La mano que siempre está ahí

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El sol se filtraba por las ventanas del estudio de práctica, iluminando el polvo que flotaba en el aire. T/N se apoyó en la pared, sus manos entrelazadas frente a su pecho, mientras observaba la escena que se repetía cada día.

BTS estaba en el centro de la sala, rodeados de cámaras y equipo, pero sus miradas no estaban en su trabajo, ni en ella. Estaban fijas en Lisa, que estaba parada en un rincón, con una sonrisa que parecía dulce pero que T/N conocía demasiado bien.

—¡Vamos, chicos! —dijo Lisa, su voz suave pero con un tono que solo T/N podía detectar como burlón—. Se supone que este baile tiene que ser perfecto, pero Jin, te estás equivocando en el paso de la derecha otra vez. Y Namjoon, tu postura es terrible, ¿no te das cuenta?

Jin bajó la cabeza, sus mejillas rojas de vergüenza. Namjoon se frotó la nuca, con una expresión de frustración en su rostro.

—Lo siento, Lisa —dijo Jin, su voz baja—. Voy a intentar hacerlo mejor.

—Sí, por favor —respondió ella, soltando una risa ligera—. No quiero que se vean mal frente a los fans.

T/N sintió un nudo en su garganta. Sabía lo que venía después. Los chicos se sentirían mal, se hundirían en su propia inseguridad, y entonces ella tendría que intervenir.

Se acercó lentamente, sus pasos silenciosos en el suelo de madera. Cuando llegó a ellos, se arrodilló junto a Jin, que estaba sentado en el suelo, con la cabeza entre las manos.

—Jin —dijo ella, su voz suave—. No te preocupes, yo te ayudo a practicar el paso. Eres muy bueno, solo necesitas un poco más de concentración.

Jin levantó la cabeza, sus ojos llenos de lágrimas, pero no la miró a ella. Miró a Lisa, que estaba observándolos con una sonrisa satisfecha.

—Gracias, T/N —dijo él, pero su voz no tenía emoción—. Pero ahorita no, estoy ocupado.

T/N sintió como si le hubieran dado un golpe en el pecho, pero no se rindió. Se volvió hacia Namjoon, que estaba parado, mirando al suelo.

—Namjoon —dijo ella—. Tu postura es buena, solo necesitas ajustar un poco la espalda. Yo te puedo ayudar.

Namjoon la miró por un segundo, pero luego desvió la mirada hacia Lisa.

—Deja de digas estupideces, T/N —dijo él, su voz dura—. Que vas a saber tú, no seas ridícula.

T/N se quedó quieta, sus manos temblando. Sabía que esas palabras eran solo el comienzo. Los chicos le dirían cosas hirientes, se alejarían de ella, pero ella no podía dejar de ayudarlos. Los amaba, y sabía que ellos la necesitaban.

Se levantó lentamente, y se quedó de pie, observando cómo los chicos se acercaban a Lisa, pidiéndole su aprobación. Y ella se lo daba, pero siempre con un toque de crueldad, con una palabra que los hacía sentir mal, con una mirada que los hacía sentir pequeños.

T/N cerró los ojos, y una lágrima se escapó de sus ojos. Sabía que tenía que seguir, que tenía que estar ahí para ellos, incluso si ellos no lo valoraban. Porque ella los amaba, y eso era lo único que importaba.

 
(⁠╥⁠﹏⁠╥⁠)...

Pasaron los días, y la rutina en el estudio no cambió. T/N seguía estando ahí, siempre en un rincón, observando, esperando el momento en que los chicos necesitaran su ayuda. Y aunque ellos no lo decían, siempre llegaba ese momento.

Una tarde, después de una larga sesión de grabación, Jungkook se sentó en el suelo, exhausto. Jimin se acercó a él, y se sentó a su lado, poniendo una mano en su hombro. Ellos eran novios, y siempre se apoyaban mutuamente, incluso cuando los demás no se daban cuenta.

—Estás muy cansado, Jungkook —dijo Jimin, su voz suave—. Deberías descansar un poco.

Jungkook levantó la cabeza, y miró a Jimin con ojos tristes.

—Es que Lisa dijo que mi voz no era lo suficientemente buena hoy —dijo él—. Me siento como si no estuviera haciendo nada bien.

Jimin le dio un abrazo, y acarició su cabello.

—No le hagas caso, Jungkook —dijo él—. Tu voz es increíble, y ella solo está intentando que lo hagas mejor. Tú eres el mejor cantante que conozco.

En ese momento, T/N se acercó a ellos, con una botella de agua en la mano.

—Jungkook, Jimin —dijo ella, su voz suave—. Tomen un poco de agua, necesitan hidratarse.

Jungkook miró la botella, pero no la tomó. Jimin tampoco le prestó atención.

—Gracias, T/N —dijo Jimin, pero su voz era fría—. Pero estamos bien.

T/N se quedó quieta, con la botella en la mano. Sintió un dolor en su pecho, pero no se fue. Se quedó ahí, esperando, por si acaso cambiaban de opinión.

En otro rincón del estudio, Taehyung y Hoseok estaban sentados juntos, hablando en voz baja. Ellos también eran novios, y su relación era llena de risas y cariño, pero incluso ellos se veían afectados por las palabras de Lisa.

—Ella dijo que mi baile no tenía gracia hoy —dijo Hoseok, con una sonrisa triste—. Me siento como si hubiera perdido mi magia.

Taehyung le tomó la mano, y la apretó suavemente.

—No digas eso, Hoseok —dijo él—. Tu baile es increíble, y ella no sabe lo que dice. Tú eres el sol que ilumina todo el mundo, y nada puede cambiar eso.

T/N miró a ellos, y sintió una mezcla de tristeza y admiración. Admiraba cómo se apoyaban mutuamente, pero triste porque ellos no le permitían a ella apoyarlos también.

En la mesa de mezclas, Namjoon y Seokjin estaban discutiendo en voz baja. Ellos eran novios, y aunque a veces tenían diferencias, siempre se amaban y se respetaban.

—Lisa dijo que mi producción no es lo suficientemente buena —dijo Namjoon, con una expresión de frustración—. Me siento como si no estuviera haciendo nada bien por el grupo.

Seokjin le puso una mano en el hombro, y le dio una sonrisa suave.

—No le hagas caso, Namjoon —dijo él—. Tu producción es increíble, y ella solo está siendo crítica. Tú eres el líder de este grupo, y todos te respetan por eso.

T/N se acercó a ellos, con una libreta en la mano.

—Namjoon, Seokjin —dijo ella—. He estado tomando notas de la canción, y creo que hay algunas cosas que se pueden mejorar. Si quieren, puedo mostrárselas.

Namjoon miró la libreta, pero no la tomó. Seokjin tampoco le prestó atención.

—Gracias, T/N —dijo Namjoon, su voz dura—. Pero no necesitamos tus notas. Sabemos lo que estamos haciendo.

T/N se quedó quieta, con la libreta en la mano. Sintió las lágrimas llenar sus ojos, pero se las tragó. Sabía que tenía que ser fuerte, por ellos.

Yoongi, que estaba parado en un rincón, observaba todo en silencio. Él era el más frío y distante de todos, y casi nunca hablaba con nadie, excepto con Lisa cuando se trataba de asuntos laborales. Pero en ese momento, miró a T/N, y por un segundo, pareció que quería decirle algo. Pero luego, desvió la mirada, y se fue del estudio.

T/N miró la puerta por donde Yoongi se había ido, y sintió un dolor en su pecho. Sabía que él nunca le prestaría atención, pero no podía evitar amar a todos los chicos, en especial a él.



No se olviden de darle a la estrellita, y así puedo saber si les gustó la historia y comentar como les está pareciendo la trama 🫶🏻
-Mochixnochu-

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