VEINTITRES

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Duelo

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Duelo

HASTA ESE PUNTO ninguno se imaginó que algo malo podría suceder

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HASTA ESE PUNTO ninguno se imaginó que algo malo podría suceder.
La guardia permanecía en el lado norte del claro, esperando que su líder volviera a sus filas, pero en vez de eso, con un ademán de la mano Aro les ordeno que se adelantaran.
De inmediato, Edward realizó una retirada, empujando a todos. Retrocedieron a toda prisa sin apartar la mirada de la amenaza que se avecinaba. Jacob fue el mas lento de todos a la hora de replegarse. Tenia erizada la pelambre del lomo y se erguía mientras le enseñaba las fauces a Aro. Harriet lo agarro del rabo mientras retrocedía en los brazos su madre, y lo fue jalando para obligarlo a retroceder con ellos. Se reunieron con los demás al mismo tiempo que las capas oscuras rodeaban de nuevo a Aro. Rowan se acercó a Jasper para tomar su mano, este la apretó y beso su frente al igual que la de Harriet, nuevamente.
La distancia entre las capas oscuras y los testigos se había reducido a cincuenta metros, un espacio que cualquiera podía cruzar de un buen salto.

- ¿Como soportas semejante infamia? -se planto con los brazos en jarras y las manos crispadas como garras -. ¿Por que nos quedamos aquí de brazos cruzados ante un crimen tan espantoso, burlados por un engaño tan ridículo?

- Porque es la verdad hasta la última palabra - respondió el interpelado con calma -. Observa el número de testigos en condiciones de dar fe de haber visto a las niñas crecer y madurar en el breve lapso en que la han conocido, y ellos - prosiguió mientras hacia un gesto bastante amplio para abarcar desde Amun, situado en un extremo, hasta Siobhan, ubicada en el otro extremo - se han percatado del calor de la sangre que corre por sus venas.

Cayo reacciono de un modo extraño en cuanto su compañero pronuncio la palabra "testigos" y su semblante dominado por la ira se sereno hasta convertirse en una mascara fría y calculadora. Lanzó una mirada a los apoyos de los Vulturi con expresión que parecía un tanto nerviosa.
Cayo seguía con cara mala, sumido en sus pensamientos.
Después de unos mininos continuo con las deliberaciones.

- Los hombres lobo - murmuro al fin.

Ambas hermanas sintieron un panico recorrerles, sus miradas pasaban por todos los lobos hasta centrarse en Jacob que se encontraba a un lado de las dos híbridas.

MI DESTINO ERES TÚDonde viven las historias. Descúbrelo ahora