"Hospital San Mungo de Enfermedades y Heridas Mágicas."

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Capítulo 22:

"Hospital San Mungo de Enfermedades y Heridas Mágicas."

Hermione no dudo en tomar a su amiga por el brazo y arrastrarla fuera de la habitación. Tabatha aun temblaba y a su mente venían las imágenes del ataque. Por momentos sentía la boca pastosa y con gusto a sangre, como si ella misma hubiese mordido a aquel pobre hombre.

-...tú también tendrías que venir, Weasley.-en las escaleras se encontraron con la profesora McGonagall, quién salía del dormitorio de los varones con Harry y Ron.- Granger, Potter.-habló, percatándose de la presencia de ambas.-Regresen a sus camas ahora. Es muy tarde para que anden despiertas.-

-No podemos, profesora.-repuso Hermione mirando nerviosamente a su amiga, quien se había abrazado a sí misma dándose calor con sus propias manos.

-¿Qué ha ocurrido, Potter?-preguntó seriamente la profesora, acercándose a la pelirroja.

-He tenido una horrible pesadilla.-la voz le temblaba al igual que todo el cuerpo.-He visto...una serpiente.-Harry se puso alerta.-Mordió a...-

-Al papá de Ron.-completó el azabache.-Yo he visto lo mismo.-

-De acuerdo.-sentenció la profesora.-Será mejor que yo baje con ellos. Granger, vuelve a tu habitación.-indicó.-Ustedes, síganme.-Hermione se despidió de sus amigos y volvió a la recamara, aunque espió durante unos instantes mientras el grupo bajaba por la escalera de caracol hasta la sala común. Una vez abajo salieron por el hueco del retrato y llegaron al pasillo de la Señora Gorda, iluminado por la luna. Tabatha se aferró a la mano de su hermano mientras que Harry tenía la impresión de que el pánico que se acumulaba en su interior podía desbordarse en cualquier momento. Al cabo de unos minutos llegaron a la gárgola de piedra que vigilaba la entrada del despacho de Dumbledore.- ¡Meigas fritas!-la gárgola cobró vida y se apartó hacia un lado, y la pared que tenía detrás se abrió dejando ver una escalera de piedra que se movía continuamente hacia arriba, como una escalera mecánica de caracol. Montaron los cuatro y la pared se cerró tras ellos con un ruido sordo y empezaron a ascender, describiendo cerrados círculos, hasta que llegaron a la brillante puerta de roble en la que sobresalía la aldaba de bronce que representaba un grifo.

Era más de medianoche, pero en el interior de la habitación se oían voces, como un agitado murmullo. Parecía que Dumbledore estaba reunido por lo menos con una docena de personas. La profesora McGonagall llamó tres veces con la aldaba en forma de grifo y las voces cesaron inmediatamente, como si alguien las hubiera hecho callar pulsando un interruptor. La puerta se abrió sola, y la profesora precedió a los mellizos y a Ron hacia el interior.

El cuarto estaba en penumbra; los extraños instrumentos de plata que había sobre las mesas estaban quietos y silenciosos en lugar de zumbar y despedir bocanadas de humo, como solían hacer; los retratos de anteriores directores y directoras que cubrían las paredes dormitaban en sus marcos. Junto a la puerta, un espléndido pájaro rojo y dorado del tamaño de un cisne dormía en su percha con la cabeza bajo el ala.

-Ah, es usted, profesora McGonagall..., y..., ¡ah!-Dumbledore estaba sentado en una silla de respaldo alto detrás de su mesa, inclinado sobre la luz de las velas que iluminaban los papeles que tenía delante. Aunque llevaba una bata de color morado y dorado con espléndidos bordados sobre una camisa de dormir blanquísima, estaba completamente despierto y tenía los penetrantes ojos azules claro fijos en la profesora.

-Profesor Dumbledore, los Potter han tenido..., bueno, una pesadilla.-declaró la McGonagall.- Dicen que...

-No era ninguna pesadilla.-se apresuró a corregir Harry.

-Está bien, Potter, cuéntaselo tú al director.

-Verá...yo... estaba dormido, es verdad...-empezó a explicar y pese al terror que sentía y la desesperación por conseguir que Dumbledore lo entendiera, le molestó un poco que el director no lo mirara a él, sino que se examinara los dedos, que tenía entrelazados.

Los Mellizos Potter |Cancelada|Donde viven las historias. Descúbrelo ahora