Por necesidad de la historia Renata será Renato en esta fic.
Joaquín se encontraba sentado en la mesa del jardín acompañado de su madre, quien le miraba comer, el timbre de la casa sonó y por el ventanal que separaba el jardín de la sala, Joaquín pudo ver a Martha, su nana de años, caminar hacia la puerta.
Fuertes voces comenzaron a escucharse, su madre se levantó y el giró lento para ver que sucedía.
—¡Renato!– gritó su madre, su hermano menor había regresado. Joaquín sintió algo cálido en su pecho y siguió engullendo su comida. Su madre regresó con una sonrisa grande. —Ven amor, tu hermano ya llegó.– Joaquín dejo su tenedor con cuidado sobre su plato de fruta y se levantó lento de su asiento con la ayuda de su madre, quien le abrazó por encima de los hombros y juntos entraron a la casa por la puerta corrediza del ventanal. Su hermano le vio y corrió para abrazarle, Joaquín se tensó y apretó las manos, se escondió detrás de su madre.
—Joaco, ¿qué paso?– preguntó su hermano con el rostro confundido, viéndole y examinando su cara, Joaquín evitó la mirada de su hermano. Renato siguió mirando a su hermano; estaba más delgado de lo que recordaba, apagado, pálido, su cabello estaba opaco y alborotado, se veía más pequeño de edad no aparentaba ni quince años teniendo veintidós recién cumplidos, parecía que nadaba en la sudadera negra que traía puesta, su mirada reflejaba miedo, no se movía.
Alguien más entró por la puerta principal detrás de Martha, cargando dos maletas grandes, Renato sonrió y Joaquín miró por encima del hombro de su madre, su mirada se desvió de pronto a una mata de rizos largos y alborotados y una sonrisa enorme en el rostro. Y ese ¿quien es?
—Mamá...– dijo Renato, tratando de ignorar la actitud extraña de su hermano mayor —él es mi mejor amigo, lo conocí en el intercambio y ahora viene a pasar el verano con nosotros.– la madre de Joaquín soltó un suspiro y se giró para ver a su hijo mayor, quien miraba el suelo, ignorando ahora al amigo de Renato.
—Joaco, ¿estás mejor, amor?– Joaquín asintió lentamente y en un susurró le contestó a su madre.
—Iré a terminar de comer– Su madre asintió y le dio espacio para que caminara, Joaquín lo hizo arrastrando los pies con la mirada aún en las baldosas blancas del suelo y su hombros tensos, sintiendo la mirada de su hermano y del otro chico clavadas sobre su delgado cuerpo. Renato se sintió muy confundido porque su hermano no era así. Parecía otra persona.
—Hola, corazón...– Elizabeth rompió el silencio, dirigiéndose al amigo de su hijo menor, una vez asegurada de que Joaquín había tomado asiento en el mismo lugar del jardín. —¿cómo te llamas?–
—Emilio– dijo el chico, aun mirando a Joaquín por encima del hombro de la madre de su amigo, mirándole moverse de forma lenta mientras la nana se sentaba junto a el en la mesa del jardín para ayudarle a comer.
—Pues bienvenido Emilio, seguro Renato te enseñará donde instalarte– dijo la madre, haciendo que su hijo menor se moviera de su lugar y comenzara a levantar su equipaje.
Emilio siguió mirando hacia afuera por el gran ventanal de la sala mientras Renato juntaba todas las maletas en un montón, su amigo le había contado mucho sobre su hermano mayor; que era enérgico, gritón, que se la pasaba cantando todo el tiempo, que siempre reía y bromeaba con todos, que era efusivo y cariñoso y talentoso, extravagante, extrovertido y confianzudo. Todo lo contrario al chico de cuerpo menudo y rostro apagado que vio cuando entro a la casa, encontrándole escondido detrás del cuerpo de su madre, como un niño pequeño conociendo a un extraño, como un niño pequeño aterrado de algo. O de alguien.
—Ma– cortó el silencio Renato, haciendo que Emilio dejara de mirar hacia afuera y dirigiera su atención a las maletas y a subirlas por las escaleras, la madre de su amigo le dirigió la mirada a su hijo menor. —¿Qué le pasa a Joaquín?– preguntó. Su madre le miró con aire cansado, y soltó un gran suspiro.
—Tu hermano está pasando por un momento difícil, Nato– le explicó, girándose para ver al mayor de sus hijos comer lentamente con la mirada perdida en la nada. —Sólo es un momento difícil.–
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Letargo. (Emiliaco)
FanfictionJoaquín se siente mal, se siente solo, se siente perdido, se siente... ¿sucio? Tiene mucho tiempo sin sentir nada más que dolor. ¿Que te pasó, Joaquín? ¿Desde cuando estás metido en este horrible letargo? "-Ma- cortó el silencio Renato, haciendo que...
