Un silencio abrupto había caído. Pareciera como si hace unos segundos las personas no hubiesen estado creando bulla y gritando su nombre con euforia, ahora sólo se escuchaba el sonido del viento rozando las hojas de los árboles cercanos y murmullos de incredibilidad por las (en su mayoría) señoritas que no daban cuenta a lo que estaba sucediendo.
Choi MinHo, el actor más reconocido de Corea del Sur anunciaba su ingreso al ejército para dentro de tres días.
Sabía que había sido precipitado en su decisión, de hecho si no hubiera sido por su empresa, él no hubiera anunciado su ascenso a las fuerzas armadas hasta que se encontrara dentro de ellas. Lo que no quería era causarles dolor a sus fans... o por lo menos no quería verlo, como ahora. El silencio pasó de ser pleno a un holocausto de llantos y gritos de tristeza, guardias de seguridad poniendo más fuerza en las gradas porque los fans se aventaban contra ellas con más insistencia.
El moreno tuvo que colocarse en pie de la mesa donde brindaría los autógrafos para pedirles que se comportaran un poco y así podrían comenzar. Bajó del recinto donde se encontraba y acercándose a las barreras dejó que algunos fans lo abrazaran y lloraran en su ropa. Ellos conmovidos por la acción del actor sólo sollozaron y dejaron de empujarse, siendo así el comienzo de la última firma de autógrafos que brindaría MinHo en dos años.
***
Los nervios por lo general no lo caracterizaban a él. El ejército te volvía una persona cruel, fría, calculadora y más aún casi insensible cuando te encontrabas en el campo de batalla o la zona de tensión entre dos naciones que diferencias tenían de sobra a pesar de portar un nombre igual.
Había sido su vida el ejército prácticamente desde que nació. Con un padre como Coronel en las fuerzas armadas y una madre fallecida en el parto, TaeMin no tuvo más elección que crecer entre dictaduras, disciplina y órdenes que se habían adecuado a su ritmo de vida.
Ingresó a la escuela superior a los 18 años y tras diez años en servicio como Cabo 1º y una excelente conducta con varios reconocimientos e incluso apodos, el día por fin había llegado. Se sentía nervioso y ansioso. Podía insertar una bala a una distancia de doscientos metros entre ceja y ceja de un tiro y no sentirse de esa manera, pero ahora que la ceremonia donde su ascenso sería celebrado se sentía incluso hasta algo sofocado.
Su padre se acercó a él sonriéndole con orgullo, mostrándole esa sonrisa amable que tenía a pesar de ser tan estricto y esas arrugas que había obtenido por el paso del tiempo. JinKi siempre había sido un padre muy poco afectivo, pero le brindó una buena vida que agradecía hasta el día de hoy.
Una palmada es dada en su hombro y la palabra "Mayor" se escucha de la boca de su padre, revolviéndole el estómago en alegría porque después de todo a sus cincuenta y tres años el orgullo flotaba por todo su cuerpo y lo transmitía con esas sencillas palabras y esos simples ademanes.
La mano del Coronel se eleva hasta ser colocada en su sien, saludando así a su hijo que pasaba de ser Cabo primero a ser Cabo mayor. ¿Orgulloso? Demasiado, tanto que incluso se sintió avergonzado cuando se encontró abrazando a su hijo durante breves segundos, palmeando su espalda y despidiéndose para continuar con sus labores.
TaeMin pudo anotar ese día como uno de los más felices de su vida. Un día más donde podía ver a su padre orgulloso de él.
***
El ingreso al ejército no había sido tan terrorífico como lo había imaginado. La señorita que le ayudó a registrarse en todo momento se portó amable con él, incluso cuando conoció a uno de los mayores que se encontraba a cargo de las guardias había sido amable con él y le explicó qué es lo que iba a hacer durante los dos años que estuviera dentro.
Pero esa persona contrastaba mucho con todas las anteriores.
Sus ojos emitían fuego, su semblante imponente alejaba a cualquiera que pasara a su lado e incluso su voz. Gruesa, dominante. Había ordenado en filas a los treinta nuevos ingresados al ejército en menos de 10 segundos y puesto en un silencio incómodo el ambiente, incluso se atrevía a decir que pesado.
-Desde el día de hoy ustedes serán clasificados en las áreas correspondientes de acuerdo a sus apellidos. Soy el Mayor Lee TaeMin y los estaré supervisando a todos.
El Mayor Lee quien se paseaba de lado a lado, de arriba hacia abajo se detuvo justo frente al actor Choi MinHo, penetrándolo con su mirada desafiante y llena de ira, de alguna forma.
-Quiero que sepan que yo no realizo ningún tipo de preferencia, mucho menos para actorcillos de cuarta quienes piensan que se pueden comer al mundo de un mordisco.
¿Y qué mierda? MinHo en ningún momento había ofendido al Mayor, ¡ni siquiera lo conocía! Ganas de responderle que se fuera a la mierda no le faltaron, pero claro que no se lo iba a decir. Al contrario, con su mirada encendida respondió a aquel desafío que el pelirrubio le había lanzado, así, con decisión y sorprendiendo a aquel altanero Mayor, MinHo gritó "sí, señor", descolocando a TaeMin por completo a tal punto que provocó alejarse de ese actor.
¿Y qué mierda? Ese maldito hermoso y rico actor se podía ir al carajo. Después de todo había sido su culpa que se comportara de aquella manera al ser tan hermoso el desgraciado en persona. Pero claro que eso no se lo iba a decir, ¿verdad?
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the losing war
FanfictionSu vida siempre había sido el ejercito. Teniendo a un padre como Coronel y una madre fallecida en parto, su vida sólo podía haber estado destinada a la disciplina. ¿Entonces cómo era posible que un actor de cuarta con cara de ángel le provocara aque...
