El Olimpo, estaba situado en una de las montañas más altas de la antigua Grecia, allá, cerca del celeste cielo, era el lugar y residencia de los doce dioses griegos más importantes. Ahí estaba Zeus, el dios del rayo, padre de los demás dioses, uno de los más poderoso, sentado en su trono dentro del palacio, rigiendo la vida de los mortales que junto a su bella esposa, Hera, diosa del matrimonio fuesen los reyes del Olimpo. Ambos tuvieron hijos como Ares, dios de la guerra, la violencia y brutalidad y Hebe, diosa de la juventud. Se dice que Zeus tuvo una hija por cuenta propia, Atenea, diosa de la guerra, la sabiduría y estrategia, quien la tuvo después de un fuerte dolor de cabeza, Atenea nació de la cabeza de Zeus; Hera, una esposa celosa y vengativa, llena de furia tuvo un hijo también por cuenta propia y así nació Hefesto, el dios vulcano, señor del metal, sin embargo su apariencia era extremadamente fea y había nacido cojo, Hera al ver su producto de forma monstruosa lo lanzo del Olimpo, haciéndolo caer al mar en donde dos diosas del mar, Tetis y Heorinome, lo cojieron y criaron hasta su edad adulta. Hefesto creció lleno de ira y venganza tras lo que su propia madre había hecho. Cuando tuvo la oportunidad de vengarse, lo hizo, forjó tronos de oro para los dioses que estaba en el Olimpo pero una de ellas, era especial, ya que contenía magia y ese trono fue el de Hera, cuando esta se sentó ya no puedo levantarse más, su cuerpo había quedado sellado y claro, ningún dios podría hacer algo al respecto, ni siquiera Zeus que fue quien le pidió a Hermes, mensajero de los dioses y dios del comercio, los ladrones y la guía de camino; que trajera a Hefesto al Olimpo para levantar a Hera de aquel trono, claramente el dios Vulcano, no acepto pero aprovechó su visita para condicionar a Zeus, pidió que se le aceptara en el Olimpo, Hera le pidiera perdón y que Afrodita, diosa del amor, la lujuria y la belleza, aceptara contraer matrimonio con él. Zeus acepto las condiciones de Hefesto solo para liberar a su esposa y esas condiciones se efectuaron, él dios vulcano fue parte del reino, Hera fue perdonada pero restaba la tecercera condición, el matrimonio entre él y Afrodita. Zeus le pidió a la diosa del amor que por favor aceptará, que no viera la fealdad de Hefesto pero esta se negó en varias ocasiones mas acepto al final del día.
Hefesto totalmente enamorado e ilusionado llego aquel matrimonio sin embargo el sentimiento no era recíproco, Afrodita no sentía amor, más bien, asco y pena. Ambos vivieron en el Olimpo, Hefesto para hacer más hermosa a su mujer, se dio a la tarea de hacer alhajas de oro, plata y diamantes y así que ella fuera más deseada por cualquier hombre que la viera, pero esto solo fue el inicio del que sería una de sus desdichas. Afrodita bajaba del Olimpo para salir a sus lugares favoritos, entre uno de ellos, Chipre, ella paseaba de allá aca, presumiendo de su belleza y sensualidad, cualquiera pensaría que lo tenía todo mas no era así, había algo que faltaba en ella... Amor, irónicamente la diosa no era feliz por esa parte. Al poco tiempo de haber contraído matrimonio con Hefesto, ella se sentía asqueada y aburrida así que en uno de sus paseos se encontró con Ares, sus miradas se cruzaron y en ese momento se sintió eso que ella buscaba, amor.
Ares era un hombre violento y no tenía tiempo para sentir otros sentimientos, sin embargo, el hermoso rosotro de Afrodita lo cautivo que incluso su más grande amor que era la guerra fue desplazado con la diosa; el violento dios se acercaba a Afrodita para intentar entablar una conversación pero Ares era demasiado tonto para hacerlo así que un día le envió un mensaje a la diosa por medio de Hermes, claramente, de una forma indirecta y como un simple son de amigos para que nadie se diera cuenta, ni mucho menos Hefesto, del amorío que estaba por nacer. Ese día en el palacio, Afrodita espero la llegada de Selene, diosa de la noche y a Morfeo, dios de los sueños para confirmar que su esposo, Hefesto, durmiera para así ella salir con Ares. La diosa del amor le contó su secreto a Selene y esta prometió no decirle a nadie, así la noche se convirtió en la confidente de los amantes, que se esconden en los rincones obscuros con luz de luna y demostrarse el amor que es impedido. Y así sucedió. Ares ya esperaba a Afrodita bajo un árbol y bellos pastizales. Fue una de tantas noches que ellos se vieron en secreto pero siempre Ares le pedía Alectrión, un guardián y compañero del dios violento que vigilara y nadie los viera, ya que ese amor era imposible y los otros dioses no lo iban a permitir sin embargo el miedo existe y Ares temía que Helios, dios del sol y el amanecer los encontrará y así su secreto quedaría descubierto. Mas fueron muchas noches de amor, tranquilidad y pasión; cada noche debajo de aquel árbol nacía una flor ya sea roja o blanca eso debido a los besos de amor que Ares le daba a la diosa Afrodita.
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Eros
FantasyEros, Dios del deseo sexual y el amor. Hijo de Afrodita y Ares. Nota: Esta es una novela juvenil INSPIRADA en la mitología griega.
