lucky ones

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Los párpados de Taehyung se abrieron de golpe en medio de un agitado respiro, sintiéndose como neurostastico en un intervalo de tiempo relativamente corto, y lo peor era que no comprendía el motivo.

Tal vez sería por que unos diminutos ojos avellana con forma de almendras pertenecientes a un curioso chico, y que por la mirada que le daba exclusivamente a él pudo deducir que estaba preocupado e intrigado en su rara forma de despertar.

- ¿Estas bien cierto? - la mal disimulada risilla del mayor fue una muy dulce manera de regresar al mundo real, dentro de poco encontrándose a si mismo dedicándole una mirada enternecida al castaño que le robaba el aliento.

Dios, que lindo era Hoseok. Y no iba a velar sus mundanos pensamientos solo por qué estaban en medio de la clase de pastelería a la que Hoseok lo había prácticamente obligado a ir.

-Oye quiero besarte.

La risa de Hoseok se difuminó entre su cambio de expresión, mirándolo con ojos de plato le dijo: -Por supuesto que no Tae- medio chillo porque no podía permitirse aquella acción en medio de un murmullo de gente.

En cambio, las comisuras de Taehyung se despuntaron creando diminutos hoyuelos en sus mejillas rosadas, mientras retaba a su pareja con los ojos. Hoseok sintió deseos de besar esas mejillas en público, pero lastimosamente eso solo podía ocurrir en los fanfics que solía leer cuando tenía tiempo libre.

-Aquí no se puede, amor. - Y el corazón de sinvergüenza palpito con fuerza dentro de su pecho al oír la palabra >amor<

Entonces la idea se originó dentro de su cerebro. Parpadeó con fuerza dos veces, y largo una bocanada de pesado aire.

-Entonces vámonos a un lugar donde no nos vean, porque realmente quiero besarte bebé- le lanzó una de las sonrisas de conquista que solo reservaba exclusivamente para él.

Hoseok rió nervioso, mirando a su alrededor por si algunos de sus compañeros estuvieran escuchando la pequeña conversación que estaban teniendo la pareja. Lanzó un suspiro de alivio al cerciorarse de que todos estaban en sus asuntos.

Pero tenía que tener el control de sus acciones y sus palabras. Sabía a la perfección el truco que empleaba Taehyung para poder convencerlo y... siempre acaba cediendo a sus demandas.

Pero tenía en claro cuál era su objetivo principal, y porque había traído exclusivamente a Taehyung.

En una semana era el cumpleaños de los hermanitos de Taehyung, y estaba tan emocionado por ello que no pudo evitar la idea de elaborar una tarta en su celebración.

Descartando aquello, Hoseok le regalo una de sus fruncidas cejas y volvió su mirada al frente; dejando a un Taehyung con la ganas a flote y refunfuñando sin dejar de murmurar incoherencias.

...

-¿Cuándo dejaras de seguir refunfuñando? - Hoseok aspiro con fuerza, llenando sus pulmones con oxígeno fresco, mientras abría la nevera y cogía una manzana.

Cuando las palabras de respuesta de no fluyeron de los labios de Taehyung, Hoseok giró para verle y comprobar que todo andaba bien y justificara el silencio sepulcral de su novio, sin embargo y para cuando los sentidos del mayor tocaron fondo los labios de Tae se posaron sobre los suyos, quitándole el tiempo a reaccionar.

Lo besaba con ansia y dulzura, él también había deseado besarlo con tantas ansias en todo el día que por poco y se echa a llorar sobre su hombro. Le devolvió el apasiado beso, sonriendo como estúpido y al final ofreciéndose cariñosamente a un beso de esquimal.

-Mucho mejor- Taehyung suspiro satisfecho, y pellizcando una de las rosadas mejillas de su novio y dejando un pequeño beso en estas.

Hoseok acuno el rostro del contrario con sus manos y mirando directamente en sus ojos.

-Lo siento por lo de esta mañana... yo solo...

Taehyung meneo la cabeza de un lado a otro, como restándole importancia.

-No pasa nada bebé, lo siento también. Aunque tu tuviste una parte de la culpa ¿Sabes? Eres tan hermoso que no me puedo resistir a ti- lo atrajo hacia su pecho y lo apretó con fuerza haciéndole saber cuánto lo necesitaba, a cada momento en cada segundo.

La necesidad de besarlo, abrazarlo, mimarlo era de una magnitud descomunal. Y Hoseok lo sabía, tanto como él también necesitaba de él; estaba tan agradecido de tenerlo como novio. Se amaban demasiado y eso era todo lo que necesitaban saber para que sus corazones fueran llenos de una felicidad inexplicable.

-Te amo, te amo, te amo, te amo muchísimo TaeTae- le susurró al oído con la voz a punto de romper en un mar de llanto y lo abrazo con mucha más fuerza sosteniéndose en su mundo, el mundo que jamás lo dejaría caer.

Taehyung revelo una sonrisa aún con su cara escondida entre las hebras castañas de la cabeza contraria, rodeando sus largos brazos por toda la espalda de Hoseok y soportando su peso en ellos. Joder cuanto lo amaba, se había jurado a si mismo darle toda la felicidad a Hoseok, alguien con un corazón tan bondadoso y puro se merecía ser descubierto por aquella persona que supiera protegerlo y cuidarlo de todo y todos.

-No llores, mi bebé, mi Hoseokkie. ¡No sabes cuán feliz me haces rayito de sol! Así que no llores más ¿entendido? -lo tomo en brazos y subió los escalones que llevaban hasta la habitación que compartían.

-P-pero Tae.. -unos fugaces labios se posaron demasiado rápido para su gusto, impidiendo que terminara su frase.

-Nada de peros, a la cama y a dormir bebé. Recuerda que mañana tenemos pendiente un pastel que elaborar ¿lo has olvidado? -le regalo una de sus sonrisas cuadradas, despreocupado.

Hoseok escondió su rostro enrojecido entre la unión del cuello y hombro de su lindo novio, aún así respondió: -No lo he olvidado, mañana nos espera un pesado día.

Taehyungrió divertido al ver el comportamiento de Hoseok, era un ángel, un hermoso bebéque se sonrojaba hasta por la mínima cosa. Taehyung se sentía realmenteafortunado de tener a un bello ángel al cual cuidar, al que amar, al queabrazar y mimar, y sintiéndose gustoso por recibir lo mismo del contrario,sonrió satisfecho con los parpados cerrados.

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