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Era sábado en la noche y sorprendentemente, no tenía absolutamente ningún plan. Me la había pasado en el sofá de mi sótano, cambiando de canal en la tv mientras deslizaba mi dedo por la pantalla del teléfono. Mientras veía los más recientes tweets, una notificación llamo mi atención, era un snap de mi mejor amigo, Calum.
Calum es prácticamente parte de mi vida. Cuando se mudó recuerdo que había mandado un balón de fútbol a mi patio, y este se dirigió a la valla para pedírmelo. Pero obviamente no me quedaría de brazos cruzados, asi que le dije con una condición: si se lo pasaba, el me permitiría jugar. Puesto que mis balones no están en su mejor momento. Cosa que lo tomaba como excusa para ir constantemente a jugar con Calum. Incluso después de estar todas las veces sentada viéndolo en su casa, los dos nos conocemos el uno al otro.
Me había enviado una fotografía de el usando una sudadero, acompañado de un "¿que estás haciendo?", escrito sobre la imagen.
Le respondí inmediatamente diciendo que no estaba haciendo mucho y le hice la misma pregunta. Luego, de unos minutos de estar pensándolo decido invitarlo a venir. Al cabo de unos 2 minutos el timbre estaba sonando. Camine hacia la puerta, la abrí y lo deje pasar. Inmediatamente se dirigió hacia la cocina.
–¿Te pregunto si quieres venir y solamente vienes y llegas a por mi comida?– bromeo.
–Cállate, que siempre tienes la mejor comida– se rió. No sabía que película elegir así qué tal vez dejaría que él la escogiera. Obviamente el elegiría la clásica película de superhéroes, pero al parecer no tendría mucho interés en ella pues se la pasaria la mayor parte de la película comprobando su teléfono.
Calum vivía cercas de aquí así que no habría problema de que fuera por su pijama, de todos modos lo dejaría dormir en la cama de mi abuela fallecida. Así que era mejor que yo escogiera la película, por lo que me decanté por mi favorita.
–¿Me estás tomando el pelo? ¡Siempre vemos esta!–gimió Calum en reproche.
–¡Es una pena, es mi turno!– dije, infantilmente. Calum hizo un puchero mientras se acomodaba a mi lado. Apoye mi cabeza en su pecho mientras mis brazos se pasaban por su espalda. Sentí a Calum tomar su celular y al parecer creo que comenzaba a enviar mensajes de texto. La curiosidad me estaba matando, por lo que decidí preguntarle;
–¿Todavía sigues hablando con esa chica, tú sabes, la de hace unas semanas?–El puso su teléfono boca abajo.
–No, ella solo me quería cuando estaba borracho–Se rió, pero pude percibir un ligero tono de tristeza.
–¿No hablaron por un tiempo? ¿Entonces con que frecuencia estuviste borracho?–bromee, tratando de darle humor al asunto.
–Ella era divertida cuando estaba borracha. Pero obviamente nadie puede ser tan divertida como tú, por supuesto–dijo.
–Me gustaría estar hablando con un chico ahora en este preciso momento–suspiré–creo que está es la charla más larga que he tenido
–No hables como si no estuviera presente, recuerda que soy un chico–comentó Calum.
–Está bien, tú sabes a lo que me refiero–le respondo.
–¿Recuerda que una vez...–comenzó a decir, pero se quedó callado unos segundos–que una vez me besaste?–sonrió y por un momento todo se detuvo.
–¡Oh, Dios mío, no me menciones eso! Yo estaba muy borracha y fue una noche embarazosa–mis mejillas no podían estar más rojas que un tomate, por lo que mejor desvíe mi mirada de Calum y la dirigí a la pantalla de la tv.
–Para ser honesto...si yo no estuviera en una relación en aquel entonces, creo que no habría sido capaz de controlarme como lo hice–confesó, al parecer esperando mi reacción pues todo se quedó en silencio, excepto por la película que iba por la mitad.
–¿que?–le pregunte, después de darme cuenta de lo que dijo, algo conmocionada. Por supuesto que me había besado con él, pero estábamos borrachos y aparte él tenía novia, y sabía que eso estaba mal pero no podía ocultar mis sentimientos que los había teñido retenidos por mucho tiempo. Yo, desde luego que estaba demasiado avergonzada por esa noche, pero después de eso no había cambiado nada entre nosotros, cosa que lo agradecí, pues sabía que Calum tenía novia y en ese momento solo éramos amigos. Y aún lo somos.
–Me refiero a que...no me importa el beso en absoluto–ni siquiera se atrevió a hacer contacto visual conmigo en absoluto. Hice una mueca y mordí mi labio. Me moví un poco para estar más cerca de el. Me incorporé, ahuecando su rostro con mi mano. Entonces mis labios encontraron los suyos y dejé que su mano descansara sobre mi hombro. A medida que me alejaba para ver su reacción note deseo en sus ojos. Y sin dudarlo presione sus labios contra los míos a medida que el beso se profundizaba. Sus manos se movieron hacia mis caderas mientras yo me ponía a horcajadas sobre él. Sentí como sus labios comenzaban a descender a mi cuello mientras chupaba en un punto coherente. Eso dejaría una marca mañana, pero por suerte no tendría por qué explicarlo.
Calum se apartó y me miró a los ojos.
–¿Recuerdas cuando te dije que ella rompió conmigo poder que pensaba que podría hacerlo mejor?– me pregunto. Yo asentí levemente– De hecho, rompí con ella por que sabía que tú podías hacerlo mejor. No podía dejar de pensar en nuestro beso, y en ti–sonrió