Capítulo 12

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Sammy andaba por los pasillos buscando con la mirada a Gabriel. Había mucha gente andando o charlando en sus casilleros así que buscarlo era una tarea un tanto difícil. Si encontraba a Gabe, sinceramente no sabría cómo tratarlo. No se hacía la idea de que un beso dado por otro lo había excitado y le había gustado. Sintió una punzada de pena por Ruby ya que llevaban un año de relación y ese cambio dramático suponía ciertamente el final de la relación con ella. Sam estaba hecho un lío, quería a su chica pero algo dentro de él le gustaba Gabriel Novak. Se retiró un poco el pelo de su cara respirando cansado. Había pasado mala noche pensando que debía decirle a Gabe o a Ruby. Aunque verdaderamente debería hablar con Gabriel primero para aclarar las cosas. Caminando notó un pequeño agarre de su camiseta, se giró, era Ruby.

Lo saludó cariñosamente y empezó a preguntarle qué demonios le había pasado en la fiesta del sábado. Sam de excusó con que estaba preocupado por Dean y fue a buscarlo. Después se cayó “accidentalmente “ a la piscina y se marchó a casa para no enfermar. Ruby solo giró sus ojos y acompañó a su novio a la primera clase de la mañana.


Por la tenue luz de la única bombilla de aquel pequeño y estrecho cuarto de las fregonas, Dean notó el enfado en los ojos de Castiel. Lo aprisionaba contra una de las paredes cogiendolo  del cuello de la camiseta, estaban muy cerca. Cass era mucho más fuerte de lo que pensaba. Dean puso la mejor sonrisa que pudo:

- Bueno días Cass.

Castiel no pudo evitar agarrar más fuerte a Dean y mirarlo directamente a los ojos:

- Eres un criminal y un hijo de puta.

Dean hecho la cabeza hacía atrás y miró el techo de la habitación, por un momento cerró los ojos:

- Sé que me merezco una paliza…

- Te la mereces.

- Ya ya pero antes te pido perdón.

Castiel acabó con su agarre y se alejó un poco de Dean, le había descolocado un poco aquella última frase. Dean lo miró:

- Lo siento mucho Cass, de verdad que lo siento. Estaba bastante borracho y ni sabía lo que hacía.

Culpaba al alcohol, era su única excusa buena. Castiel parpadeó sorprendido, ¿ no sabía lo que hacía ? Los ojos de Cass se agrandaron pero le invadió un frío helado por todo el cuerpo:

- Te fuiste a follar después.- le soltó sin pensarlo.

Pilló desprevenido a Dean:

- Sí, es verdad. Me sentía culpable por lo que te hice y fui a buscar algo a una habitación de un club privado de chicas.

- ¿ El qué ? ¿ La dignidad ?

Dean ladeó la cabeza, gran golpe. Había decidido que no debía ocurrir nada entre Castiel y él. Aquello no era sano y ya veía que Castiel no sentía lo mismo porque lo veía realmente enfadado. No funcionaría y sufriría las consecuencias de aquello. Podrían ser amigos, le costaría superarlo pero lo conseguiría tal vez gracias a algunas chicas del instituto. Pero sería realmente difícil si Cass seguía mirándolo de aquella manera tan hiriente:

- ¿ Has hablado con tu hermano ?

Castiel puso cara de no comprender ese cambio de conversación y menos que fuera de su hermano:

- ¿ Qué pinta mi hermano ahora ?

- Veo que no te ha contado nada.

- ¿ De qué ?

- Sammy y él se besaron en la fiesta.

Cass abrió mucho los ojos, no se lo esperaba:

- Gabriel esta en casa enfermo, tiene fiebre.

- Pues, la buena noticia es que mi hermano se está pensando en ir a por él.

Castiel se alegraba por su hermano, pero ahora mismo su propio corazón se estaba congelando de la respuesta de Dean ante el beso del sábado. Asintió y sonrió lo mínimo:

- Lo conseguimos Cass.

Dean esbozó una sonrisa que destruyó a Castiel por completo.
“ Muy bien por ellos, pero ¿ y nosotros ? “  Estaba claro para el pequeño de los Novaks que debía atragantarse con el latido de su corazón o destruir aquel sentimiento que le quitaba el sueño y hacía notar calor por su cuerpo cuando pensaba en Dean Winchester:

- Si…al final, lo logramos.

Se quedaron en silencio en aquel pequeño cuarto que era un mundo de distancia para ellos. Cass miraba el suelo, evitando el contacto directo con Dean mientras sus manos empezaban a temblar un poco metidas en su chaqueta americana negra. Dean lo miraba algo preocupado, él también lo estaba pasando mal, estaba renunciando a querer a una persona que había despertado algo en él que nadie había hecho hasta ahora:

- Dean… Fue mi primer beso.

Dean se mordió la lengua y empezó a negar con su cabeza:

- Joder, lo siento tanto Cass, de verdad me merezco una paliza por tu parte. Cuando quieras…

- Vete o si no te la daré.- respondió Castiel cortante.

- Vale.- abrió la puerta y lo miró- Adiós Cass y lo siento mucho por todo lo ocurrido.

Y tras él, cerró la puerta. Castiel se mordió su labio lastimado y levantó la cabeza hacía la pequeña bombilla. Notó como las lágrimas saladas se deslizaban por sus ojos de océano y acaban en los laterales de sus mejillas. Se rió de sí mismo, o más bien de las idea de tal vez tener algo. Se rió un rato más, pero cuando paró, el número de lágrimas aumentó con aquel nuevo silencio en el cuarto que se le caía encima al igual que su sangrante corazón.

Young Love In The 80s { Destiel • Sabriel }¡Lee esta historia GRATIS!