Más de 2 meses y medio planeando todo.
"Tiene que estar perfecto. La comida debe estar perfecta. La música debe estar perfecta, el ambiente debe estar perfecto."
Sino, todo estaría arruinado.
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Taehyung estaba más allá de ancioso porque todo saliera tal cuál él quería, nuevamente: Perfecto. Y es que había dedicado mucho tiempo y sumo cuidado al pensar en lo más apropiado para el momento. Ningún detalle se le había escapado de manos. Absolutamente nada. Tenía una lista muy detallada de cómo debían ocurrir las cosas ese día. Y un cambio, tan solo un pequeño cambio, por más mínimo que fuese, pondría todo en riesgo y darle un giro drástico, o peor aún, lo echaría todo a perder.
El castaño no podía con los nervios. La ansiedad se apoderaba cada vez más de él. Repetía su discurso mentalmente una y otra vez. Lo peor, es que lo estaba olvidando. Se enredaba y cambiaba las palabras con frecuencia. Si así estaba en ese momento, él no quería ni imaginar cómo estaría en unos cuantos minutos, cuando debiera hablar.
No sólo estaba olvidando lo que iba a decir, sino también cómo caminar, cómo hablar, cómo respirar siquiera. Un poco más de suspenso y expectativa de lo que podría ocurrir y el joven tendría un ataque cardíaco.
"¿Por qué aún no llega?"
Se preguntó Taehyung, mirando -por mílesima vez en esa noche- el reloj en la pared del restaurant, mientras golpeteaba sus dedos en un movimiento ritmico contra el cristal de la mesa. Buscó con su mirada de un lado a otro. Miraba soslayo, pero muy discreto, en dirección a las mesas cercanas a las de él. Y nada.
"Tal vez ya no vendrá", pensó el acanelado.
Su cabeza se llenaba lentamente de dudas y mucha paranoía. Sentía que podría explotar en cualquier momento por tantas emociones y pensamientos que llegaban a él en un mismo momento. Era demasiado. Sentía adrenalina, temor, euforia, nostalgia... Todas la emociones que tiene el ser humano, absolutamente todas, las estaba sientiendo el joven con expresión de pánico en su rostro.
Y es que ahí estaba Kim Taehyung, con traje y corbata. Calzando sus zapatos finos, elega tes, pulcros y muy brillantes. Llevaba puesto el anillo de oro qje su abuela le había obsequiado años atrás. Ella ya no estaba junto a él físicamente, pero él sabía que en algún lugar ella lo cuidaba. Eso lo calmó un poco más, llevando un pequeño recuerdo de su "abueli", como solía llamarla, se setía más seguro. Cabe mencionar que había tomado la duca más larga de su vida. Lavó su cabello, exfolió e hidrató su piel con mascarillas y cremas. Perfumó su piel con su loción preferida. Incluso estaba usando su mejor perfume en ese instante. Siempre cuidaba de sí mismo de manera meticulosa, pero esa noche sí que se había esmerado. Pero de nuevamente...
"¿Y si simplemente ya no viene?, ¿o si tal vez le doy asco?, ¿qué tal que no le guste todo lo que preparé?, o si de los nervios que tengo mi estomago duela y vomite por todo el lugar... Ay no, ay no, ay no. Ya no quie... Ro"
Todos los malos pensamientos del joven se fueron repentinamente, tal como aparecieron, justo al momento de ver entrar a la persona más radiante y deslumbrante de todo el lugar, ¿qué digo de todo el lugar? ¡de todo el mundo! O mejor... ¡DEL UNIVERSO!.
Lo vio claramente, a Jungkook entrando en ese preciso instante, justo cuando Taehyung estaba dispuesto levantarse de su asiento y a dar marcha atrás con sus planes, como todo un gallina. Pero ya no lo haría, pues su novio estaba en la entrada principal de aquel precioso restaurant, buscándolo. Tenía una mirada anciosa, pero sus ojos brillaba de la emoción, eso podía notarlo claramente. El menor tenía un pequeño temblor en sus manos, y trató de disimularlo ocultándolas tras su espalda. También estaba mordiendo sus labios sutilmente.
"Oh, Dios, está tan nervioso..." . La comisura de los labios del castaño se elevaron suavemente con ternura. Juraba que Jungkook no podía ser más adorable, porque sería algo imposible, pero siempre llegaba más allá, derritiendo su corazón con su cálida sonrisa y su dulce mirada. Su corazón se aceleró aún más -si es que era posible-, pero ya no sentía nervios, sentía seguridad. En ese mismo instante, viendolo allí de pie, luciendo como un modelo, un idol o el protagonista de algún drama, Kim Taehyung supo que en serio le gustaba. Viendo a su novio ahí, de pie, sumamente nervioso, pero tratando de controlarse para mantener su aire de seguridad hasta el final, Kim Taehyung supo que en serio estaba enamorado. Viendo como por fin notaba su presencia y le sonreía, trayendole recuerdos de años atrás junto a él, Kim Taehyung supo que en realidad amaba a Jeon Jungkook, lo amaba. Viéndolo caminar hacia él, con una de las más hermosas sonrisas que había visto jamás, con ese brillo que no se apagaba por nada en sus ojos, con su aura tan agradable, sus labios rosas y algo temblorosos, supo que hacía lo correcto. Quería estar una vida junto a él, y si en el cielo se lo permitían, mil vidas más a su lado. Junto a él.
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Hallo, Ich heiße tu mamá.
Chicxs, sé que hay errores acá, los pienso corregir, no se preocupen, sientanse libres de darme sugerencias y correcciones, preciosas uwu. ♡
Ah, también he decidido que ya no sera un One Shot, creo que tendrá otro cap, diganme si les está gustando, gracias. ♡
