Abrazada a Lupita

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-Pero.... ¿qué pasó Doña Esther tanto revuelo? No más salí a comprar un poco de perejil ... ¿qué pasó?

-Ay doña Elvira ni me diga, que yo estaba cosiendo una camisa de Ricardo y que siento la sirena cada vez más cerca y me asomo y veo que se paran aquí en el edificio...

-Pero... ¿qué pasó? Hágala corta Esthercita... que se me va la vida aquí parada...

-Dicen, no sé... se comenta que fue la chica de la azotea que se quiso matar.

-Ay Dios me libre y guarde y ¿por qué? Esta juventud no encuentra el camino, que barbaridad, ya ve en nuestras épocas lo que sufríamos en silencio y nunca se nos cruzó por la cabeza cortarnos las venas... qué va...

-No pero no se cortó las venas...

-Ah... ¿no?

-Dicen que se dejó morir... que dejó una carta y todo...

-No me diga... y ¿qué dice la carta...?

-Todavía no sé, estoy esperando que se enfríe un poco la cosa para preguntarle a Doña Encarnación ya ve que el hijo trabaja en la policía y le tocó justo venir a esta emergencia...

-Ay Esthercita no somos nada... un día estamos y al otro somos polvo y recuerdo...

-Así es doña Elvira... pero la vida sigue... que se le va a hacer.



-Buenos días Doña Elvira, cómo le va Doña Esther... ¿ya vieron que se murió la chica de la azotea? Ya decía yo que era un poco rarita, llena de perros, siempre sola, ¿qué vida es esa?

-Y bueno doña Catalina no hay que juzgar, uno nunca sabe, hay que estar en los zapatos de cada uno para entender...

-Tiene toda la razón Esthercita y usted doña Cata ¿que hace tan temprano por el barrio un domingo? ¿No se había ido con su hija y los nietos?

-Si doña Elvira me fui ayer en tren hasta Caseros pero resultó que mi consuegro se descompuso y lo hospitalizaron y como bien dice el refrán "mucho ayuda el que no estorba" hoy tempranito agarré mis cosas y aquí estoy... y me encuentro con esto, no se gana para sustos...

-Ya lo ve, julio los prepara y agosto se los lleva...

-Y ahora que irá a pasar con tanto perro que deja esta chica, ¿no saben si tenía familia?

-A ciencia cierta no sé, se la veía muy poco pero siempre saludaba con una sonrisa muy amable y atenta, una vez me ayudó con las bolsas pesadas que traía de la verdulería y la carnicería, fue el día de la comunión de Osvaldito, ¿se acuerda? Ese día que llovió tanto y se nos inundó el patiecito en plena fiesta...

-Y ¿cómo está el Osvaldito tanto tiempo?

-Bien, estudiando, cada vez más grande, cómo pasa el tiempo...



-Buenos días señoras soy el oficial Villalpando de la seccional 33, estamos investigando el suicidio de esta chica.... Paula... si, Paula. Ustedes ¿vieron algo sospechoso estos días? ¿Hablaron con ella? ¿Conocen a su familia? ¿Amigos?

-Ay oficial sabemos poco y nada que más quisiéramos que ayudarle pero la chica no se dejaba ver mucho que digamos, apenas si nos saludaba con una gran sonrisa, justo de eso estábamos hablando aquí con Doña Catalina... y digamé ¿cómo la encontraron?

-No puedo dar detalles porque es parte de la investigación pero llamaron al 911 los vecinos de al lado porque los perros ladraban mucho y raro.

-Ay ¿cómo raro? Los perros ladran o no ladran, ¿cómo que raro?

-No se crea doña Elvira eh, el Rocky tenía ladridos distintos, ladraba de alegría, ladraba de guardián y el día que a Rodolfo le dio el infarto ladró raro, fijesé... no me pregunte cómo pero ladró distinto...

-Claro... doña Esther tiene razón, los animales perciben... se dan cuenta más que uno...

-Y ahora que va a pasar con esos animalitos me pregunto... no los irán a tirar a la calle, ¿no, oficial?

-No creo... ya estamos intentando localizar a la familia o amigos o alguien que pueda darnos más información sobre las razones del suicidio y hacerse cargo de los trámites y las cosas que dejó.



-¿Qué haces Villalpando? ¿No te tocaba franco hoy?

-Sí pero balearon a González y me llamaron para cubrir el turno... que se le va hacer... ¿encontraron algo acá?

-Casi nada... la heladera vacía, libros tirados, papeles escritos y dibujados, el celular descargado, mierda de perro y muchos ladridos... se ve que se murió de tristeza...

-¿Y ahora te salió el poeta?

-No jodas en serio... ¿no ves la escena? se dejó morir, se consumió su cuerpo, mirá... es casi un esqueleto, se ve que a los perritos les dio de comer hasta donde sus fuerzas le permitieron aunque están casi tan flacos como ella. Y así se murió abrazada a esa perrita negra que no se quiere separar de su lado, a los demás se los llevó una vecina mientras logran reubicarlos pero esa perrita negra no se quiere mover de ese último abrazo... lo que son los animales ¿no? Si yo me llegara a morir entre mi suegra y mi señora se pelearían por enterrarme lo antes posible...



-Villalpando ahí te llama Jiménez, dice que encontró algo...

-Jiménez... ¿qué paso? ¿Qué encontraste?

-Una carta... ahí dice lo que pasó...

-A ver....

"Conozco ese instante donde todo es nada, cuando se quiere escapar y no hay salida, cuando los oídos zumban, la cabeza se comprime y pienso a los gritos. Conozco la invitación del abismo y el perfume de la muerte. La vida es una muerte lenta y mi agonía por fin terminó"

El pacto / Río abajoDonde viven las historias. Descúbrelo ahora