01: Error

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1820

Los hermanos Hwang Chan y Hyunjin hijos de una familia adinerada y de buena posición social estaban perdidamente enamorados, ¿Su error? Era de la misma persona.

No era su culpa, ninguno de los dos sabía y mucho menos sabían las intenciones de aquella persona, su avaricia y ambición los llevó a la perdición y sobre todo, les cambio la vida por completo.

Chan se encontraba en una cabaña abandona cerca de su casa, ahí se encontraba a escondidas con el amor de su vida, él era un pueblerino que apenas y podía sobrevivir. Sus padres nunca aceptarían su relación y no podía dejarlo por ningún motivo.

─ Te extrañé. ─ El rubio se acercó a él deseando volver a tener esos labios sobre los suyos. El castaño le correspondió gustoso pasando sus manos sobre su cuello.

─ También yo, Channie. ─ Sonrió en medio del beso. ─ ¿Pensaste lo que te dije?. ─ Se separó de él para poder mirarlo.

Chan estaba consciente de lo que podría pasar si se escapaba con él, sus padres lo matarían, pero algo de él de decía que sí.

─ Yo... aún no sé.

El castaño cambió su semblante y tensó su mandíbula, sus planes no estaban saliendo como quería y necesitaba controlarse si no quería encajar sus colmillos en su blanquecino cuello y desgarrarlo.

Sonrió.

─ ¿Qué es lo que no haz pensado, Chan?.
─ Se acercó de nuevo pero ahora no con las intensiones de besarlo. No podía permitir tirar cuatro meses de esfuerzo a la basura, aunque aún tenía el plan b.

─ Mis padres me matarán y no puedo dejar solo a mi hermano, él me necesita.

─ ¿Estás diciendo que prefieres a ellos antes que a mí?. ─ Sus ojos comenzaron a tornarse de un color rojo y después cafés, como si fuera una luz parpadeante.

Chan estaba asustado, nunca lo había visto así de enojado y sobre todo, sus ojos.

El castaño se alejó de Chan y tensó su mandíbula, sus puños cerrándose en un intento de calmarse pero nada funcionaba. Tenía que irse de la ciudad antes de que su familia lo encontrara y lo matara.

Las cosas comenzaron a moverse por si solas mientras murmuraba algo de otro idioma y eso comenzó a asustar al rubio.

Quería correr.

No sabía lo que estaba pasando, esto era totalmente fuera de lo normal.

Un ruido se escuchó cerca de la puerta y ahí estaba a la persona que más quería proteger.

─ ¿Chan?. ─ Preguntó desconcertado. ─ ¿Qué haces con...

─ Llegas justo a tiempo, Hyunjinnie. ─ Sonrió. Frívolo.

─ ¿Qué hacen los dos aquí?

─ Tu hermano y yo somos novios, así como tú y yo, cariño. ─ Esta vez volvió a sonreír mostrando sus colmillos y ojos rojos. ─ Pero si ninguno de los dos me ayudará a salir de aquí los voy a matar.

En un movimiento rápido el castaño corrió hacia el rubio en un intento de morderlo pero se vio interrumpido por el cuello de otra persona.

Chan quedó atónito. No sabía qué estaba pasando, pero si tenía algo claro.

Hyunjin lo había salvado.

El pelinegro cayó al suelo con el cuello ensangrentado mientras miraba cómo el castaño, la persona que ama, en quién confió ciegamente estaba convertido en un monstruo. Pero sobre todo, mordiendo a su hermano tal y cómo lo hizo hace unos segundos con él.

El rubio cayó al suelo a su lado mientras que el castaño salía de la cabaña limpiándose todo rastro de sangre en su cara.

Los había dejado solos, y sobre todo, los había traicionado.

Hyunjin abrió los ojos y se levantó de golpe sentándose en la cama. Estaba sudando y tenía la respiración agitada.

Había tenido otra vez el mismo sueño, el mismo sueño que lo atormentaba desde hace 200 años pero que ahora se volvía más constante.

Se levantó de la cama para tomar una ducha, minutos después ya arreglado en su totalidad, bajó a la cocina de la gran casa encontrándose con su hermano mayor cocinando con su característica sonrisa.

─ Buenos días, Jinnie. ─ Sonrió. ─ ¿Quieres que te sirva el desayuno?.

El pelinegro asintió en respuesta y se sentó.

Chan sabía del sueño que su hermano había estado teniendo en los últimos días. Y sinceramente, no era algo de lo que le gustaba acordarse.

─ ¿Sigues teniendo el mismo sueño?.

El pelinegro salió de sus pensamientos y vio a los ojos a su hermano, asintiendo. ─ Sí, no entiendo por qué tengo estos sueños, pensé que lo había superado.

─ Han pasado 200 años desde que lo vimos por última vez, ten por seguro que no lo volveremos a ver. ─ Volvió a sonreír para servirle el plato de comida.
─ Mejor come antes de que salgas, no quiero que te desmayes.

El pelinegro sonrió y comenzó a comer.

Él amaba a su hermano.

Hola, aquí está el primer capitulo de la historia, está un poco corto pero conforme vaya avanzando la historia serán más largos

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Hola, aquí está el primer capitulo de la historia, está un poco corto pero conforme vaya avanzando la historia serán más largos.

Espero que les guste.

Because I Love You | Hyunmin Cerita yang bikin terobses. Temukan sekarang