Todo es una mierda. No hay otra manera para definir la situación en la que me encuentro, aunque yo mismo me haya metido hasta el cuello. No por gusto, pero aquí estoy, hundiéndome cada vez más en el lodo. ¿Y las manos amigas que podrían ayudarme? Yo mismo me he encargado de hacer que esa posibilidad desaparezca.
Maldito Lotor, y maldita sea la hora en que le permití aprovecharse de mí de ese modo.
Siempre he sabido que soy un amigo de mierda pero ahora es cuando realmente veo que tenía toda la razón del mundo. No me sorprende que Shiro esté enfadado conmigo. Sí, puede que se le haya ido un poco de las manos el asunto, pero tenía todo el derecho a echarme la bronca del siglo. Es mi hermano y ni siquiera supe confiar en él como se debía.
Tampoco me sorprende que Allura y Romelle me estén dando el trato del silencio. Bien merecido que lo tengo. Por mucho que Lotor me tuviese bien pillado, nada me daba derecho a meterme en medio de relaciones ajenas. Joder, se veía a leguas que se querían y voy yo, como un idiota, y les estoy jodiendo durante meses una futura relación simplemente porque un psicópata decide chantajearme.
Y Blue... ese chico que había conseguido derrumbar mis muros fuertemente cimentados, que era lo mejor que podría pasarme jamás...seguramente perdido. Sabe quién soy, por desgracia no de la manera en que tenía planeado, y ha decidido que se termina todo. Que ya no me quiere en su vida, por poco presente que estuviese en esta. O yo qué sé. Tampoco es que sepa quién es, aunque me muera por saberlo.
Nunca he tenido mucha confianza en mí ni en las futuras relaciones que podría tener. Demasiado encerrado en mí mismo, desconfiado, con miedo a perder todo lo que tengo y lo que soy. Y, en un parpadeo, él supo traspasar todas las barreras que tenía construidas. No con esa típica referencia a la destrucción, no. Para nada. Se esmeró en ir quitando todas y cada una de las piedras, poco a poco, abriéndose camino con una facilidad asombrosa.
Mi conexión con él ha sido de esas que solo ocurren una vez en la vida y, en dos segundos, todo se ha venido abajo.
Con pesar, entro de nuevo en mi correo de Red y releo los mensajes con parsimonia, demorándome en cada una de las palabras escritas, cada sentimiento que las impregnaba. Pero tras unos cuantos, una idea se abre paso en mi mente con asombrosa rapidez. Y es una realidad, no una fantasía creada por mi cerebro.
Todos los emails indican la hora a la que se enviaron y muchos fueron remitidos en momentos en los que Hunk no podría haberlos mandado. Hunk, una de las personas de las cuales sospechaba que fuese Blue. Y sabía que era imposible porque, a esas horas, estaba con él en el club de mecánica y Coran era muy estricto en cuanto al uso de los móviles durante las horas en las que estábamos con él.
Blue no es Hunk. Ni tampoco es Regris. Aunque ya de este último sospechaba poco.
Es otra persona, alguien que me conoce lo suficiente, que posiblemente esté cerca de mí... y que no tengo ni idea de quién puede ser.
Con todo este nuevo descubrimiento, retrocedo de nuevo al principio del todo, procediendo a analizar más detenidamente, buscando cualquier mínima pista sobre quién puede ser.
Y no creo que pueda encontrar nada nuevo, por mucho que lo intente, pero sí que siento como sí, con cada palabra, me enamorase una y otra vez de él.
✦✦✦✦✦✦✦✦✦✦✦✦✦✦✦✦✦✦✦✦✦✦✦✦✦✦✦✦✦✦✦✦✦✦✦✦✦✦✦✦✦
De: redhoodie@gmail.com
Para: blueeyes@gmail.com
Enviado el: 25 de enero a las 09:27
Asunto: Nosotros
KAMU SEDANG MEMBACA
Con amor, Keith
Fiksi Penggemar"Todo es una mierda. No hay otra manera para definir la situación en la que me encuentro, aunque yo mismo me haya metido hasta el cuello. No por gusto, pero aquí estoy, hundiéndome cada vez más en el lodo. ¿Y las manos amigas que podrían ayudarme? Y...
