Un amor a medida

Par widelife

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¿Como te enamoras en un lugar sin esperanzas? Plus

Sinopsis
Personajes
1.NUEVA VIDA
2.¿AMOR A PRIMERA VISTA?
3.CONOCER
4.EXIGENTE
5.PLAZA 19
6.SERÁ MÍA
7.MARAVILLOSOS
8.CITA
9.BESO
10.LO QUIERO TODO
11.UNA SOLA OPORTUNIDAD
13.¿POR QUÉ TIENES MIEDO?
14.ACEPTO
15.MADRID
16.YO SOLO TE MIRO A TI
17.LA CONFIANZA
18.EL AMOR NO SE PIENSA, SE SIENTE
19.¿PERDÓN?
20.GOOD THINGS TAKE TIME
21.TOWER BRIDGE
22.CELOS
23. LA "JODIDA" CENA
24. CONFESIÓN
25.¿OLVIDAR?
26."SOLO QUIERO QUE SEAS FELIZ"
27.¿QUIERES SER MI...?
28.PARA IMPRESIONAR
29.SE LO TOMARÁ BIEN...
📸
30.DESASTRE
📸
🤳
31.CREO EN NOSOTROS
32.¿TÓXICA?
📷
33.***
34. Las palabras más bonitas.
📸
35.LILY BRANDT
📷
36.UNA MALDITA PRUEBA
📷
37.PLAN INESPERADO
38. IRINA
39.Navidades...
40. ¿Cute?
41.EL ANILLO
42. ISAGOGE
43.SERENDIPIA
44.PERSÉFONE
45.MESTICIA
46.QUIMERA
47.RAMÉ
48.ENTELEQUIA
49.LEALTAD
50.FÉ
51.ETÉREO
52.COMPASIÓN
53.ANGUSTIA
54.EPIFANÍA
55.DUDAR
56.INCONMENSURABLE
57.ADULTERER
58.EL FINAL...
59...ESTÁ EN...
60...EL PRINCIPIO.

12."ME GUSTA"

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Par widelife

AFRODITA

Lo he hecho mal, lo sé. 

Mason está bien, es todo lo que una chica desea... pero no es una persona a la que quiera hacerle daño y sé que nos lo vamos a hacer mutuamente. 

No tenía que haber caído en la tentación. No es justo para él.

Es muy buena persona, lo corroboré cuando me habló de su exnovia, ella le fue infiel y él la defendió, no la insultó, no la denigró... ni nada. Me sorprendió. 

Yo, definitivamente, no soy así.

Eso sí, me dio mucha pena, no se merecía lo que le hizo esa chica. No la conozco pero joder ¿qué necesidad hay de serle infiel a una persona? La dejas y luego haces lo que quieras pero es que encima tratarlo mal, a Mason no se le trata mal, se le da amor... 

—Buenos días, preciosa—se abraza a mi cuerpo y esconde su cabeza en mi cuello—¿Te sientes mal?

—No. Estoy bien. Solo...levántate, te tienes que ir y yo me tengo que preparar, tengo que ir a la ciudad deportiva para preparar la concentración—se remueve y se pone encima mía.

—¿Un mañanero? —pregunta con una sonrisa inocente.

Me sorprende con su propuesta pero sé que es broma por la diversión que veo en sus ojos.

Lo echo a un lado para ponerme mi camiseta que tenía en el suelo.

—No, esto no se vuelve a repetir—digo y él frunce el ceño—Te lo dije, solo una vez.

—Dijiste que no me enamore y yo no me enamoraría de ti, jamás—recalca.

Auch...ha ido directo al corazón. 

—Pues ya está, arreglado. Te puedes ir—señalo la puerta. 

—No soy uno de tus perros, Afrodita—reclama negando con la cabeza.

—Eres imbécil, creo. Necesito irme y tú me atrasas—bufo cuando se vuelve a acercar a mí sonriendo. 

—Quiero repetir. Cuando sea pero quiero volver a...repetir ¿sí?—pone sus manos a cada lado de mi cuerpo y junta su nariz con la mía. 

—Te dije que no, Mason—digo pero no me escucha y me empieza a besar el cuello, me intenta tocar los pechos pero se detiene cuando suelto un gemido suave—No toques tanto—sonríe en mi cuello y me deja un beso antes de apartar su rostro para mirarme a los ojos.

—Eres fantástica...en todo—dice regalándome una sonrisa.

No sé que tiene esa sonrisa pero me hace sonreír a mi también.

—Tú también. Espero que no me hayas engañado, porque para tener solo una novia sabes complacer fantásticamente. 

—Em bueno...sabes guiar—suelta una risita—No sé si...tú sabes... —le tapo la boca con mi mano y le doy un beso en la mejilla.

—Estuviste genial.

—Vale, gracias por no decirme lo malo que soy haciéndolo—ríe y acaricia mi mejilla.

—No lo eres de verdad—me apresuro a decir. 

Ha sido una de mis mejores noches. Joder. No se preocupaba por él, solo por mí. 

Maldición, lo hicimos de todas las maneras, cuando era suave parecía que estaba soñando y cuando era menos suave, tocaba las estrellas. 

Yo también quiero repetir. 

—Te creo—ríe y me da un beso casto—Ahora sí me voy. Pero quiero repetir.

Ruedo los ojos y lo empujo lejos de mí.

—Masooon—digo con aburrimiento. 

—Ya lo veremos—se empieza a vestir y yo tapo mi cabeza con una almohada.

--------------------

Acaba de terminar el partido con goleada incluida al Crystal Palace.

Veníamos de empatar con el WBA y de perder contra el Liverpool. Esto está cogiendo forma y me gusta.

Los chicos han jugado muy bien, exceptuando a Mason...genial. No quiero pensar que es por mi culpa pero supongo que lo es.

—¿Cómo está mi mejor amiga favorita? —entra canturreando Clo. 

Estoy en el despacho viendo de nuevo el partido y apuntando los errores para mejorar, esto tiene que hacerlo el analista de videos, Benjamin, pero a mí también me gusta hacerlo. 

Paro el vídeo porque la charla con Clo va para largo. 

—Bien. ¿Tú?—pregunto, ella me lanza un beso.

—Perfectamente. Pero cuéntame tú...eres la que me tienes que decir eso taan importante—ironiza mientras que con su dedo limpia el polvo inexistente de la silla.

—Esperemos a Gala , no quiero contarlo dos veces—frunce el ceño y pone morritos. 

—Jo, yo que me pensaba que era tu mejor amiga. Me parece una falta de respeto. ¡Seguro que el cabrón de Ander lo sabe!—acusa. 

—Clo, no exageres—niego con la cabeza. 

Iba a seguir reprochando pero sus ojos caen al ramo de flores que hay encima del escritorio.

—¿De quién es?—intenta cogerlo pero la paro—¿Quién te regala flores?¿a ti?—pregunta riendo pero con un poco de molestia. 

Ya empezamos.

—No es nada, Clo—cojo el ramo y lo tiro al cubo de basura que hay a un lado del escritorio. 

Me disgusta la punzada en el pecho que he sentido al tirarlo, no me suelen gustar este tipo de regalos...es más, no me gustan los regalos, en general.

Pero verlo en la basura...ufff...me ha dolido un poco.

—Es un ramo de flores—dice seria—A mi nadie me ha enviado un ramo de flores... nunca.

—Te lo regalo si quieres.

—¿De la basura?—pregunta incrédula.

—Pues no sé que decirte. Es una tontería y le estás dando mucha importancia.

—Es un ramo de flores—repite. 

Suspiro y me guardo la tarjeta que venía en el ramo de flores para que no la vea sino...me arma la de San Quintín.

—Es un regalo de Ares por empezar esta nueva etapa—miento para que se relaje—Me lo mandó para gastarme una broma.

Hace una mueca de asco. Ella y Ares no son mejores amigos.

—Haberlo dicho—se ríe y se sienta más relajada—Si me lo envía tu hermano yo también lo tiraría—alzo mis cejas sorprendida. 

—Hola mis chicas—saluda Gala desbordando felicidad y muy bien vestida.

Que elegante es mi amiga. 

Joder. Yo siempre estoy con mi cara de amargada, como dice mi padre.

—Hola cariño —respondo, nos da dos besos a cada una y se sienta en el sillón que hay a un lado. 

—Cuéntanos que me tengo que ir, porfi—pide Gala. 

Clo frunce el ceño y se dispone a hablar pero me adelanto. 

—Vale G—le hago una seña a Clo para que se calle. 

Se que le va a recriminar que nunca sale con nosotras pero tenemos que darle espacio y tener paciencia para que nos cuente sus problemas cuando se sienta cómoda.

—Esto es algo muy malo—digo después de unos minutos de silencio. 

—Suéltalo. Peores cosas haz hecho—dice Clo.

—Verdad, ¿te acuerdas cuando le pusiste pegamento a la silla de tu abuelo y se quedó pegado durante más de dos horas? Eso fue fabul... —cuenta Gala riéndose.

—Me acosté con Mason —suelto de una, paran de reírse, abren la boca y los ojos de par en par.

—No, imposible. Dijiste que... 

—Dijiste que no te gustaba, que era muy inocente, dijiste que besaba fatal...—susurra Gala recordándome mis palabras.

Les mentí.

—Lo sabía. Te gusta ¿verdad? —pregunta Clo. 

—No—frunzo el ceño—Claro que no. Sólo nos acostamos y ya. 

—No te lo crees ni tú—niega Clotilde casi enfadada. Me disgusta esa actitud, no es la primera vez que se pone así.

—¿Te gustó? —Gala pregunta. 

—No os puedo mentir y ya os he mentido demasiado. Tengo un cacao mental. 

— Sí, mejor que seas sincera —reprocha Clo.

—Déjala —recrimina Gala.

—Me gusta. O sea gustar se queda corto, muy corto. Me encantó el polvo que echamos. Bueno echamos unos cuantos...en verdad fue mágico. No es experto pero yo me sentí completa y besa como los ángeles, besa demasiado bien...—suspiro y me froto la cara—Fue mi mejor follada desde...

—Ni lo recuerdes—dice Clo negando. 

No le conviene.

—Ya que hablas de él...—Gala me mira y hace una mueca—Tienes que ir a a Madrid, tienes que ayudarlo, te necesita—me recuerda.

Gala se levanta y me da un abrazo.

—Sí, hoy reservaré los vuelos, la semana que viene tengo días libres—asiente y acaricia mi cabeza.

—¿Y ahora que va?—pregunta Clo en su mundo.

—Nada, hemos follando, nos hemos quitado las ganas y ya está—digo poco convencida.

Porque ahora le tengo más ganas que antes.

—Así se habla—aplaude.

—Cariño ¿estas segura? —Gala se parece a mamá, se preocupa demasiado.

—Si, no pasa nada. Estoy acostumbrada, además no quiero nada de relaciones, no me gustan.

—Ya llegara el día y caerás doble. Caeréis doble—nos señala a Clo y a mi.

—Lo mejor es no estar amarrada a un tío—dice la morena mirando sus uñas.

—Porque nunca habéis amado ni os habéis enamorado. Estar en una relación, no significa estar amarrada, significa ser libre con una persona a tu lado que te protege, ayuda y ama en todas tus facetas—vuelve a sentarse después de darme un mini abrazo.

—Así te va, que no puedes ni quedar con tus mejores amigas un día a la semana para tomar un puto café, trabajas y te vas. Esa es tu rutina, ni los chicos te conocen. No me jodas Gala, que tu relación no es sana. Te lo digo por experiencia.

—Sí lo es. Y no salgo porque prefiero quedarme con mi novio.

Suspiro clamando paciencia porque llevamos en esta misma monotonía desde que estamos en Londres. 

—Quédate, quédate pero de mi te vas...—freno a Clo cuando veo lo que quiere decir.

—Clotilde, jamás digas eso. Venga nos vamos tranquilizando—relajo el ambiente—Clo cada uno puede hacer lo que quiera, vivimos en un país libre—digo intentando sonar graciosa, pero fracaso porque siguen de morros—No puedes obligar nada a nadie, ya se dará cuenta por sí misma. Y no nos enamoramos porque no ha llegado el indicado—digo mirando a Gala.

—Se trata de enamorarnos, fallar, desenamorarnos y volver a lo mismo. Sólo que tú en especial—me señala—te cierras en banda. Tuviste la oportunidad de enamorarte ¿y qué hiciste? Dejaste tu vida para no enamorarte porque tenías miedo. ¿Lo peor? Nunca has sufrido por amor, por lo tanto, no se a que le temes, Afrodita.

—No sabes lo que pasó—hablo un poco molesta, no saben lo que realmente pasó...

Bueno...teniendo en cuenta que Clotilde estuvo involucrada...

—No le temo a nada. No me gusta el amor y sus derivados. 

—Sus derivados sí. Follar te encanta—murmura Clo. 

Niego con la cabeza, no cambia.

—No he escuchado eso—pega un grito Kai que ha abierto la puerta sin llamar—Solo quería...

—Entra. 

—Me voy, después hablamos—asiento a lo que dice Gala.

Se levanta, me da un abrazo y pasa de Clo. Ni siquiera ha saludado a Kai. ¿Qué le pasa?

—¿Gala? —pregunta el alemán después de verla salir.

—Sí. Perdónala, tenía cosas que hacer—miento.

—Mmm vale... yo venía a quedarme contigo. No tengo nada que hacer y estoy solo, mi hermana se ha ido hoy y necesito amor—dice con un bonito puchero.

—Yo te lo doy, bombón—Clo le da un mirada lujuriosa a Kai, este se sonroja y aparta la mirada. 

—Fuera, Clo. No me lo avergüences.

—Joder Afrodita, todos te los quedas...comparte mujer. Compartir es vivir—ríe y sale canturreando feliz. 

Es feliz con sus propios chistes. 

—Déjala, es un caso perdido—digo haciéndolo reír.

—¿Qué quiere decir con todos?—pregunta mientras recojo.

—Ya te lo contaré—asiente y me ayuda a recoger.

—¿Vamos, cariño? —lo miro y él se ha quedado congelado por lo que ha dicho.

Es la primera vez que me llama así.

—Por supuesto, cielo—le contesto con una sonrisa, él se sonroja a más no poder pero sonríe. 

—Yo también quiero ir.

Ruedo los ojos. Este chico está en todos lados. 

—Mase no se si es buena idea, es una noche de no...—intenta decir Kai pero lo interrumpe.

—¿Novios? ¿Desde cuándo?

—Una noche de ¡nosotros! Imbécil—murmuro lo último.

—Ah, bueno y yo...¿no puedo? —insiste.

—Como poder puedes pero no queremos. 

—¿Por qué?—pone ojitos—Además quiero hablar contigo—me mira—A solas —ahora mira a Kai. 

—Te espero fuera—me da un beso en la mejilla y se va con las llaves de mi coche. 

—¿Por qué no puedo ir?—pregunta acercándose demasiado a mí.

—Porque es noche de Kai y Fro, no de Kai, Fro y Mase. 

—Podría ser solo una noche de Fro y Mase—dice con una sonrisita y me guiña un ojo. 

—Otro día—entrecierro los ojos mirándolo. ¿Ahora qué es lo que quiere? 

—¿Me darás el lujo de volver a pasar junto a ti otra noche?—me empuja hacia el escritorio y pone sus brazos a mi alrededor apoyándolos en la mesa.

—No sé—suspiro pesadamente— Venga, me tengo que ir.

Lo empujo pero sigue sin darme mi espacio. 

Sonríe y escanea mi cara, pero deja de mirarme cuando le llama la atención algo que lo hace tensarse y sus ojos se entristecen.

—¿No te gustan las flores?—pregunta con un tono seco volviendo a mirarme.

—No mucho.

Sé que las flores me las ha regalado él, aunque no haya puesto su nombre en la tarjeta...y debe entender que a mí no me van las cursiladas. 

Pero para que mentirnos...si no hubiese sido por Clo, no las hubiese tirado.

Veo como asiente resignado.

—Adelante, yo me quedo aquí, quiero ver el partido. No ha sido mi mejor día—dice apartándose y suspirando.

—Has estado bien Mount, no te exijas más—intento animarle un poco. Él niega y vuelve a sonreír.

—Da igual, buenas noches. Que duermas bien—me da un beso suave que me pilla desprevenida. 

—Ajam...

-----------------------  

Hemos llegado a mi apartamento y Kai ya se ha apoderado de mi tele y está viendo una serie.  

Yo estoy vistiéndome, me acabo de duchar, y ahora pediremos algo porque no tengo ganas de cocinar y no me fío de él en una cocina.

—¿Pizza?—pregunta cuando me ve entrar.

—Vas a pedir igual.

—Ya he pedido—ruedo los ojos y me siento a su lado—Voy al baño.... pagas tú—exige.

—Por supuesto, rey—digo riéndome. No le gusta que lo llame así.

Al final resopla con una risita y se pierde por el pasillo. 

Espero que se acuerde donde está el baño...no es la primera vez que viene, una de las veces que vino le enseñé toda la casa, el garaje donde tengo mis coches y toda la comunidad, pero no sé si se acuerda donde está cada cosa.


Ha llegado el repartidor con la comida y Kai todavía no ha vuelto...¿se habrá caído por el váter?

—Havertz, date prisa—pego un grito pero no me contesta—¡Kai!

—Aquí—chilla.

Vale, mierda...¿dónde exactamente es aquí ? Me levanto para ir a ver y veo que la luz de la sala donde tengo mi piano y mis cosas de pintura está encendida...está ahí. 

Al entrar me lo encuentro sentado en el banco rozando cuidadosamente con sus dedos las teclas.

—Es muy bonito. Es el más bonito que he visto—dice perdido en sus pensamientos.

—Es un regalo de una persona muy importante para mi. 

—Cuídalo—me mira y sonríe—No a cualquier persona se le regala un piano de tal calibre y con esta frase—señala una frase escrita en la tapa del piano. 

"Eres la historia más bonita que el destino escribió en mi vida"

Cursi pero es de lo más bonito que me han dicho.

—Lo cuido como un diamante.

Me siento a su lado y delineo la frase escrita con mis dedos.

—Esa persona me lo regaló después de romperle el corazón...en realidad, no me merezco su amor.

Nunca lo he merecido.

—A veces pensamos que no nos lo merecemos pero si te ha regalado esta maravilla y encima te dedica esa frase significa que algo bueno si has hecho por él. 

—No creo merecérmelo—digo un poco más triste. 

—Te mereces el mundo, Afrodita—susurra colocando su mano encima de la mía—¿Sabes tocar? —asiento.

—¿Quieres que toque?—asiente entusiasmado y no puedo negarme...a Kai no. 

Empiezo a tocar bajo su atenta mirada intentando hacerlo lo mejor posible. 

Cuando termino me sonríe con los ojos brillosos y me aplaude emocionado.

—Muy bonito. Sabes tocar muy bien ¿dónde aprendiste? 

—Mi abuela tiene una academia. Cuando era pequeña quería ser cantante o bailarina—confieso haciéndolo fruncir el ceño.

—No te pega—sonríe extrañado y sé que se está imaginando como sería. Horroroso.

—¡Pues era buena!—exclamo sonriendo al igual que él—Pero luego cuando mi abuelo me apuntó a fútbol me adentré en el mundo del deporte. 

—¿Jugabas? 

—Sí... pero sólo jugué pocos años, luego empecé vóley, también jugué a básquet, tenis...por cierto, era malísima—niego con la cabeza—también me apunté a natación... Pero lo que más me llenó fue el vóley y el fútbol—digo recordando como cada año me apuntaba a un nuevo deporte porque era muy indecisa y no sabía cuál elegir—Ya cuando empecé la universidad lo dejé y me concentré en otras cosas—omito ciertos detalles—Tenía claro que el fútbol era mi futuro.

—¿En qué posición jugabas? —pregunta riéndose. 

Se ha quedado solo con eso...que cabrón.

—Era polivalente. Pero siempre me ha gustado la posición de lateral ¿Y tú? ¿Siempre pensaste que querías dedicarte a esto? 

—Sí, yo no era bueno en nada más—niega sonriendo—Por eso estoy demasiado agradecido en que me estés ayudando. Para ti será como algo que debes hacer porque es tu trabajo, pero para mí es muy importante. Confías en mi y te lo agradezco—sonrío orgullosa.

Para mí, Kai es muy importante...le he cogido mucha confianza y de veras lo considero un amigo.

—Quería decirte algo pero no te asustes—asiento y le indico que siga hablando. 

—Me asusto de pocas cosas—digo para que se relaje. 

—Te quiero.

La respiración se me ha entrecortado y mi corazón late muy fuerte. Mierda.

—Sé que es pronto pero así lo siento y siempre me dices que hay que admitir los sentimientos y decir que nos pasa—habla rápidamente porque me he quedado en silencio pero...— Y te quiero mucho...siento que te conozco de toda la vida.

Sé que teme por el rechazo así que me apresuro a abrazarlo y apretujarlo entre mis brazos. 

Yo también siento lo mismo.

—Yo también te considero como mi hermano, Kai. Siempre estaré para ti—lo miro fijamente para que sepa que lo que digo es totalmente cierto, al final sonríe más relajado—Pero no me gusta tu gusto para la comida—carcajea y me da un codazo.

—Vamos a comer, tengo hambre...por cierto, ¿tu equipo no es el Chelsea? —pregunta cuando se percata de que llevo una camiseta del City. 

—Mi corazón es blanco, señorito. Que trabaje para el Chelsea es otra cosa...y esta camiseta es un regalo. 

—¿Conoces a Agüero?—pregunta mientras se sienta en el sofá. 

Yo voy por las bebidas a la cocina.

—Sí, es buena gente. Y si, también conozco a Messi—contesto al volver—Sabía que lo ibas a preguntar. 

—En verdad lo sé. Te sigue en Instagram y Cristiano también, eres una cabrona con suerte. Te codeas con los grandes. 

—No me codeo con nadie, solo nos conocemos. A Cris lo conozco desde pequeña.

—Yo quiero conocerlos—me mira pestañeando muchas veces. 

—No soy su mánager—bufo y él entrecierra los ojos pero cuando le paso la bebida se concentra en su comida.

—¿Qué tal con Mase?—pregunta mirándome de reojo.

—¿Qué pasa con él?—pregunto mientras le doy un bocado a mi trozo.

—Hoy estaba demasiado feliz y ayer... estuvo contigo.

Escupo el agua que estaba bebiendo, Kai me pasa una servilleta mientras se ríe de mí.

No creo que se haya dado cuenta de algo ¿no? 

—Estuvo conmigo y mi familia. No estuvimos solos—digo relajándome. 

—Joder, quiero conocer a tus hermanos. También quiero impregnarme de esa felicidad.

Nos reímos y ahí acaba ese cuestionario.


Al terminar de cenar, siguió viendo su serie y yo me dispuse a seguir con las anotaciones del partido. 

Cuando terminé, me lo encontré dormido. Es tan mono

No sé cómo le han podido hacer tanto daño, yo lo veo tan puro, tan buena persona. 

Mierda. Me quiere, Kai me quiere. Y obviamente yo también lo quiero a él, pasamos demasiado tiempo juntos.

Le echo una manta por encima y duermo en el otro lado del sofá para no dejarlo sólo.


------------------

—¡Afrodita Tuchel Pérez!—escucho que alguien grita pero no abro los ojos.

Es la primera vez que duermo medianamente bien después de tanto tiempo.

Escucho otro grito...dios ¿quién será el maldito que gritará tan temprano?

—Cállate y duérmete. Hoy es descanso—digo cuando recuerdo que Kai se quedó dormido en el sofá.

—Afrodita ¿Qué cojones es esto? 

Vale, es mi santo padre¿Qué hace aquí? 

Abro los ojos y me levanto de un salto posicionándome enfrente suya.

—No digas palabrotas, cariño—le dice mamá. 

—Con Kai, con Kai—grita susurrando con la cara roja. 

Miro a Kai y sigue durmiendo, tiene el sueño pesado por lo que veo.

—Buenos días, bebé—me saluda mamá, yo solo asiento con una sonrisa y me dirijo a la cocina ignorando a Thomas porque sus celos son absurdos. 

—Me explicas Afrodita. Con Kai ¿por qué?—sigue preguntando detrás mía.

—Es que no he hecho nada. Somos amigos—explico y me concentro en preparar café. 

—Tu amigo es Alex, Kepa... a ti no te gusta tener amigos. Lo sabes y lo sabemos.

En realidad, no es así...él conoce a la Afrodita de hace dos años...la de ahora es muy distinta.

Se sienta y mamá le da un vaso de agua. 

—He cambiado, juro que no he hecho nada con él, papá—digo cansada de esta mierda discusión —Y si me lo follo no es tu problema, ya estoy grandecita. 

—¡Afrodita!—chilla mamá. 

—¿Tu lo ves normal? venir a las siete de la mañana para esto—digo señalando a papá que sigue negando y murmurando cosas.

—Son las ocho, hemos dejado a los chicos con sus compañeros y veníamos a desayunar contigo e ir a verlos. Pero ¡vaya sorpresa!—niega bufando.

—Deja el drama, Thomas. Kai también vendrá, no lo avergüences, que no hemos hecho nada. 

—Si haces algo no me lo trates mal...menos lo utilices—susurra pero lo he escuchado alto y claro.

—¿Cómo? —pregunto indignada. 

¿Qué mierda acaba de decir?

—Sé que no te gustan las relaciones. Es más, nunca nos has presentado a un novio y sé que no eres virgen, hija—dice resignado. 

—Es verdad, cariño—dice mamá con cuidado—Nunca has traído un chico a casa. Es más, me extrañó que trajeses a Mase y cuando Eros me dijo que te lo había pedido Apolo...lo entendí. 

—¿Marcos no cuenta?—papá bufa por lo que he dicho—Además nadie me llena.

Les entrego una taza de café a cada uno y me quedo con una. Papá saca pastelitos de una caja. 

—Porque no das la oportunidad tampoco. Mase te miraba de una forma muy bonita, pero seguro que lo has rechazado, conociéndote—sigue diciendo mamá pero ya no la escucho, solo tengo ojos para Thomas que acaba de sacar un pastelito de la caja y no me entrega el mío. 

—Mount siempre mira así a todo el mundo. Es un romanticón—digo mirando fijamente a Thomas. 

—Juro que te veía de otra manera. Como papá me mira a mí.

Me río y papá la mira sonriéndole con ternura. 

—Yo te amo, Atenea. Él no la ve así, porque solo se conocen de unos meses. 

—Yo me enamoré de ti a la semana—contesta mamá.

Papá sonríe orgulloso.

—Pero Frofi no se ha enamorado ¿verdad? —pregunta entrecerrando los ojos. 

—Dios se apiade de mí. No quiero enamorarme en unos cuantos años—asiente—Dame mi puto pastel de limón. Te has comido dos y no has compartido. ¡Egoísta!—exclamo y él suelta una carcajada.

—De limón no hemos comprado. 

—Si que hay, vamos cariño, dale el suyo.

Papá mira a mamá frunciendo el ceño y negando con la cabeza en señal de: mujer, debías seguirme el rollo, pero a mamá no le gusta picarnos. 

—Thomas trae para acá—me levanto y me pongo detrás suya intentando coger mi pastel que quería darle un bocado—Tuchel. Me estoy cabreando—se ríe y sube su mano, como es más alto que yo, no llego. 

Nunca me ha molestado mi estatura, ahora sí. 

Con los dulces de limón no se juega.

—Emm, buenos días—dice Kai en la puerta de la cocina. 

Está sin camiseta y con cara de recién despertado, cuando nos ve a los tres en la cocina se pone rojo de la vergüenza.

—Buenos días, cariño—le sonríe mi madre.

Thomas finalmente baja el brazo, le quito el dulce y se cruza de brazos. 

Uy...alguien está celoso de un chico de 21 años. 

—Vístete, Havertz—exige.

—Sí, entrenador—dice firmemente, me mira y se rasca la nuca nervioso— ¿Me dejas una camiseta? La mía se manchó ayer y... 

—Ve a mi cuarto, en el ropero hay muchas camisetas de fútbol. Tengo una de Alemania—digo mientras le guiño un ojo, asiente. 

—Muy bien proporcionado está el chico —dice mamá de manera juguetona para picar a papá. 

—Yo también—espeta, suelto una carcajada—¿de qué te ríes? Para mí edad estoy muy bien—asiento mientras sigo riéndome.

—Claro que sí, amor, yo solo tengo ojos para ti—mamá se acerca para darle un beso en la mejilla. 

Yo mientras me como mi pastelito.

—Fro, me voy, después nos vemos—me dice Kai entrando con cuidado.

—¡No! vente con nosotros a ver el partido de mis hermanos y así los conoces...si quieres. Además, primero desayuna. Tu míster ha traído dulces y están muy buenos.

—Mentira, te puedes ir si quieres.

—Thomas. Cállate—regaña mamá y él sigue bebiendo de su café. 

Ahora sólo está dramatizando. 

—Siéntate Kai. ¿Café? —asiente y se sienta al lado mía, lejos de papá. 

—¿Cómo te ha tratado mi Frofi, hijo? —le saca conversación mamá. 

—Muy bien, tu hija es la mejor, señora. 

—Oh cariño, dime Atenea.

Le entrego la taza y él me da las gracias.

—A ti no te conocía. Sé quién eres porque Thomas siempre habla de vosotros pero nunca habías venido a las comidas de equipo—dice mamá con curiosidad.

Kai se tensa a mi lado y no sabe que decir.

—Mamá ¿cómo están hoy los chicos?—pregunto para que Kai no tenga que responder. 

—Muy bien. Apolo está decidido a meter gol. No has visto su emoción—sonríe ampliamente. 

—Ayer me llamó. Me hizo ver sus últimos partidos y decirle que hacía mal.

En realidad no los vi, solo los miré por encima, solo tiene 12 años...y no tiene mucho que mejorar...

—Nos lo contó, por cierto dice que eres su mejor entrenadora. Me gusta y me disgusta, ¡me has quitado mi puesto!—papá frunce su nariz, yo suelto una risita—Te dedicará el gol. 

—Estoy segura—sonrío complacida.

Me han dedicado muchos goles pero si me lo dedica mi hermano pequeño, sería el mejor gol que me han dedicado. 

—Cuando tengan novia, serás opacada—dice mamá graciosa y distraída mientras acaricia el pelo de papá. 

No contemplo esa idea todavía.

—¡Jamás!—digo un poco más alto de lo que me esperaba. 

Kai y mamá se ríen. 

Mis hermanos...son míos. 

—Ahora me entiendes ¡eh! —dice Thomas riendo.

—Mis bebés no tendrán novia hasta que yo tenga un hijo—digo con seguridad.

—O sea... dentro de 40 años. 

—O más. Joder, no me imagino a una chica con mis bebés. No lo soportaría—niego muchas veces. 

—Venga... no digáis más tonterías—dice mamá harta de nuestros celos.



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Kevlex y tu juntos por siempre
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- Un poco mas allá de la inocencia , el amor verdadero , la amistad y sobre todo Aristemo 💚💜
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