Nyxiebun
Albri Seville tiene trece años y cree que sabe exactamente cómo será su vida. Escuela, amigos, competencias de patinaje sobre hielo, gimnasia rítmica, buenas calificaciones, videos para sus redes sociales y una vida adolescente que, aunque ocupada, sigue siendo completamente suya. Hasta que descubre que será hermana mayor.
Albri recibe la noticia con una felicidad que no puede esconder. Habla de su futura hermanita en sus redes, imagina cómo será conocerla y promete que estará presente para cada momento importante. Pero cuando Celeste Isabella Seville tiene apenas seis meses, todo cambia. Sus padres se marchan y dejan a la bebé atrás.
Albri se encuentra entonces con una responsabilidad que nunca imaginó tener: cuidar de una niña mientras intenta seguir siendo estudiante, deportista, creadora de contenido, amiga y, sobre todo, una adolescente. Así comienza una vida dividida entre horarios imposibles, tareas escolares, entrenamientos, competencias, biberones, noches interrumpidas y videos en los que intenta seguir sonriendo como siempre.
Frente a los demás, Albri continúa siendo la chica popular, brillante y talentosa que todos conocen. Pero algo dentro de ella comienza a cambiar. Se vuelve más reservada. Más distante. Más fría. Con todos... Excepto con Celeste. Porque la pequeña nunca tuvo la culpa de haber sido abandonada.
Y Albri está decidida a asegurarse de que, algún día, cuando Celeste mire hacia atrás, jamás pueda pensar que no fue querida. Por eso fotografía cada cumpleaños, cada primer día de escuela, cada logro, cada pequeña sonrisa. Guarda cada recuerdo. Cada momento. Cada prueba. Porque quizás sus padres decidieron irse. Pero Albri decidió quedarse.
Y mientras Celeste crece, Albri descubrirá que convertirse en su hermana mayor no significaba renunciar a su propia historia. Significaba aprender a escribirla con alguien más a su lado. Porque algunas personas llegan a nuestra vida como una responsabilidad. Y terminan con