-Capítulo 49-

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Abro los ojos, el sol está puesto en el cielo y está brillando con todo su esplendor, me levanto rápidamente, en el reloj de pared son las 9 de la mañana, me dirijo a la cocina y encuentro a mi mamá haciendo el desayuno, mi hermano sigue durmiendo y mi papá ya se fue a trabajar.

-Ma buenos días.

-Hola hijo, ya es hora de que alistes tus cosas.

-Si, ayer me olvidé hacerlo.

-Ayer llegaste medio extraño, estabas en otro mundo.

-Es que estaba cansado.

-Entiendo, vamos a tomar desayuno.

-Está bien, después de eso iré a alistar mis cosas, ¿mi papá llegará para despacharnos?

-Si, me dijo que vendrá temprano hoy.

Asiento y me siento en la silla, mi mamá pone los panes con huevo y las tazas de leche con cafe en la mesa.
Comenzamos a desayunar, mientras lo hacemos conversamos de varias cosas, me pregunta sobre cómo fue ayer y todos los días que estuve trabajando en el consultorio.

-¿Te despediste de tu amiga?

-¿Quién amiga?

-Mariel.

-Oh, si, ayer me despedí de ella.

-¿Siempre te iba a visitar no?

-Si, casi a diario, es bien buena onda.

-¿Llegaste a no se, hablar con Camila?

-No, con ella no he hablado desde el día que terminamos.

-Bueno.

La conversación se extiende por una media hora más aproximadamente, creo que mi mamá nota que no quiero seguir hablando del tema y decide cambiarlo por uno que en estos momentos me anima más, el viaje, terminamos de desayunar y entre sonrisas nos ponemos a alistar las cosas que llevaremos a Huancayo, yo cojo mi maleta de viaje y comienzo a llenar sobre todo, pantalones y casacas, es lo que más necesitaré allá, encuentro unos guantes negros y una chalina ploma, así que también la meto en la maleta, lo siguiente son mis pares de zapatillas, prendas interiores y polos, no olvido llenar mi cepillo de dientes, mi jabón y por supuesto, algo que no saben y siempre uso, crema para peinar jajajaja, me deja el cabello mejor, odio que se esponje un poco después de que me bañe o lo lave, me fijo más de dos veces que no me olvide de algo, el pantalón que usé ayer es el que usaré para el viaje, lo coloco aparte junto con las zapatillas que me pondré, la casaca que llevaré puesta también está a un lado, ya estando todo listo me dirijo al cuarto de mi mamá, veo que ella está colocando las cosas de mi hermano en su maleta.

Horas después:

Son casi las 6 de la tarde.

-Ma, dejame ir un rato al parque a despedirme de Eznaider y mis amigos.

-Está bien, pero no demores, tu papá ya nos va a llevar al terminal.

Salgo rápido, voy a paso veloz al parque, todos están ahí jugando, cuando me ven los que están en las gradas me hacen señas con las manos, saludo a todos y me siento a ver el partido, Eznaider nota mi presencia y se acerca trotando.

-Mostro, ¿ya te vas?

-Si, ya estoy a punto de salir al terminal.

Se acerca y me da un ligero abrazo.

-Cuidate hermano, vuelve pronto a ver si al menos un día venimos a pelotear como antes, aquí se te extraña.

-¿Te vas de viaje Marco?

De tu mano por siempre Donde viven las historias. Descúbrelo ahora