No me iré a ningún lado.
Las palabras se repetían en mi cabeza. ¿En qué estaba pensando cuando lo dije? Soy un idiota.
Otra semana pasó volando y nuevamente era viernes. Fue extraño, porque Matt no se acercó a mí en ningún momento. Tal vez por fin tenía libertad.
Recibí un mensaje de mi padre, pidiéndome que vaya a la empresa. Nunca sucedía esto, así que supuse que era importante. Y lo era, más de lo que creí.
Crucé el enorme portón del edificio y detrás de las puertas de vidrio me esperaba mi padre, hablando con un hombre mayor, de barba un tanto crecida de color blanco al igual que su pelo prolijamente cortado. Ambos sentados en unos grandes sillones en la recepción.
Ambos hablaban de un tema sin mucho sentido para mí, hasta que se dieron cuenta que yo me encontraba allí.
-Buenas tardes joven Hemmings. Mi nombre es Patrick Bennet.- El hombre me extendió la mano en forma de saludo y continuó hablando.- Ahora que el joven está aquí podemos llegar a el tema del que hablamos.
-Ven hijo, siéntate, es algo muy importante de lo que debemos hablar.-Mi padre me señaló uno de los sillones en el cual me senté.
-Como te iba diciendo. El diseño es amplio y tiene gran variedad de habitaciones. El frente es muy luminoso y los ventanales traseros reciben el sol de la tarde. Además de eso, incluye la piscina en el patio trasero y un jardín delantero extenso.- El señor Bennet sacó una computadora y nos enseñó imágenes de una casa y su interior a medida que nos explicaba.
-Pero tengo una duda. ¿Es completamente segura la zona donde se encuentra? No quiero que haya robos o crímenes en el lugar.
-Confíe en mí, se lo aseguro, es la mejor casa que le puedo ofrecer y con las mejores comodidades.
-¿Ésta es la nueva casa que comprarás? -Hablé por fin.
-Sí, y conseguí el seguro por los daños y las perdidas por el incendio, por lo tanto recuperaremos la mayor parte de las cosas que se quemaron.
-Retomando el tema de la zona.- Nos interrumpió Bennet.- Es un barrio con policías en cada esquina y cámaras en todos los postes de luz.
-Interesante.-Mi padre se levantó y caminó un par de metros.- ¿Podemos terminar de arreglar el papeleo en mi oficina? Lucas, espera aquí.
Asentí mientras los veía alejarse al fondo de un pasillo. Los minutos pasaban y lo único que podía hacer era leer el gran cartel detrás del mostrador que decía ''M.I.A. Music Industry of Australia'' Y debajo de éste una pequeña chapa dorada que decía ''Mayor empresa discográfica en el continente. ''
Cerré los ojos dejándome llevar por el cansancio y nuevamente mis palabras aparecen en el silencio de mi mente.
''No me iré a ningún lado''
Flashback
Nuevamente desperté, y no estaba en sillón que se había vuelto mi cama. Las persianas estaban altas dejando entrar la luz de la mañana y yo seguía sin recordar. Poco a poco se despejó mi mente.
El ruido de la suave llovizna que aún seguía se mezclaba con la caída del agua de la ducha. Cerré los ojos tratando de dormirme de nuevo y el ruido de la puerta abrirse de golpe hizo que me sobresaltara. Abrí los ojos como reacción y un par de ojos color avellana se encontraban demasiado cerca para mi gusto, observándome.
-¿Cómo es que has amanecido aquí?- Me preguntó Ashton.
No le iba a decir que él me pidió que me quedara. No me creería.
-Llegaste de una fiesta y dijiste que querías ver una película conmigo.-Mentí.- Y debo haberme quedado dormido.
Odio mentir.
-Date la vuelta y no mires, debo ponerme algo.
Instantáneamente bajé la mirada y pude ver que solo tenía puesta una toalla. Así que me giré dándole la espalda y me cubrí hasta la cabeza.
-Igual, no me molesta si miras.-Dijo y luego soltó una carcajada.
Ashton no sabía mi ''secreto'' si se lo contaba, de alguna manera me terminaría echando de aquí y terminaría durmiendo en alguna de las oficinas del edificio donde trabaja mi padre.
Soy tan cobarde.
Fin del Flashback
Resoplé y me levanté de mi lugar, caminando por todo el hall. Inmediatamente salieron de la oficina, mi padre con el puño cerrado y el señor Bennet con una sonrisa en su rostro.
-Hijo.-Extendió su mano y la abrió dejando colgar tres llaves enganchadas a un llavero simple de color negro.- La nueva casa ya es nuestra. En tres días pasaré a buscarte para que puedas traer tus cosas y ordenarlas en el cuarto que elijas.
Lo habíamos conseguido. Tenía nuevo lugar al que pronto me instalaría. Dejaré de ser una molestia para Ashton. Solo seré una carga para alguien por tres días.
Solo tres días.
•••
Estaba cenando solo, Ashton se había ido a una fiesta como la vez pasada. Estaba harto de comer comida de delivery y cómo tenía la noche libre, decidí cocinar, deleitarme a mi gusto.
Pero la verdad era que no tenía mucha hambre. Tiré la poca carne que me sobraba en el plato y guardé en la heladera una gran porción de puré de papas que no había comido.
Me sentía mal y me cansaba moverme. Me encerré en el baño y al verme en el espejo me veía completamente mal. Me despojé de mi ropa y giré las canillas buscando el punto justo para poder darme un baño sin quemarme, o morir de frío.
El agua tibia hizo que entré en un estado relajado y comencé a repasar los sucesos del día.
No podía creerlo, en tres días me iría de aquí. Viviré con mi comodidad y ya nadie tendría que preocuparse por mí.
Aunque...No quería irme a pesar de que debía hacerlo. Era extraño, me sentía a gusto estando aquí.
-No siempre es todo lo que quieres, Luke.- Me dije a mi mismo mentalmente.
Salí de la bañera, cerrando las llaves de agua y secándome, para ponerme mi ropa de estar en casa. Unos pantalones deportivos, largos, de color negro y una camisera sin mangas que tenía escrito Nirvana en letras amarillas.
Apenas salí del cuarto de baño divisé a Ashton sentado en una de las sillas junto a la mesa.
-Asht...- En cuanto intenté hablarle se giró, haciendo caer un vaso con agua y éste se rompió en el suelo.
-Me asustaste.-Susurró y se agachó a juntar los trozos de vidrio.
-Te ayudaré.-Me ofrecí, caminando a la cocina a buscar una escoba para juntar los pequeños pedazos que no se pueden juntar uno a uno.
-No! Te lastimarás y se dificultarán las cosas.
-Que manera tan sutil de decirme que lo estropearé.-Bufé, cruzándome de brazos.
-No soy bueno siendo directo.-Rio con ironía.-Puede que hayas cambiado tu aspecto. Pero sigues igual de débil que antes.
-Yo cambié en éstos años, que sigas con mi imagen de trece años no significa que siga siéndolo.
-Pues yo te veo igual, de seguro podría derribarte con una sola mano.- Levantó la cabeza y me dedicó una mirada de odio.
-No lo harías, nunca lo hiciste, no creo que puedas hacerlo ahora.
-¿Crees que no?-Levantó los vidrios y los arrojó al cubo de basura.
Me di la vuelta y sentí un empujón sobre mi hombro, cayendo contra el suelo. No pensé que lo haría pero lo había hecho, me empujó. Nunca debí haberlo desafiado.
-¿Sigues creyendo que no puedo derribarte?-La luz daba en su rostro y tenía la cara roja, era obvio que había estado bebiendo.
Me levanté del suelo y un dolor agudo en la palma de la mano se hizo presente. Me había cortado con un trozo de vidrio. Sin decir palabra me senté, me puse mis zapatillas.
-¿No vas a decir nada?
Tomando mi teléfono y mi mochila me paré, en frente de la puerta.
-Iré a dormir a lo de Calum, vendré luego a recoger mis cosas.
Salí del departamento, cerrando la puerta con fuerza y caminando a paso acelerado. Una vez en la calle traté de parar algún taxi, pero todos estaban ocupados. La parada del ómnibus no quedaba muy lejos así que caminé hasta allí, esperando que venga pronto.
No estaba solo, sentado un poco lejos de mí, un chico rubio estaba con ambas manos en los bolsillos, mirando hacia la nada.
-¿Sabes a qué hora pasará el bus?-Me preguntó.
-Debería estar aquí en diez minutos, suele ser puntual con el horario.
-Gracias.
El autobús llegó y subimos en silencio, estaba lleno de personas a pesar de ser tan tarde. Todos los asientos estaban ocupados y había algunas personas paradas, me acomodé cerca de la puerta, bajaría pronto. El chico rubio se paró delante de mí y me hizo otra pregunta.
- ¿Al final del recorrido hay un instituto? El lunes debo estar allí, y cómo acabo de llegar al país, no me ubico demasiado.
-Sí, pero debes caminar unos metros antes de llegar. ¿Puedo preguntar de dónde eres?
-Soy de Londres. Muchas gracias, si nos encontramos de nuevo veré cómo te lo puedo agradecer.
Sin darme cuenta ya estaba en mi parada, bajé y me orienté, aun no me acostumbraba. Apreté el paso y enseguida llegué a la puerta del edificio de Calum. Siempre tenía sus llaves así que entré y subí al ascensor. Cuando estuve en su puerta, golpee con fuerza para que me oyese si estaba durmiendo.
Pasó un tiempo y no salía, golpee nuevamente. Un gruñido se oyó desde adentro y la puerta se abrió. Pero no era Calum quien me observaba como si no supiera quien soy.
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HOLA!
Bueno, creo que todos sabemos quien abrió la puerta...cierto?
Preguntas locas!(?
¿Qué les pareció el capítulo?
¿Quién creen que es el ''chico rubio''? Creo que es muy obvio, ajajajaja(Dije que en algun momento aparecería alguien de 1D, pero no es Niall)
¿Sigo escribiendo?
Voten y no se olviden de comentar(Ésto va también para los lectores fantasmas, esos que leen y no comentan ni votan.)
Gracias por leer
LOS ADORO!!!