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«Sé muy bien lo que dice de mí la gente, pues no se me oculta la mala fama que tengo, aun entre los más necios. Pero yo soy el único, sí, el único, que, cuando quiero, hago gemir a los hombres y a los dioses (...)»
Si tuviesen que pedirme la definición de vida me quedaría corto. Porque si debiese buscar entre tantas palabras no llegaría a describir aquello que me produjo verlo por primera vez y que se asemejo tanto a la sensación de estar vivo.
Como si la garganta me quemara y mi mente estuviera totalmente fuera de mi. No sé si llamarle epifanía o realmente estaba muy drogado, pero en aquel fragmento de tiempo sus dedos se deslizaban frente a mi sin que yo pudiese captarlos. El cuello siempre me caía para atrás, como si ya ni siquiera pudiese mantener la cabeza en alto mientras el se devoraba en vida; mi alma y me pareció la cosa más banal. A pesar de estar sentado, lo miraba mucho mientras la vida se me escapa en suspiros. Seguía observando, atento, capaz, dispuesto y resignado a cualquier resolución que me obligará a escapar de mi mismo y de aquello y sin embargo no hubo nada en ese instante que me obligara a irme, así que me quede, me quede y deje hacer de mi lo que a el se le complaciese sin llegar a complacerme.
Porque preferí estar drogado en el baño de esa fiesta que el de mi casa y preferí dejarme acariciar de él que de cualquier otro como un último y lastimero ruego. En mi indiferencia encontré por fin excitante lo oculta de su mirada, sus labios y los roces los cuales tome por míos hasta darme cuenta que me imaginaba en otro lugar para sentirme de tal forma, que aquello seguía siendo superficial y descubriendo lo relativo que podíamos llegar a ser. La música hacia que cada minúscula partícula de las paredes vibrasen gracias a su potencia y todo el mundo vibraba en la misma sintonía. Olía a cerveza, un olor combinado también con tabaco y demás fluidos que sin el efecto del alcohol probablemente hubieran sido muy desagradable, como su mirada cuando termino todo y volvió a ponerse la ropa.
No podían comprender el esfuerzo que yo tenía que realizar constantemente para hacerme pasar por uno de ellos.
Descubrí también los lados impertinentes y detestables que tenían esos encuentros, así que trate de mantenerme a mí mismo dentro de esa nube de cigarro sin notar lo perdido que estaba porque, ¿Con que necesidad iba yo a matar a mí narcisismo para darme cuenta de ello? Preferí mil veces dejarme ir sin ningún escrúpulo a todo lo que el placer y la juventud en esa noche de infierno podían darme. Yo quería que la noche cogiera todos mis problemas, que los volviese en insignificantes e intrascendentes recuerdos y estuve por mucho tiempo en esa búsqueda insaciable.
-De esto ni una palabra.
Lo voltee a mirar después de subirme el cierre del pantalón. No le contesté, solo le sonreí y con ello esperaba que entendiera que cualquier tipo de conexión que aún nos obligaba a estar juntos; se habian roto por fin.
-Mejor límpiate la cara, Jimin -salí del baño, indiferente y mosqueado.
Nuevamente, la música me ensordecía pero yo seguía tomando y metiendo de todo lo que me ofrecieran. Todo era tan lúgubre, sin vida y los encontré a todos detestables como a mi mismo.
Me perdía entre las luces neones y los saltos, realmente hace horas atrás que no reconocía a los que estaban a mí alrededor, pero enserio lo anhelaba, los hacia más soportables.
«Nada -me dicen- tan digno de lástima como la locura. Ahora bien, la necedad de remate está cerca de la locura, si es que no es la locura misma. »
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FanfictionSe muy bien lo que dice de mi la gente, pues no sé me oculta la mala fama que tengo, aún entre los más necios. Pero yo soy el único, si el único, que, cuando quiero, hago gemir a los hombres y a los dioses. 전정국 © dvxntte 김...
