Capítulo 15.Exquisita tortura.

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-Sí, me gustas y no sabes lo difícil y desesperante que es estar colado por ti.
-¿Y por que por mi?
-Porque eres insaciable mujer, siento que no te soy suficiente. A demás de ser la madrastra de...De Emily.
Lo miré e hice una mueca, ¿será que también me gusta este idiota? Para estar más segura...
Lo tome del cabello y acerque a mi juntando nuestros labios y e ahí esa maldita sensación que siento cuando lo tengo cerca.
-También me gustas.-Dije susurrando sobre sus labios.
-Maldición.
-¿Qué?
-Creo que ahora me gustas más.-Sonreí y volví a besarlo.
-Pero esto era sin amor.
-Todo puede cambiar, ¿o no?
-Claro.-Sonreí.

Lo abrace por el cuello mientras el tomaba mis piernas y las cruzaba en su cadera, caímos a la cama y aproveche que estaba sobre el para menear un poco mis caderas haciendo que nuestros sexos se chocaran y nos dieran placer. Tomo mis dos tetas y las apretó con sus manos, eche la cabeza hacia atrás y solte un suspiro. Me levante un poco para bajar mi braga y el quitar su boxer, puso su pene en mi entrada y se introdujo en mi, comencé a moverme en círculos, hacia adelante y atrás, era una exquisita tortura. Me levante hasta lo más que podia sin que se saliera de mi y baje rápido dándonos una bomba de placer. Hice lo mismo muchas veces, la capa de sudor que cubría mi cuerpo daba a notar lo cansada que estaba así que Justin me giro y quede debajo de el. Abrió lo más que pudo mis piernas y comenzó a penetrarme duro, se acerco a mi oido y chupo mi lóbulo.
-Grita de quien eres, gatita, quiero que todo el mundo sepa que eres mía.-Pensé en gritar el nombre de James o de su hermano pero sabia que se enojaría, así que hice lo que me pidió y grite fuerte y sensualmente su nombre, tanto que juraría que eso fue lo que lo hizo correrse. Me corrí al instante con el y clave mis uñas en sus fuertes brazos.
-¿Sabes lo que significa esto?-Lo miré por unos segundos y cuando mi respiración estaba más normal le respondí.
-Que significa.
-Que tengo algunos derechos.
-Como cuales.-me acoste en su pecho y trace círculos con mis dedos en su duro pecho.
-Bueno, empezando por: Solo yo puedo entrara en ese adorable coñito, solo yo puedo diafrutar esa hermosa boquita y solo yo puedo estar arriba o debajo de tu hermoso cuerpo.
-Individualidad.
-Sí, para ser más claros.
-Imposible.
-¿Por qué?-Suspire, como le digo ahora que soy prostituta.
-Justin, yo...Estoy juntando dinero para largarme e irme lejos de James y pues...bueno...
-¿Tienes sexo por dinero?-Dijo sin mirarme con la vista clavada en el techo.-Eso tiene solución.
-Cual.
-Tu te acuestas conmigo y te pago.
Sonreí y bese su mejilla.
-No hace falta.
-No quiero que alguien más te haga suya.
-Eso ed imposible. Tu siempre estas en mi mente, no hay nadie más que me haga suya. Sigamos como estamos, tu con Emily y yo con mi trabajo, ¿trato?
Luego de unos largos munitos en silencio me miró y sonrio como si algo muy malo se le habia ocurrido.
-Trato.

Sonreí a Justin con un tanto de malicia y el a mi, nos sentamos a la mesa y me puse a escuchar la conversación que Justin entablaba con James, que aburrida y deprimente conversación.
Luego de cenar decidimos ir a dormir, eso significaba ir al cuarto de invitados luego de dejar a James con las ganas. Mientras pasaba por fuera del cuarto de Justin escuche unos gemidos de parte de el, pegue mi oido en la puerta y la rabia me consumio.
-Justin...¡Mas! Sigue...-Que se a creido está, solo yo podía gemir su nombre. Golpie fuerte la puerta y se dejaron de escuchar los gemidos, baje corriendo las escaleras y me sente en la cocina, luego de unos minutos me paré por un trozo de pastel y al cerrar la puerta de la cocina vi la sexy imagen de Justin apoyado en el humbral con un pantalón de dormir hasta un poco más arriba del comenzar de la gloria. Mordió su labio y se acerco a mi con claras intenciones de besarme pero lo detuve con mi brazo.
-Adonde crees que vas, muchachon?
-A besar a mi chica.-Mi chica..
-Emily se quedo arriba, un poco agitada creo.
-Sabia que habias sido tu, eso me encanta.
-Bueno.-Dije seria, me tomo de la cintura y beso mi cuello solte un gemido y deje el plato con torta a un lado y lleve mis manos a su cabeza.
-Tu dijiste que siguiéramos como estabamos.
-Es tu venganza.
-Sí.-Mordio mi cuello y solte otro gemido, me tomo por las caderas y me subió sobre la isla, abrio mis piernas y metió dos de sus dedos en mi haciendome dar un saltito por la sorpresa.
-¿Sigues con ganas?
-Ella es un simple entremes. Tu eres el plato principal, postre y ensalada.
Juntó nuestros labios y comenzo la interminable guerra de lenguas.
-A la mierda, seré solo tuya.
-Y yo tuyo...

Su madrastra. (Justin Bieber)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora