Capítulo 35

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―¡Te dije que no te metieras en líos! ¿Y qué haces tú? ¡Irte con el primero que pasa por delante! ―chilló Ashton, parándose delante de su furgoneta.

―¡Él tiene las respuestas que buscamos! Además, no me ha hecho nada...

―Este mundo es peligroso Daelyn, simplemente no está hecho para ti...

―¿Y porque no?

―Son demasiadas cosas, no lo entenderías...

―Explícamelo tú.

Ashton bufó, dejando salir el aire contenido de sus pulmones. Tenía los puños apretados,  y su mandíbula estaba tensa.

Había encontrado a Ash hacía un rato en la puerta, buscándome con la mirada. Pude notar que estaba nervioso, y algo impaciente por irse. Le expliqué lo que me había pasado, omitiéndole el pequeño detalle del papel. No sé porque lo hice, pero preferí guardarme ese hecho para mí misma, al menos hasta que lo leyera.

―Cuando entras por primera vez en lo más profundo de McBox no puedes volver a salir jamás Daelyn... Parece un simple bar con peleas ilegales, pero esconde mucho más de lo que imaginas, y es por eso que no deberías ni si quiera saber que existe, James fue un idiota al traerte aquí la primera vez, pero ahora no hay vuelta atrás. Sea quien sea el anónimo tiene que ver con alguien de este lugar, estoy seguro, y te aseguro que eso no es bueno.

Tragué saliva, imaginando que cosas podrían pasar en ese lugar como para que Ashton hablara así de él.

―Necesito las llaves, son las doce, creo que es hora de ir volviendo a casa ―me dijo.

Introduje mi mano en mi bolsillo, buscando las llaves del coche, y las saqué, entregándoselas a Ashton.

Posé mi mano sobre la puerta del copiloto, abriéndola lentamente, pero el ruido de un motor me hizo girarme.

Una moto, en la cual viajaban dos personas, se estacionó unos metros delante de nosotros.

Conocía esa moto.

Era James.

Rápidamente me escondí detrás de la furgoneta, rezando porque no me viesen, y porque Ashton se escondiese. Incliné mi cabeza hacia delante, lo justo para poder ver. De la moto bajaron él y una chica, la cual nunca había visto. Su cabello era rubio, con ligeras ondas, el cual llegaba hasta debajo de su cintura. Llevaba un vestido negro, ajustado, y unos tacones del mismo color. James colocó su brazo sobre su pequeña cintura, indicándole el camino que debían seguir. Iba a salir de mi escondite cuando James se giró repentinamente. Por suerte no me vio, o al menos eso quise pensar, pero se quedó mirando de manera confusa la furgoneta de Ashton. Tras estar parado unos segundos reanudó su camino, al lado de la chica.

Dejé salir el aire retenido en cuanto los dos giraron la esquina del callejón. Yo entré rápidamente a la furgoneta, dándome cuenta que Ashton estaba casi en el suelo de ésta, escondiéndose como podía.

―Ya se han ido... ―le susurré.

Ash levantó la cabeza, e incorporó todo su cuerpo, sentándose correctamente en su asiento.

―Por poco... Si James te descubre aquí te meterás en un buen lío, y yo por traerte.

―Tú te ofreciste ―me encogí de hombros.

Nadie dijo nada más durante todo el camino, aunque había un par de cosas que no dejaban de atormentarme, y seguramente tampoco me dejarían dormir esta noche.

Ashton fue cuidadosos y aparcó dos casas antes de la mía, por precaución. Era hora de irme, pero no podía hacerlo sin antes preguntarle al castaño una de mis dudas.

Me mordí el labio, y me giré hacia él, el cual me miraba de forma interrogante.

―¿No piensas salir? ―preguntó borde.

―Mira Ashton, no sé porque te estás comportando así, pero ahora mismo necesito que me respondas a una pregunta antes de irme ―le dije, algo incómoda―. ¿Qué es eso de que tuviste un accidente? ¿Tiene que ver con McBox?

El castaño se tensó, pero pronto suavizó su expresión, dedicándome una sonrisa, aunque se notaba que era falsa.

―No es nada, ¿Vale? Tan solo un problema en una pelea, no te preocupes ―suspiró―. Mañana hablamos.

Yo salí de la furgoneta, no contenta con la respuesta de Ash, y me dirigí a mi casa. Tuve que volver a trepar hasta mi habitación, lo cual se me estaba haciendo costumbre, y no era algo que me gustase hacer.

En cuanto estuve en ella me cambié, poniéndome mi cómodo pijama, y me arropé entre las sabanas de mi cama, recostando la cabeza sobre el cojín.

Mañana tendría que hablar con Ashton y enfrentarme a su impredecible reacción sobre todo este asunto.

Poco a poco mis ojos se iban cerrando, a pesar de todo lo que mi mente estaba procesando todavía, hasta que me acordé de que tenía la hoja en mi bolsillo. Me levanté, algo perezosa, y cogí mis pantalones, buscando el papel entre los bolsillos, hasta que di con él. Me volví a acostar en la cama, y abrí el papel, sin saber que podría estar escrito dentro de él.


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Vale, este es el final del maratón :(

La verdad es que no tengo mucha inspiración, y ha sido algo corto, aunque lo más seguro es que suba pronto ^^

Me gustaría saber que opináis sobre el momento de la historia, haced vuestras suposiciones y comentadlas, quien creéis que es el anónimo, que le ocurre de repente a Ash, que pasa con James, Luke, Sean... me gusta saber que pensáis y opináis sobre la novela.

Bueno, muchas gracias por leerla, y por esperar estos días sin ella, ya que algunas de las lectoras que han ido dejando comentarios o por otros medios me han ido diciendo que estaban deseando leer nuevos capítulos, y me hace muy feliz que esperéis mis capítulos y los leáis en cuanto podéis, para mí es mucho <3

Por cierto, ¡la novela tiene instagram! Seguidme en @twinsnovela para ir viendo fotos de cada uno de los personajes :)

Comentad y votad pls xx

Mil gracias, bye :)

Twins » Luke HemmingsDonde viven las historias. Descúbrelo ahora