. Era aun temprano para la chica de la ventana, incluso en días de escuela.

Se alejo de Atsuko lentamente, depositando un dulce beso en su mejilla, con intenciones de dejarla descansar. Ese día su novia iría al colegio, así que dormir era importante.

Tomo un short blanco y una camiseta de Lana del Rey antes de ir al baño para tomar una rápida ducha y hacer sus necesidades fisiológicas. Dejo la habitación poco después, asegurándose de cubrir bien a su novia con la sábana y depositando un casto beso en sus labios.

Intento preparar un buen desayuno para la familia, y lo logro a pesar de que las cosas no estaban ubicadas como en casa. Luego desayuno sola, disfrutando del silencio y resolviendo un crucigrama mientras bebía su jugo de manzana, sonriendo al sentir que estaba siguiendo una pequeña parte de su típica rutina. Luego se coloco su dosis diaria de insulina y tomo la gran cantidad de medicinas prescritas que necesitaba. Estaba terminando de lavar su plato cuándo Harumi y Fuji Kagari entraron.

Harumi: Oh, Diana... No esperaba verte -Le dijo con una sonrisa, colocando una mano sobre su espalda cariñosamente, Diana no sintiéndose completamente cómoda con el contacto-. Buen día.

Diana: Les hice el desayuno -Susurro alejándose un poco de la pareja, no comprendiendo como después de la amplia charla que habían tenido el día anterior aun no podía sentirse bien junto a ellos. Harumi era definitivamente una madre divertida y de mente abierta que la chica de ojo azules habría pagado por tener, y Fuji era un hombre bastante cálido y de mirada reconfortante. Tal vez estaba destinada a no disfrutar jamás del contacto físico.

Harumi: No tenías que hacerlo, Diana -Susurro, Diana entregándoles sus respectivos alimentos y guiándolos al comedor tímidamente.

Diana: Quiero hacerlo -Susurro.

Luego de esto, ambos decidieron asentir, sabiendo que la chica no cedería, comenzando a desayunar.

Fuji: Esta muy bueno -Alago.

Diana: Gracias...

Fuji: Pero un buen desayuno no va a desaparecer el hecho de que dormiste con mi hija y estoy enojado por eso, porque se supone que teníamos un trato...

Diana: Señor Kagari, yo... -Susurro, completamente aterrada. Sabía lo que podía suceder, y si los Kagari la echaban de casa, ya no tendría otro lugar adonde ir.

Fuji: Solo cuéntame por qué mi hija estaba allí y no tendrás que irte -Había una arruga en su frente, y un ligero toque de enojo en su voz que el diccionario mental de Diana detecto fácilmente.

Diana: Ella... yo... nosotras estábamos -Respiro hondo. Los nervios no iban a ayudarla en momentos como aquellos-. Ella volvió a su habitación, pero yo... yo no podía dormir... Lo prometo, yo... yo no... no fui a su habitación porque sabía que estaba mal y... luego ella volvió... y no pude... no pude pedirle que se marchara porque... tenía miedo... de que el.... el volviera... -Confeso lentamente, trabándose y dejando que un par de sus lágrimas descendieran por sus mejillas.

Harumi: Oh, Diana... Nosotros no sabíamos que...

Fuji: ¿Estás bien? -Pregunto levantándose, intentando rodearla con sus brazos, ella alejándose bruscamente.

Harumi: Recuerda, Fuji. Nada de contacto.

Fuji: Tienes razón, lo siento -Se disculpo, volviendo a sentarse, mirándola con pena. Diana recibía miradas como esas muy seguido-. Solo... No te pediré que no vuelvan a hacerlo, pero por favor duerman con la puerta abierta y no hagan nada indebido.

La Chica de la Ventana (Diakko Adaptación)Tempat cerita menjadi hidup. Temukan sekarang