Cap. 1: 6 de Junio

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//Narra Hoseok//
Era 6 de Junio. Pensaréis que debía estar muy alegrado, pues ya se acabaron los exámenes y llegaría el verano. Pues no. Era un día soleado, ni una nube en el cielo. Justo como 4 años atrás, cuando yo tenía 13. Sé que no sabéis de lo que hablo, así que os explicaré: cuando tenía 13 años, un día justo como hoy, mi padre desapareció. Yo estaba muy alegre ya que al fin había podido salir de clases, iba caminando a casa con mis amigos y amigas, llegamos a un cruce en el que nos despedíamos y cada uno se fue desviando hasta que ya todos íbamos por nuestra cuenta. Giré una esquina y vi mi casa de lejos, estaba deseando llegar, pues, comería, me echaría en la cama una horita a ver la televisión o a releer uno de mis libros, me ducharía e iría a la cafetería a la que siempre iba con mis amigos. Se suponía que ese iba a ser un día tranquilo, relajado para pasarlo bien puesto que los exámenes que quedaban eran de recuperación y yo era muy aplicado así que no debería hacerlos. Pero cuando llegué a mi casa, no me podía creer lo que estaba viendo: Abrí la puerta y estaba totalmente desordenada. Pude observar al dar varias vueltas por la casa que faltaban varias cosas como las 3 televisiones que teníamos, electrodomésticos, mi videoconsola, etc. Estaba llamando a mi madre ya mi padre a gritos pero no encontraba respuesta. Por supuesto ya había deducido que nos habían robado, pero no quería sacar deducciones erróneas sobre el por qué de que mis padres no contestaban. Miré por toda la casa y cuando llegué a su cuarto, llamé a la puerta:

–¿Mamá? ¿Estás ahí? ¿Papá? – No había respuesta – ¿Papá? ¿Mamá? – Abrí la puerta lentamente, asomando un poco mi ojo izquierdo, pero cuando ví lo que pasaba dentro no pude evitar entrar corriendo y alarmado – ¡¡¡MAMÁ!!!

Mi madre estaba tirada en el suelo, desmayada, había sangre bajo su hombro y su cabeza, se me saltaron las lágrimas, corrí a socorrerla, me imaginé lo peor. Le di la vuelta y ahí no pude evitar romper a llorar.

–¡¡¡SAL DE AHÍ GILIPOLLAS!!! ¡¡¡SAL Y LUCHA HIJX DE PUTA!!! ¿¡¿¡CÓMO TE ATREVES?!?! – Me di la vuelta y a través del marco de la puerta pude ver un hombre totalmente cubierto con unas ropas muy raras con las que no se distinguía ni su rostro ni su figura corporal pero del que asomaba un brazo con una pistola:
– Ni un solo movimiento.– Dijo el hombre, con un aire de nerviosismo pero al mismo tiempo de superioridad. Su voz me resultaba familiar, pero con el impacto del momento, no pude reconocerla.
Yo me quedé callado y el hombre salió corriendo de la casa y cerró de un portazo.
En ese momento saqué mi móvil y marqué el número de emergencias, no podía concentrarme en atrapar al culpable, y menos yo solo, cuando mi madre estaba en esas condiciones. Hablé con un operador de emergencias, le expliqué lo ocurrido, y me envió a la policía y una ambulancia. Ambos sabíamos que mi madre no estaba tan grave pero el hospital estaba muy lejos y yo no podría llevarla por 2 motivos, que tenía que esperar a la policía para contarle lo ocurrido, y que tenía solo 13 años, por lo que no la podría llevar en coche. Así que esperé a la policía y a la ambulancia, pero claro, no me iba a poner yo ahí a esperar sin hacer nada con mi madre inconsciente y manchada de sangre. La incorporé hasta que estuvo sentada y le apoyé la espalda en la cama como pude. Fui a por alcohol, algodones, papel y algo de agua y me dispuse a limpiar su herida. Primero retiré la sangre de alrededor de los 2 cortes que tenía con algo de agua en un papel. Lo hice con mucho cuidado, y cuando hube acabado le desinfecté los cortes con alcohol en algodones. Supongo que para tener 13 años actué bastante bien, o eso creo, aunque ahora le hubiera tomado el pulso también, ya sabéis. Solo habían pasado 7 minutos desde que llamé a emergencias y ya estaban todos entrando en mi casa. Escuché que llamaban y bajé a abrir, entraron cuidadosamente, ya que les había informado de que no había nadie en casa, pero querían examinarlo todo y cuando entraron me dijeron que se podría haber escondido y dar el portazo a propósito para despistarles y actuar cuando se fuese el cuerpo policial que habían enviado, así que salí a la calle y esperé en un coche de policía. En ese momento que estaba más calmado y podía pensar mejor y con más claridad, examiné la escena en mi mente. Intentaba recordarlo todo perfectamente mientras los policías registraban mi casa, ya que enseguida vendría alguien a tomarme declaración y quería que pillaran al desgraciado o desgraciada que hubiese hecho eso lo antes posible. Repasando lo ocurrido me di cuenta de que los cajones estaban abiertos y la ropa de mi padre no estaba. ¿Por qué querría alguien ropa de un hombre de 42 años? Todo era muy raro. También me di cuenta de que el que mi padre no estuviese en casa era muy raro. Él trabajaba en un bar, en la barra, y normalmente trabajaba por la noche. Y si... Ese hombre que me amenazó... Realmente era... Rápidamente dejé de pensar porque no quería sacar conclusiones como la que estaba sacando... A pesar de tener 13 años, ya estaba comportándome como un detective adulto. No debía hacer eso, yo solo debería contarle mi historia a la policía y que ellos hicieran el resto. Saqué mi móvil y me puse algo de música, eso siempre me relaja. Puse una de mis canciones favoritas, 국, 코, 입 (Eyes, nose lips internacionalmente, Ojos, nariz, labios en español) de Taeyang y cerré mis ojos para concentrarme en la canción. Al cabo de un rato, unos golpes en el cristal me despertaron, sí, me había quedado dormido. Era una agente de la policía, abrió la puerta y se sentó en el asiento del conductor:

–Hola chico, soy la agente Kim SunHee, ¿qué escuchas?
–Umm... –Miré mi móvil porque la canción había pasado hace rato y ahora estaba sonando otra en bucle.– Can't help falling in love with you.
–Oh! Es de Elvis, ¿verdad? ¡Me encanta!–Contestó ella con una expresión alegre y divertida.
–Sí, la verdad es que no soy fan de Elvis pero me gustan sus canciones.
–¡Qué bien! ¿Y qué más escuchas?–Parecía estar muy emocionada por algo tan insignificante, pero se agradecía en momentos así.
–Bueno, me gustan muchos grupos, mis géneros favoritos son K-pop, Pop, Pop Rock, Soul, Hip-hop (rap), y algunos más.
–¡Tienes buen gusto!–Añadió con una sonrisa deslumbrante en su cara.
–Bueno, ahora debemos ir a comisaría para tomarte declaración, ¿vale? No tienes ningún problema, ¿no?–Me informó SunHee sin retirar su sonrisa.
–No, quiero que lx atrapen lo antes posible.
–¡Estupendo, pues allá vamos! ¿Por qué no pones tu música para que la escuchemos los dos?
–Vale.–Contesté yo con una media sonrisa en la cara.
–¿Cuál pondrás?
–Ummm... Creo que pondré Heavy Dirty Soul, de twenty one pilots.
–¡¡¡GENIAL!!! ¡Vamos! Por cierto, no te preocupes, algún agente te traerá a casa cuando acabemos.

La verdad es que agradecí mucho su actitud, me subió algo el ánimo porque la verdad es que estaba bastante deprimido y me ayudó un poco. Su nombre hace juego con su personalidad.

NOTA:  SunHee es un nombre coreano que combina las palabras bondad y felicidad.

Mientras íbamos en el coche escuchando música, me olvidé de todo, conseguí desconectar del mundo y tan solo disfrutar la música, cuando rapeé toda la canción, SunHee quedó impresionada, siempre se me había dado bien el rap, pero no pensé que nadie fuese a impresionarse por eso.

Cuando llegamos a la comisaría, di mi declaración y todo iba bien, me dijeron que mi madre ya estaba consciente pero el corte del hombro había sido profundo y tendríamos que ir todos los días a revisión, ya que no se puede quedar allí en una cama, porque mis abuelos no pueden cuidarme y mi tía está de luna de miel. Pregunté si habían hablado con mi padre y me dijeron que no, que le habían buscado por todos lados y le habían llamado varias veces, que sus cosas no estaban, por lo que no volvería a por ellas. Su principal teoría era la que yo había estado sacando... Mi padre nos robó, agredió a mi madre en algún momento para impedir que llamase a la policía o que hiciera algo al respecto y huyó. Querían llamar a sus padres pero mi abuelo falleció antes de que yo naciera y mi abuela padece Alzheimer así que no sería de mucha ayuda llamar a su residencia. Me llevaron a mi casa, y cuando llegué mi madre me dio un fuerte abrazo, aunque con un brazo solamente, y me preguntó si estaba bien y si había comido, le dije que sí y que me habían dado algo de comer en la comisaría y me dijo que me despejara y que saliera con mis amigos, que todo se arreglaría. Cuando me dijo eso, noté su voz quebrada y sus ojos tornándose en rojo. Sabía que iba a empezar a llorar y le pregunté si no prefería que me quedase con ella a hacerle compañía. Me dijo que no, que todo estaba bien, me dio mi gorra (que era una de las pocas cosas que mi padre no se había llevado, la ropa) y me dijo que tomara el aire. Al parecer luego me enteré de que mi madre se acababa de despertar de una "siesta" y que cuando se levantó notó un fuerte dolor y cayó al suelo, al darse el fuerte golpe en la cabeza, se desmayó y no pudo ver nada.

Al cabo de una semana se confirmó la teoría, mi padre había hecho todo eso. Así que ya sabéis, por qué hoy estoy tan deprimido y enfadado a la vez, a pesar de que hace buen tiempo y ya casi es verano.

Después de aquel tremendo escándalo, poco a poco mi vida volvió a la normalidad, mis amigos se enteraron pero les dije que por favor no hicieran hincapié en ello y que lo olvidaran. Después de todo, una persona que huye así de una familia que le quiere, no merece ni que mencionen su nombre. Por eso os diré que el nombre de mi madre es Jung YoungMi, lo que significa prosperidad y belleza, y la verdad es que creo que a ella también le hace juego su nombre, es una gran mujer. Jung es su apellido de soltera, obviamente dejamos de usar el de mi padre cuando se fue, yo antes me llamaba * apellido que no quiero recordar * HoSeok pero ahora estoy orgulloso de decir que me llamo Jung Ho Seok. Ya han pasado 4 años de aquello y lo tengo superado, pero claro, esa espina siempre estará en mi corazón, aunque la herida haya cicatrizado, lo hizo alrededor de la más afilada de las agujas, y ya nunca la podría extirpar. Hoy tan solo intentaré relajarme, y espero que mis amigos no estén tan raros como otros años.

V-HOPE UNTITLEDWhere stories live. Discover now