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imagina: a jean no le agrada la idea de que los demás le digan jeanboy, solo tu eres la única que puede decirle así.

...

Caminó junto a su novia, tomados de las manos mientras ella le hablaba sobre el entrenamiento que Mikasa le dio ya que se lo había pedido. Quería hacerse fuerte y consideraba a la azabache la más fuerte de todas en el campamento, así que simplemente se le pidió.

—Mañana también tendré entrenamiento con ella, me enseñará nuevas técnicas de combate... Necesito entrar a los diez mejores para poder ir a la policía militar.

—Esfuérzate más, así podemos ir juntos.

—Tu también, ¿Crees que no te he visto ser un vago en los entrenamientos, Jeanboy? —Frunció ligeramente el ceño. —Siempre hemos querido entrar a la policía militar, así que haz mejor tu desempeño.

—Relájate, verás que si lograré entrar... Soy el mejor de todos. —Sonrió egocéntrico. —Por eso sales conmigo.

—Vamos, no seas tan egocéntrico. —Rodó ligeramente sus ojos. —Es por eso que no te llevas bien con todos aquí, no les caes bien por el ego tan enorme que posees... Puedo tolerarlo, ellos no.

—Blah, blah, blah, muy poco me importa lo que estas personas pienses y si me toleran o no. —se encogió de hombros. —Estoy bien con sólo tenerte a ti.

Sonrió—, Eres tierno. —Apretó una de sus mejillas y la jaló un poco, causando que Jean le disgutara levemente.

—No, no lo soy. —Tomó la muñeca de ella y la apartó. —Vayamos al comedor, ya casi es hora de cenar.

En el camino al comedor, se encontraron con Sasha, Connie y Marco, continuando su caminata junto a ellos y la conversación que mantenían desde la tarde sobre un tipo de plan secreto que Sasha inventó para robar suministros de los supervisores sin que lo notaran.

—No lo hagas, no te atrevas.

—No me mandas. —Le sacó la lengua. —Luego no vengas a mí a suplicar porque te dé de mis suministros, (n).

—Te meterás en muchos problemas.

—Ya lo dije, es un plan que saldrá perfecto y sin que los superiores y Keith se den cuenta. —Repitió, sonriendo. —Ya Connie está dentro e intento convencer a Marco.

—Y-yo no quiero participar. —Dijo el mencionado. —Es muy peligroso.

—No seas cobarde, Marco. —Jean le dio una leve palmada a la espalda del chico. —Me apunto.

—No. —Exclamó. —No voy a dejar que hagas eso, sí te atrapan tendrás una falta. Jean no va a participar. —Se cruzó de brazos.

—Hmm... —Bufó. —Ya la escucharon, no lo haré.

—Vamos, no te sometas ante esta tonta, sin ofender, (n).

—Eres un idiota, Connie. —Miró al calvo sin gracia. —Solo cuido de mi novio, no quiero una falta para él, ¿Pueden entenderlo, chicos?

—Sí, sí. —Bufó, poniendo su mejilla en la palma de su mano. —Será para la próxima, jeanboy.

—¡Oye! No me llames así, tonto calvo.

—¡Pe-pero ¿Por qué (n) si te puede llamar así y yo no?! —Exclamó indignado.

—Ella es mi novia, claro que puede llamarme así, es la única persona que puede hacerlo.

—¿Por qué? —Preguntó Sasha curiosa.

—P-porque su voz es hermosa y me gusta que me llame así. —Se sonrojó de golpe, evitando la dulce y tierna mirada que la chica a su lado le lanzaba. —¡Pero solo ella! Así que no vuelvan a llamarme jeanboy con sus horribles voces.

Era cierto lo que dijo, sin embargo, olvidó mencionar otra cosa, cada vez que (n) lo llama así, su corazón salta feliz y luego se derretía de amor. Claramente no lo mencionó para no sentirse más avergonzado de lo que ya estaba, fue suficiente con decir que la voz de ella era hermosa.

𝘫𝘦𝘢𝘯 𝘬𝘪𝘳𝘴𝘤𝘩𝘵𝘦𝘪𝘯 , 𝘰𝘯𝘦 𝘴𝘩𝘰𝘵𝘴 Donde viven las historias. Descúbrelo ahora