U N O

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En cualquier ambiente que uno pueda imaginarse, si se hablaba de indumentaria, marcas prestigiosas, glamour y diseño de modas, prontamente saldría a relucir el nombre de cierto par de mellizas. Ellas, no solo eran reconocidas en Corea del Sur por sus inigualables diseños y grandes eventos de caridad, sino que se habían ganado el respeto de la sociedad a pulso, tras años y años de esfuerzo en conjunto.

Nacieron humildes en una de las áreas más marginadas de Corea, criadas solamente por sus abuelos y su padre. Lucharon más de lo que hubieran querido desde sus primeros años de vida, y aunque ahora seguía siendo difícil, no elegirían nunca su vida anterior sobre la que ahora poseen. Habían conocido a sus esposos mucho antes de que sus nombres fueran pronunciados por labios adornados con labiales caros, fueron unos los pilares de los otros, y creían que eso no cambiaría durante mucho tiempo.

Ahora, espléndidas e inalcanzables, sentadas en la cabecera de la mesa principal de uno de los eventos benéficos más importantes de su carrera, rodeadas de personas que tiempo atrás las hubieran considerado escoria, sus ojos solo podían llenarse de lágrimas. Ambas hermanas sonreían mientras sus miradas conectaban, sabían lo que la otra sentía: felicidad, tal vez un poco también el éxito, era todo lo que alguien con comienzos difíciles soñaría una noche descansando después de un día difícil. No sabían cuanto duraría, pero estaban seguras que lo disfrutarían mientras estuviera allí.

Al desviar sus miradas hacía sus costados vieron a sus esposos, siempre elegantes, siempre dispuestos a sonreírles con sinceridad. Al lado de ambos, a su vez, sus preciosos hijos que charlaban entre ellos e ignoraban al resto que trataba de meterse en su pequeña conversación. Siempre fueron muy unidos, sus madres estaban orgullosas de ellos y de que aún cuando el ambiente les disgustaba y aburría siguieran allí, solo por ellas y sus padres. Dando una imagen que todos sabían, era importante en ese mundo acartonado.

Ciertamente Park Jimin y Min Yoongi eran sumamente diferentes y es que, si los chismes corrían rápido, aquellos con la intención de dañar y convertirse en un punto vulnerable, lo hacían aún más. La mayoría conocía posiblemente lo único que las hermanas pudieran envidiarse entre sí: una de ellas era estéril, incapaz de tener hijos biológicos. Por lo que, como la mayoría también sabía, habían adoptado al menor de ambos primos. Aunque pudiera parecer una fisura desde afuera o anormalidad dentro de el ideal de familia ideal, todos amaron siempre a Jimin como hubieran amado a otro con su misma sangre.

Tal vez uno, lo amaba más que otros.

Mientras que la piel de Jimin era un tono ligeramente más oscura que la de sus padres, la piel de Yoongi era sumamente pálida, idéntica a los rasgos de sus padres. Uno tenía un cuerpo esbelto, según apreciaciones un tanto muy subjetivas, las piernas de Park de abajo hacía arriba solo subían para alcanzar la perfección, eran camino directo al único sitio en el que alguien podría perderse y ser completamente feliz. Según los ojos de quien vea, podría ser el individuo perfecto para amar, adorar y adjudicarle todos los infinitivos conectados con sentimientos de añoranza.

Yoongi por su parte, nunca se había sentido la gran cosa, aunque en más de una ocasión alguien había pensado que era todo lo que otro podría querer. Su cabello rubio parecía encajar a la perfección con toda la fachada de chico malo que a sus padres tanto les había costado que dejará por esa noche para que vistiera de gala. Sus manos parecían estar hechas para tocar las melodías más preciosas en piano y al sonreír, más de una persona podría caer rendido frente a la preciosa sonrisa de encías que tenía, aunque fuera más usada por él su mirada helada, albergada en ojos oscuros que solo podían transmitir amor y calma en compañía especial.

De repente, un celular que se tenía completamente prohibido cargar esa noche, vibró. Alertaba un nuevo mensaje 《 estas ardiente está noche, pero tu traje me parece conocido ¿no será el mismo de la otra noche, no daddy? 》decía. Yoongi tosió lo bastante sonoro para que todos se den cuenta.

Family Secret || YOONMINStories to obsess over. Discover now