Capítulo 29

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"Oh."


-¿Por qué están sudando? -pregunta ella un poco asqueada por haber tocado la sudada camisa. Todos miraron en nuestra dirección. Mahogany alzó una ceja con una media sonrisa.

-Oh, uhm... es sólo que, uh... yo-

-Bajamos del auto y llegamos corriendo, creyendo que llegaríamos tarde. -dijo Mike de lo más normal. Él sonrió. Dios, pareciera que lo tiene todo planeado, es magnífico. Algo magnífico fue lo de hace unos minutos. Quiero tenerlo dentro mío otra vez y... otra vez.

Mahogany no dejaba de mirarme fijamente. Sabía que lo hacía para buscar una respuesta, pero yo no quería, no quiero dar explicaciones de nada. Lo que sucedió, pues sucedió.

Nos sentamos en la larga mesa del local. Era como un restaurante, todo estaba muy bien decorado, había luces, adornos, colores y elegancia. Lo que más destacaba era el color bordó de las paredes y techos, con los candelabros llenos de luces. Estaba apartado, sin embargo era un hermoso lugar.

Yo estaba sentado junto a Saya y Scott, en frente mío estaba Mike y a su lado Mahogany y Fritz.

Vi que Saya se levantó de su asiento y la seguí con la mirada, creo que todos hicieron lo mismo. Cuando di la vuelta, noté que era Penélope. Ella se abrazaron y se... ¿besaron?

Sabía que Saya era lesbiana, pero no que Penélope también lo era, o que ellas eran novias. ¿Desde cuándo?

Ellas se dieron cuenta de que todos las mirábamos y se sentaron juntas otra vez, pretendiendo que nada pasó. OK, raro.

Comenzamos a charlar, una moza pasó a dejarnos la carta a cada uno. No tenía idea de qué ordenar.

-Yo quiero el especial, ¿tú que quieres Jeremy? -las miradas se concentraron en mi. Me puse un poco nervioso.

-Uhm... si, también. -no tenía idea de qué traía el especial, pero quería que fuese lo suficiente como para que dejen de mirarme. Y así fue. Minutos más tarde, la misma mujer pasó a reitar las cartas del menú y ordenamos lo que queríamos. Luego de que se fuera, volvimos a charlar.

-Y, Jeremy... -estaba leyendo uno de los artículos en una pequeña carta hasta que escuché que llamaron mi nombre y levanté la cabeza, mirando hacia enfrente. Era Fritz. -¿Cómo te sientes al ya estar trabajando un mes en la pizzería?

-Uh, pues bien. -sonreí. -Es excitante. -él asintió y vi a Vincent sonreír de lado.

-¿Qué tal el ascenso de dinero? -él comenzó a reír, lo fulminé con la mirada y rió más, contagiándonos la risa.

-¿Por qué ascenso? -pregunta Vendetta, quién está desentendido.

-Porque únicamente me ascendieron a cincuenta centávos. -él rió, pero calló lentamente al verme a mi.

Sonreí y minutos más tarde, llegó la moza con una bandeja y varios platos de comida. Como éramos muchos, ella debió volver para traer los platos que faltaban.

Habíamos comenzado a comer, el 'especial' no está tan malo, lo que sí, tiene cebolla, y la detesto.

Accidentalmente, mi servilleta cayó al suelo, me agaché rápidamente para juntarla, bajando hacia el suelo y cuando levanté la vista, tenía las piernas de Mike delante mío. Eso me dio una ekzitamte (excitante) idea.

Pero primero lo primero, la comida, estaba muerto de hambre, así que volví a mi silla y me dispuse a comer. Comí lo que pude, sólo hasta que el hambre saciara.

Al terminar, miré a los demás, viendo que aún no habían terminado y siempre habrá uno o varios que quieran repetir o pedir el postre. Aproveché la oportunidad y me hice el tonto, tirando al suelo mi tenedor, como si de verdad se me hubiera caído. Para mi suerte el suelo era de un color plateado agrisado, por si alguien baja a ver lo que sucede, lo disimularía con rapidéz.

Your fucking Doll ~ JeremikeDonde viven las historias. Descúbrelo ahora