Capítulo 1

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Los ojos verdes de Dean Winchester brillaron con los rayos de sol mañanero. Miraban la entrada del instituto, con una sonrisa divertida. Tenía 18 años, estaba en el último curso de instituto para ir a la universidad. Además, su hermano Sam y él gozaban de una gran popularidad en aquel sitio, especialmente con las chicas.

Se volvieron populares desde que entraron en aquel centro, llamaron la atención enseguida de la gente de allí y los recibieron con los brazos abiertos. Los hermanos Winchester, se llevaban un año de diferencia, pero apenas lo aparentaban. Llamaban la atención de cualquiera, eran extremadamente guapos, simpáticos y con un cuerpazo que hasta los profesores se intimidaban al hablar directamente con ellos. Aunque Sammy, el hermano pequeño, era más alto que Dean y con mejores notas  pero seguía teniendo unos ojos que atravesaban el alma.

Los dos chicos eran muy diferentes pero tenían una relación muy buena entre ellos. Dean era más liberal, siempre andando con chicas y liándose siempre con alguna, jugador del equipo de fútbol americano del instituto,  una ironía y un sarcasmo que lo hacían único, todo un bombonazo.
Sam no se quedaba atrás, era más responsable que su hermano mayor, tenía su chica, Ruby y además era capitán del equipo de baloncesto. Cuando Sam llegó al instituto, el entrenador del equipo nada más mirarlo, lo apuntó al equipo. A Sam no le hizo mucha gracia al principio, pero se fue acostumbrando y al final acepto quedarse por sus compañeros. Sammy no era como Dean, él era más amable y en cierto modo más respetuoso pero cuando cruzaba por los pasillos, cortaba la respiración de las chicas con una sonrisa.

Los hermanos Winchester eran felices allí. Era el último año de Dean y no lo pensaba desperdiciar para nada. Miro a su Impala y acompañado por Sammy entraron en el instituto. Nada más entrar empezaron a escuchar saludos, Dean soltó algunos guiños a las chicas mientras que Sammy buscaba con la mirada a Ruby:

- Este año me voy a poner las pilas, hay chicas nuevas. Qué bien me lo voy a pasar este año Sammy.

Sam suspiró, su hermano no aprendería nunca. Se pasaron a ver a sus respectivos entrenadores y compañeros mientras que en los pasillos no paraban de saludar a gente. Inspeccionaron sus taquillas y fueron a sus clases a recoger los horarios del nuevo curso escolar. Mientras andaban por los pasillos empezaron a escuchar rumores, rumores de que había estudiantes nuevos, además hermanos. Sammy no le dio mucha importancia, tal vez los buscaría luego para ver si tenían buen físico como para meterse al equipo. Pero Dean si hizo más caso, había pillado ya a varias chicas hablar sobre los hermanos, especialmente de uno de ellos, uno con ojos azules según entendió Dean. No le gustaría que le quitasen el título de galán del instituto.

Los hermanos se despidieron y quedaron en el aparcamiento. Sammy se apresuró y llego a tiempo a su clase. Se sentó al final con Ruby, porque como era tan alto delante tapaba a la gente y espero a que llegara la profesora. La mujer mayor llegó acompañada de un chico nuevo, nada más entrar la clase se quedó en completo silencio:

- Buenos días chicos, os quiero presentar a un nuevo compañero, Castiel Novak, nos acompañará este curso.

Al poco se escuchó los murmullos de la gente, era uno de los nuevos hermanos. Sam rechazó la idea de invitarlo a baloncesto. Castiel con pelo negro no muy arreglado, con una actitud seria tenía unos ojos azules azules que llamaban la atención, el chaval era guapo.  Pero no había indicios de un chico deportista en él. Después Sammy centró su atención en Ruby que le empezaba a pasar la mano por debajo de la mesa.

Dean ya estaba metido en una clase vacía liándose con una chica, que buena manera de empezar el curso. Había pasado de la primera hora, a lo mejor iría a la segunda si la chica cortaba. En plena escena pasional de besos se abrió la puerta de la clase asustando a Dean y a la chica. Los dos jóvenes miraron rápidamente a la puerta donde vieron a un chico de su edad mirándolos, casi riéndose:

- Perdón, os he visto aquí tan bien que no he podido rechazar la invitación de entrar a sorprenderos.

Dean parpadeó, ¿ de qué coño iba ese tío ? Quién fuera que sea, se estaba ganando unas papeletas para darle un buen golpe:

- Veréis es que soy nuevo y no conozco nada de aquí. Y no hay nadie por los pasillos, así que os he visto y he entrado.

Dean se quedó mirándolo en silencio, era uno de los hermanos nuevos, joder no era para tanto, hasta le pareció feo y algo irritable:

- Me llamo Gabriel y siento mucho este corte de rollo.

Antes de que Dean abriese la boca para decirle algo no muy bueno, la chica se adelantó a Gabriel. Ella se presentó y se prestó para ayudarlo. Gabriel aceptó encantado, salieron ambos por la puerta de la clase, no si antes Gabriel arrojar una mirada a Dean. Una mirada que parecía que se estaba riendo de él.
Dean se quedó solo en la clase con su furia maldiciendo a los nuevos hermanos, aunque solo conociese a uno de ellos estaba seguro que el otro seria igual de irritable, vamos, súper seguro.

Young Love In The 80s { Destiel • Sabriel }¡Lee esta historia GRATIS!