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Abría de forma perezosa los ojos viendo como un nuevo día daba comienzo, con aquellos rayos de sol que penetraban por la ventana y de forma impertinente atacaba a sus ojos, su mirada esmeralda resplandecía y de un salto el chico salió de la cama.
De forma apresurada se encamino al baño y al salir se puso sus prendas y aquel chullo característico en su cabeza, se dio su tiempo para alimentar su mascota, se dirigió al mueble donde tenia unos modelos a escala de unos robots, en esta reposaba una cámara, contento se la colgó en el cuello y bajo rápido.
En el comedor de su hogar su madre lo recibió con un saludo y de un grito le pidió que primero desayune.
─Luego mamá, no me puedo perder de la maravilla que este pueblo ofrece ─le contesto mostrándole una sonrisa resplandeciente.
─Por lo menos llévate un panecillo ─le rogó la rubia de su madre.
Asintió con la cabeza para no preocuparle y tomo lo que le ofreció, se lo llevo a la boca y salió disparando de su casa. Monto su bicicleta que estaba estacionada afuera de su casa y a pedaleos se dirigió a su lugar favorito de todo el pueblo. El frio de la mañana no le hacia mella a su cuerpo, su aliento se hacia visible, cualquiera diría que el frio podría hasta cortar su rostro pero no lo sentía.
Diviso cuando estaba llegando a aquel barranco que tenia el bosque de aquel pueblo, estaba mas ansioso, freno de golpe al ver que alguien merodeaba en su lugar, claro que eso le molesto, pero quedo mudo atrapando el aire que aspiro, jamás vio algo tan bello así.
En el mirador se podía ver a un chico de casi su misma edad, juraría que un año menos, observo como perdía su mirada en el paisaje que ofrecía. El sol iluminaba no solo su piel, sus ojos también, el viento matutino que soplaba ese día a la mañana despeinaba aquellos revoltosos cabellos rubios que tenia el chico, la punta de su nariz estaba un poco rojiza, por el frio claramente.
Pero que es lo que verdaderamente le sorprendió, fueron sus ojos, jamás creyó haber visto aquella extraña gama de colores en las pupilas de una persona, vio como ese azul hacia juego en degrade con un verde brilloso tirando a amarillo podía jurar. Estaba embelesado con aquel espectáculo, llego a ese lugar en búsqueda de fotografiar algo verdaderamente bello y lo consiguió. Como temiendo que aquello iba a desaparecer de forma apresurada tomo la cámara y apunto al chico, para su desgracia dio un paso en falso y piso una ramita, logrando así alertar al rubio.
Volteo su mirada de forma rápida y clavo sus exóticos ojos en el, un ruido emitió aquel aparato, lo había logrado y fotografío al muchacho.
─¡Ahg!.
Se levanto de golpe en la cama el azabache abriendo los ojos, trato de hacer memoria por lo que había soñado, paseo su vista en la estancia y vio a su compañero de cuarto que lo miraba enarcando su ceja por como había despertado.
─¿Pesadilla? ─pregunto un chico castaño mientras se estiraba en su lugar.
─Mas o menos ─contesto, estiró su mano hasta el cajón y saco una caja que tenia en el lugar, destapo de ella y saco una foto ─No puedo creer que lo haya vuelto a soñar.
El castaño curioso se aproximó y miro la fotografía que este tenia en su mano, no podía negar que era una muy buena foto, supo capturar el momento, eso lo reconocía.
─¿Sigues pensando en tu chico misterioso?.
─Cállate ─levanto su dedo del medio mostrándole.
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Por una Fotografía
FanfictionUn pequeño azabache de unos trece años con una sonrisa entusiasta de oreja a oreja, montaba su bicicleta con una cámara colgando de su cuello, se dirigía a su lugar favorito, aquel mirador que poseía el bosque de su amado pueblo de South Park. Al ll...
