Cuando se trata de esperar la oportunidad de tu vida, es inevitable sentirse nervioso, nunca sentí que pertenecía a este lugar, siempre soñaba con escapar y hacer mi propio mundo, no por que odiara a mi familia o fuera algún tipo de persona antisocial, solo que quería lograr grandes cosas y sabia que donde estaba no podría lograrlo, quería brillar y sabia que este día estaba cerca de hacerlo.
El rector de mi universidad, el doctor Mauricio algo..., no dejaba de hablar acerca de la importancia de expandir nuestras vidas y por sobre todas las cosas disfrutar de ella, dentro de mi misma pensaba por favor!, somos estudiantes de medicina, a duras penas tenemos tiempo de respira, pero entendía el mensaje del doctor Mauricio, el más que nadie sabia que la carrera era una tortuosidad así que quería salvar algunas vidas, pasados unos minutos por fin pronunció las palabras que quería escuchar:
- hemos seleccionado a un estudiante entre todos ustedes, este tendrá el privilegio de realizar un intercambio a la universidad de Londres, donde terminara sus estudios y contará con todas las coberturas universitarias, eso si, si mantiene un promedio por encima de 4.0- enfatizó la última frase y abrió un sobre de Manila.
Mi corazón estaba a punto de estallar, miraba a mis compañeros, los cuales estaban un poco mas tranquilos que yo, miraba a mi ex novio David, ocupado en su celular como siempre, después dirigí mi mirada a el lento de mi rector quien se había atorado abriendo el sobre de Manila.
- El estudiante seleccionado para el intercambio es...- un silencio perturbador inundo el salón- Natalia Diaz, de segundo semestre de medicina, felicidades muchachita, por su excelente promedio y su buen manejo de la lengua inglesa le brindamos la oportunidad de continuar su carrera de medicina en la universidad de Londres.
Sentí que mi cabeza daba vueltas - Que alguien me pellizque- dije lo suficientemente bajo como para que nadie me escuchara, una lluvia de aplausos inundo el aula máxima, me puse de pie y me dirigí hacia el doctor Mauricio, el cual me paso un sobre con toda la información, agradecí mientras nos tomaban una foto para el periódico de la universidad y regrese a mi asiento
- No siendo mas, vuelvan todos a sus actividades y recuerden, somos el futuro de este país.- dijo el viejo y se retiró.
Salí en compañía de mi amiga María, nos dirigimos al baño en donde mojé mi cara con agua helada
- Puedes creerlo? Me voy a Londres!-exclame emocionada abrasándola, ella me devolvió el abrazo y me dedico una sonrisa
- tenemos que celebrarlo, aunque debo admitirlo, te voy a extrañar un montón-dijo ella secándose una lagrima.
Maria era muy hermosa fisicamente, su cabello era largo con mechones dorados artificiales, piel pálida, ojos color miel y una hermosa sonrisa, era una chica calmada aunque era un poco creída, sin embargo tenía muchos pretendientes, si no fuera por la promesa que hicimos de que el amor no era para nosotros, ya habría salido con la mitad de la universidad.
Yo, a diferencia de María, tenía piel naturalmente morena, grandes ojos cafés y un pelo liso con algunas ondas que alcanzaba casi mi cintura, mi figura era delgada, aunque con algunas curvas, no era miss universo, pero me gustaba la forma en que lucía, a demás sabias que la gente valoraba mi personalidad extrovertida y buen sentido del humor ( reía por todo).
Al salir nos encontramos con mis otras 3 amigas, Melissa, pequeña en estatura, igualmente morena y con anteojos, Cecilia, alta muy alta, cabello castaño rizado en las puntas y un bonito cuerpo y Dana, cabello negro con mechones rojos y piel trigueña, todas ellas me abrazaron y me dieron los mejores deseos, todas nos dirigimos a la cafetería, en donde se encontraba el idiota de David con sus patéticos amigos, su mirada era penetrante y de fastidio, yo sabia que el también quería esta oportunidad, siempre ignoraba sus miradas ofensivas pero hoy no, me reí y le enseñe mi dedo del medio, toma eso idiota.
Al sentarnos en la cafetería Cecilia exclamo en un chillido- Te vas a Londres, Hogar de los dioses del sexo como tu les dices- solté una carcajada sabiendo que se refería a mi banda favorita One Direction, era directioner desde que los chicos estaban en el Factor X, los amaba a todos y cada uno de ellos, pero sentía una fuerte debilidad por el irlandés de la banda Niall Horan, mi obsesión había arrastrado a todas mis amigas al lado oscuro, Ceci amaba a Harry Styles, Meli idolatraba a Louis, Dana se derretía por Liam Payne y María moría por Zayn Malik.
El resto del día paso tranquilo, al terminar camine con mi mejor amigo Antony hasta mi casa.
- Entonces me abandonas?- dijo el con un puchero.
- No seas exagerado, volveré para vacaciones si?.
- Me lo prometes?- se detuvo y me di cuenta que ya habíamos llegado a mi casa.
- Te lo juro- lo mire y lo abrasé con fuerza.
Antony era muy alto, musculoso y muy guapo.
- Nat hay algo que debes saber- susurro y planto un beso delicado en mis labios.
Me encontraba en shock con los ojos abiertos como platos, el se separó de mi y yo sonreí incomoda, me despedí con la mano y me dirigí a la puerta de mi casa, pero que demonios fue eso?.
YOU ARE READING
CHANGES!!
FanfictionQuien dice que los sueños no se hacen realidad?... al mirar sus ojos, puedo ver el futuro incierto, al mirar sus labios, saboreo el amor, al tocar sus manos... el pone el mundo en las mías. - Me amas- dice ella un tanto pensativa. - Más que a mi p...
