La tarde del lunes del mes de Febrero transcurría normal y corriente como todos los demás para Camila.
Después de tener más de un año trabajando en el pequeño supermarket, ahora su horario era completo, trabajando seis días a la semana durante ocho horas cada día, ella recibía un buen salario, el cual le ayudaba a pagarse sus clases a distancia de psiquiatría, la idea de ayudar a las demás personas con sus pensamientos había llegado a ella, por lo tanto tomó la decisión de perseguir ese título.
- Señorita... ¿Podría decirme dónde están las bombillas?. - Habló una voz detrás de ella la cual reconocía perfectamente, seguidamente de pasar sus brazos por su cintura hasta envolverla en un abrazo.
Camila: - ¡Shawn aquí no! - Habló entre risas volteándose para quedar frente a él. - Harás que el señor Spencer me despida.
Shawn: - Te va a despedir por saludar a tu novio. - Frunció su ceño. - Eso es un poco cruel.
Camila: - Hola. - Dijo en voz baja antes de dejar un suave beso en sus labios.
Shawn: - Hola. - Respondió después de separarse. - Tengo algo para ti. - Sacó una pequeña cajita del bolsillo de su pantalón entregándoselo.
Camila: - ¿Que es? - Tomó la pequeña caja en sus manos y miró curiosa a su novio.
Shawn: - Ábrelo. - Sonrió levemente. - Pero antes... Tienes que saber que no aceptaré un no como respuesta.
Sin darle más campo a la curiosidad Camila abrió la pequeña cajita mostrando dos entradas de cine para la película "La bella y la Bestia".
Sacó las dos entradas y antes de hablar, una voz mayor interrumpió aquel momento.
Spencer: - ¡Camila! Podrías dejar estas escenas para más tarde ¿No crees? - Habló tranquilo y con una sonrisa pícara.
Camila: - ¡Lo siento, lo siento! Solo fue un momento. - Sonrió tratando de demostrar disculpas con el gesto.
Camila tomó de la mano a Shawn arrastrándolo fuera del supermarket hasta quedar en la puerta.
Camila: - Pasa por mi a las ocho, ¿Si? - Guardó las entradas en su bolsillo trasero. - Ahora vete, vas a hacer que me despidan. - Dijo nuevamente.
Shawn: - Ni un minuto más ni un minuto menos.
Camila se puso de puntillas posando sus labios sobre los del chico, fueron unos segundos hasta que el señor Spencer volvió a interrumpir para que Camila volviera a su trabajo.
Finalmente el chico se retiró y Camila continuó con su jornada, antes pidiéndole disculpas nuevamente a su jefe por la interrupción de su novio.
El resto de la tarde fue tranquila, Camila se ocupó del área de cajas mientras que otra de sus compañeras se encargaba de acomodar algunos productos y marcarlos.
A las seis de la tarde Camila terminó su turno, sacó sus pertenencias de su locker y se dirigió a la parte trasera del supermarket donde tenía su Gilera Nexus 125 de color blanco, durante el tiempo que tenía de trabajar había ahorrado para comprarse un auto, pero después simplemente cambió de opinión y se compró la mencionada scooter, sus padres y Shawn le ayudaron con ella, así que después de todo no tuvo que tocar mucho de su ahorro.
Abrió el asiento de su scooter sacando el casco del compartimento, este era blanco a juego con su scooter y tenía un sticker de una rosa en la parte trasera.
Sacó su cinturón reflectivo colocándoselo sobre su torso, se puso el casco y lo abrochó y finalmente subió sobre su scooter para salir del parqueo y dirigirse a su apartamento.
YOU ARE READING
In My Dreams | Camren |
Fanfiction- Sus ojos son tan verdes... profundos y penetrantes, su cabello negro y largo. Nunca la he visto en mi vida, pero en la noche cuando cierro mis ojos, ella está ahí. - Solo es un producto de tú imaginación Camila, solo son sueños... Ella no es real...
