32.- Tratos de hermanos

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Abrí los ojos y aún era de noche, lo peor de todo es que cuando me levanto a estas horas se me hace imposible volver a conciliar el sueño.

—Daniel, me vas a dejar sin respiración —me queje intentando zafarme del pesado brazo que rodeaba mi cintura

—Val, ¿Estas despierta? —se escuchó la voz de Dan por el otro lado de la habitación

—No idiota, estoy dormida, sólo que Elmo se apoderó de mí

— ¿Cuándo será el día en el que dejes el sarcasmo?

—Cuando tú dejes a mis costillas en paz —volví a quejarme, valla que Dan está haciendo ejercicios

—Pero si yo ni te estoy tocando, creo que necesitas un psicólogo —sentí una mano acariciar mi cabello

—No necesito un psicólogo, solo necesito que me sueltes —soltó un “Shhh”

—No me shushees

—Yo no te he shusheado, espera, esa palabra ni existe. ¿Cuándo Tyler te dio tu bebida no la sentiste extraña?

—Tyler no le puso droga a mi bebida —le di un codazo y este me apretujo aún más, ¿Qué no entiende el significado de soltar?, le di una patada y al fin me dejo libre junto con un gruñido, mis labios esbozaron una sonrisa al reconocer los quejidos de Derek.

—Ya deja de moverte —gruñó y volvió a posar su brazo en mi cintura

—Hey, no toquetees a mi hermana —empuje a Derek nuevamente y fui hacia la cocina por una vaso de agua, puto insomnio

—Val —me llamó Daniel

—Dime —dije vertiendo el agua en un vaso

—Necesito hablar contigo —empezó a jugar con las mangas de su polo, señal ‪#‎1 de que está nervioso

—Ya sé que me quieres, que si llegas a ser sobreprotector es por mi bien, ya hablamos de esto hace un par de horas —yo también lo quiero mucho, pero verlo en sus momentos cursis llega a ser molesto ya que no para de hablar hasta hacerme llorar y después se queja cuando me sueno la nariz en él.

—No tonta, — ¿Quién lo entiende?, en un momento esta con sus cursilerías y al otro está insultándome. Hombres —Necesito que me hagas un pequeño favor

— ¿Qué clase de favor? —tome un sorbo de agua

—Sólo necesito saber si puedo contar contigo, después te doy los detalles

—Bien, pero dilo rápido que empiezas a asustarme

Dan caminó hacia la sala conmigo pisándole los talones y se desparramo en el sofá, palmeo el lado libre para que yo tome asiento a su lado

— ¿Dejarás el suspenso y me dirás que tienes en mente?

—Bien, tú le quitas la diversión a todo. ¿Recuerdas a Emma? —Asentí — ¿Recuerdas que se molestó conmigo de la nada? —Volví a asentir —resulta que se molestó por celos

— ¿Celosa de quién?, no me digas que fuiste a una fiesta, te emborrachaste y…—me interrumpió

—Celosa de ti

— ¿Quién es la put… ¿De mí??

—Sí, el día que fuimos a comer al centro ella nos vio muy “pegados”

 — ¿Cómo que pegados?

—Supongo nos vio abrazados, las mujeres tienen una mente paranoica, pensó que nosotros estábamos en algo.

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