Capítulo 1
Por favor, solo asiste a una cita
Los últimos 3 años se podrían resumir sólo a trabajo. Trabajo, trabajo y más trabajo. No alcanzaba con los pacientes del hospital de Konoha, Sakura se encargó de tener misiones y, además, llevar adelante el proyecto del hospital de niños.
Las vacaciones las reemplazó por libros y documentos, reuniones e investigaciones, quitándole de encima cualquier momento en el que pudiera tan solo respirar.
A pesar de ello, halló tiempo para pensar en él. Durante los 3 años que llevaba sin ver a Sasuke, se preguntaba si tuvo aunque sea un momento para responder a alguna de sus cartas.
En una ocasión, entró al despacho del Hokage y encontró a Kakashi enviando un águila mensajera para él. Cada 15 días el Uchiha se reportaba y enviaba los resultados de sus misiones o adjuntaba alguna carta para Naruto. Esto le dio una idea.
Cada vez que Kakashi enviaba alguna misión nueva, en el sobre viajaba alguna carta hecha a mano por Sakura. En un inicio contenían más de 4 hojas, hecho que al Hokage no le agradaba por el peso que el ave debía de cargar, pero las respuestas solo volvían para este.
Para no enfrentar la realidad se convenció de que el plazo en el que debía cumplir con las misiones no le permitía sentarse a escribir su respuesta. En las cartas había que invertir tiempo, se planeaba el contenido y se cuidaba detalladamente la ortografía para no cometer errores. Esto mismo se hacía en los reportes, pero Sakura prefería omitir aquello para mantener su mente tranquila.
La poca y estúpida ilusión que aun le quedaba se vio reflejada en la poca cantidad de páginas que la pelirrosa continuó enviando. Kakashi no dejó pasar por alto este detalle, más no le dijo nada porque no quería parecer entrometido.
Le duró poco, cuando su alumna dejó de acudir a él para los envíos, se atrevió a escribir al final del documento que sería bueno que su alumno tan solo respondiera a una de las cartas. La réplica fue digna de Sasuke: "No te metas en mis asuntos".
A Sakura le daba gracia, se reía de si misma por haberse convencido de que Uchiha Sasuke respondería a sus palabras.
Su corazón se estrujaba cada vez que volvía a casa, en su escritorio veía el papel color lila con el que con esmero escribió las noticias y acontecimientos que sus conocidos y amigos vivían en el último tiempo. Era tonta. Tonta por hacerse el tiempo y dedicarle pensamientos a alguien que había prometido volver algún día. Si es que había sido así y ella no había confundido las señales.
¿Y si había sido de esa manera? ¿Y si había confundido las señales? Se planteó esa pregunta durante los últimos 6 meses y por la clara negativa de comunicarse con ella, dio por sentado de que algún día volvería, no precisamente por ella y es por eso que debía de impedir que su nombre continuara influenciando su vida.
Los proyectos personales eran la clave que Sakura encontró para evitar pensar tan seguido en Sasuke. Al llegar a casa ya no se entristecía, eso le quitaba horas de sueño; se daba un buen baño junto a una cena caliente y las sábanas la reconfortaban hasta que sonaba el despertador.
Ino se dio cuenta de lo monótona que se estaba volviendo la vida de su amiga, así que tomó como su deber el aconsejarla para que empezase a divertirse y conociera a alguien de su agrado y quien sabe, quizás hasta pasar el rato con él.
-¡Ino por favor! ¿Estás escuchando lo que dices?- le había dicho un montón de veces que no saldría con cualquier hombre.
-Vamos Sakura, no puedes negar el hecho de que una mujer de 20 años en algún momento necesita de la presencia de un hombre entre sus cobijas- Ino enarcó su ceja y picó con su dedo índice el estómago de Sakura.
-¡Ino-Cerda! En lo único que piensas es en hacerlo- Sakura rodeó el escritorio del consultorio para que no la pueda volver a atacar con su dedo.
-Estoy segura de que en algún momento has tenido un sueño fogoso con algún hombre- tomó asiento- Y para que lo sepas, muchos hombres te estiman y no son solo de esta aldea.
La conversación fue interrumpida por un par de golpes en la puerta, la secretaria de Sakura entró avisando que había un paciente esperando fuera.
-Por favor, solo asiste a una cita- rogó.
-Tengo a alguien esperando afuera, Ino por favor sal- Sakura quería evitar tener que aceptar la propuesta de su amiga.
-Si no me das un si, no saldré de esta habitación.
Si no ganaba por las buenas lo haría por las malas, la médico inevitablemente cedía ante las extorciones, más si se trataban de su trabajo. Por ello se acomodó en la silla y miró fijo a su amiga.
-Ino...- le advirtió, pero sabía que no se iría hasta obtener lo que deseaba.
Se observaron mutuamente por unos segundos, Sakura de brazos cruzados e Ino con una sonrisa maquiavélica.
-Bien- suspiró- Ahora sal de aquí y asegúrate de que no me arrepienta en el momento que vea el rostro del hombre que me presentes.
Ino no perdió tiempo y se paró para irse, no sin antes detenerse en la puerta.
-No te preocupes, será la mejor cita que hayas tenido frentona.
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Sempiterno
Fanfiction3 años han pasado desde que Sasuke se ha ido, Sakura se replantea si vale la pena estar a la espera de un hombre cuyos sentimientos aun desconoce o si sus proyectos y vida tienen más peso en su corazón. 3 años han pasado desde que se fue de la aldea...
