Toma un sorbo de la bebida caliente y observa el lugar en el que se encuentra, es una linda cafetería que encontró años atrás y quedó maravillado con la belleza del lugar, lleno de bonitos muebles de caoba y una gran ventana con vista a una de las montañas más altas del país.
Simplemente se había enamorado de la cafetería, iba todas las tardes por un capuchino y se había aprendido el nombre de los trabajadores, y ellos el de él.
Últimamente su cara inexpresiva no ha podido ignorar al chico que comenzó a frecuentar el local esta última semana. Es pequeño y demasiado delicado, o eso parece a simple vista. Tiene cierto parecido a un ciervo y sus cabellos son rubios, es como ver a un muñeco de porcelana, y si lo tocas, se romperá en miles de pedacitos.
Vuelve su atención a la bebida para terminarla pero no lo logra, se levanta del asiento y se despide de la chica del mostrador, antes de salir tropieza y su vaso con café que aún está medio lleno vuela de sus manos y derrama la bebida sobre algún ser humano.
– ¡Dios! –se levanta agitado de su asiento y alza los brazos para agarrase la cabeza con las manos.
– Oh... –quedó sin expresión alguna, como siempre–. Realmente lo siento.
Se acercó al chico con unas cuantas servilletas y limpió su camisa, para su mala suerte la mancha crecía conforme restregaba la servilleta sobre la tela, su cara se había puesto roja de la vergüenza y sus manos temblaban de los nervios. Justo hoy su torpeza decidió hacerle una mala pasada y salir a la luz.
–Sabes, no importa –lo alejó–, déjalo así.
– Si quieres puedo darte dinero para una nueva. –Insistió tratando de remendar su error.
–No, no, en serio.
–Pero...
–¡Que no!
Así siguió la conversación hasta que el chico cedió y SeHun le dio dinero para una camisa nueva.
Pasó una semana desde el pequeño accidente y él no volvió a su cafetería favorita porque estaba muy apenado como para mirarlo a los ojos; eso fue hasta que agarró valor y un viernes en la tarde luego de salir de la universidad, se dirigió al local y para su sorpresa el chico no se encontraba.
Sintió un peso liberarse de sus hombros, los empleados lo miraron felices, también esperaban que su cliente favorito volviera.
Se sentó en su lugar favorito, una mesa para dos personas que se encontraba al lado de la ventana y arriba de esta el aire acondicionado, luego de unos minutos ya tenía su bebida en mano y terminaba de pasar los apuntes de la última clase, en la que se distrajo porque su amigo estuvo tirándole avioncitos de papel que traían alguna estupidez escrita por dentro, suspiró pesadamente y dejó el lapicero, apenas llevaba la mitad y ya se sentía agonizar. Como todo chico vago, guardó sus cosas y salió de la cafetería, no sin antes despedirse de los trabajadores. Caminó con su mochila al hombro y el café en su mano izquierda mientras tecleaba la pantalla táctil del celular para responder un mensaje de su madre.
Madre: Sehun, la próxima semana iré a tu casa.
SeHun: ¿Para qué?
Madre: Es una sorpresa.
SeHun Está bien, solo avísame que día y hora, sabes que odio las visitas de la nada.
Madre: Eres tan testarudo.
SeHun: Lo sé.
Hermosa conversación, llena de sentimiento y amor... igual que la cara de SeHun, difícilmente muestra sus sentimientos, por eso porta una cara de "Odio mi vida, no te acerques" y sus mensajes son más secos que una uva pasa.
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Exo Oneshots ♥
FanfictionHola pastelitos~. Aquí encontraran One Shots de las parejas oficiales de EXO ♥ No sé si me será posible subir One Shots del SuLay, me gusta dicha pareja pero es un poco... ¿raro? xD si subo algún seguramente será de comedia :v Con respecto a las otr...
