"A veces, el destino no toca la puerta... simplemente choca contigo cuando menos lo esperas."
El sonido de la lluvia golpeando la ventana fue lo primero que escuché al abrir los ojos.
Suspiré mientras observaba el techo de mi habitación. Aún no podía creer que llevaba una semana viviendo en Seúl. Todo era diferente: las calles, el idioma, las personas... Incluso el aire parecía distinto.
Me levanté lentamente y me miré en el espejo.
Como siempre, mi mirada se detuvo en las cosas que menos me gustaban de mí.
—Podrías verte mejor... —murmuré, bajando la vista.
Negué con la cabeza. No quería empezar el día pensando en eso.
Después de ponerme un suéter color crema, unos jeans y unas zapatillas blancas, salí del apartamento con una pequeña mochila sobre el hombro.
La lluvia ya había cesado y el aire olía a tierra mojada.
Mientras caminaba, observaba cada rincón de la ciudad con curiosidad. Había cafeterías llenas de gente, parejas caminando de la mano y estudiantes riendo mientras corrían para no llegar tarde.
Sentí una pequeña punzada de soledad.
—Supongo que algún día también encontraré mi lugar aquí...
Con los audífonos puestos y la música sonando suavemente, crucé una esquina sin prestar demasiada atención.
Entonces ocurrió.
Choqué contra alguien.
Mis libros salieron disparados y terminaron esparcidos por el suelo.
—¡Lo siento! —exclamé de inmediato, agachándome para recogerlos.
Antes de que pudiera alcanzar uno de ellos, una mano lo tomó primero.
—Creo que este es tuyo.
Aquella voz era grave, tranquila... extrañamente reconfortante.
Levanté la mirada.
Por un instante, todo el ruido de la ciudad desapareció.
Frente a mí estaba un joven de cabello oscuro, ligeramente despeinado por el viento. Sus ojos transmitían una calma difícil de explicar y una sonrisa tímida iluminaba su rostro.
—¿Estás bien? —preguntó con sincera preocupación.
Tardé unos segundos en reaccionar.
—S-sí... Gracias.
Él me ayudó a recoger los últimos libros sin dejar de sonreír.
—Me alegra que no te hayas hecho daño.
Cuando me entregó el último cuaderno, nuestras manos se rozaron por un instante.
Mi corazón dio un vuelco.
—Yo... soy T/N.
Él hizo una pequeña reverencia.
—Mucho gusto, T/N.
Antes de que pudiera preguntarle su nombre, una voz lo llamó desde una camioneta negra estacionada al otro lado de la calle.
—¡Taehyung! ¡Tenemos que irnos!
Él soltó una risa avergonzada.
—Parece que me esperan.
Sentí un nudo en el estómago.
No sabía por qué... pero no quería que ese momento terminara tan rápido.
Taehyung volvió a mirarme.
—Espero volver a verte.
Y, con una última sonrisa, se alejó.
Me quedé inmóvil observando cómo desaparecía entre la gente.
Repetí su nombre en voz baja.
—Taehyung...
Había algo en él que me resultaba imposible explicar.
Algo que hacía que mi corazón latiera más rápido.
Sin saberlo...
Aquel encuentro acababa de cambiar el rumbo de mi vida.
⸻
Al mismo tiempo...
Taehyung subió a la camioneta y cerró la puerta.
—¿Quién era esa chica? —preguntó Jungkook con una sonrisa traviesa.
Taehyung miró por la ventana, buscando entre la multitud a la chica con la que acababa de chocar.
Cuando ya no pudo verla, sonrió para sí mismo.
—No lo sé...
Hizo una breve pausa.
—Pero tengo el presentimiento de que volveré a encontrarla.
Continuará...
YOU ARE READING
Lo Cambiaste Todo (BTS & Tu)
FanfictionPrólogo Dicen que las personas llegan a tu vida por una razón. Yo nunca creí en el destino. Pensaba que todo era una simple casualidad... hasta que lo conocí. No sabía que aquel encuentro cambiaría cada parte de mi vida. No sabía que detrás de su so...
