Me llamo Esteban, tengo 13 años y vivo en un orfanato desde que tengo memoria.
Este orfanato está en un bosque de un pueblito, pero la gente de este pueblito tiene poderes, al igual que el resto del mundo.
Por ejemplo, yo puedo mover las cosas con la mente, así tipo Matilda, este poder incluye más cosas como convertir un objeto en otro, pero por ahora solo puedo mover cosas.
Luego los que tienen super fuerza, son capaces de llegar a cargar una tonelada, pero ya no se ha visto gente que pueda cargar tanto peso, es como innecesario.
Y después están los "especiales" que son los telépatas y los con super velocidad, se les dicen así por qué pocas personas llegan a tener estos poderes, sobretodo los telépatas, casi están clasificados como extintos.
Pero yo no quiero ser uno de ellos, yo quiero estar más allá de lo imaginable, descubrir planetas, observar el inmenso espacio, pero claro, solo son.. fantasías.., nadie me cree capaz de lograrlo, ni siquiera yo me tengo fé.
—« tal vez por la misma razón, mis padres me abandonaron..»— pensé con melancolía mirando el cielo nocturno sentado debajo de un árbol.
—¡Ya deja de pensar eso!— me dije frustrado— ¡Ya pasaron trece años, ya superalo!.
Volví a calmarme y a recostarme en el árbol, de repente los ojos se me empezaron a cerrar y entonces cuando me estaba quedando casi dormido.
*¡¡¡BOOOOM!!!*
—¡QUE-¡¿QUE FUE ESO?!!— hasta que volteé hacía arriba.
—¡¡¿Dios mío que es eso?!!.
Una explosión había ocurrido en el cielo, era hermoso, habían tonalidades rosas y moradas que se exparcian en el inmenso cielo nocturno.
Me quedé maravillado.
—¡WOAA!— expresé.—¡Tengo que tomarle una foto!,¿Y mi cámara?,¡Ay carajo no la traigo!.
Me apresuré a volver al orfanato y corrí, pero mientras corría entre tanta adrenalina, escuché llantos, me detuve y empecé a escuchar atentamente, y, como buen chismoso, empecé a buscar de dónde venía ese sonido, y al atravesar unos arbustos y árboles, encontré a una niña hecha sentada en el césped iluminado por la explosión hecha bolita, me intenté acercar.
—Hola— saludé dudosamente—¿Que te ocurre?.
La niña levantó la mirada hacia mí, pero su expresión cambió a una de horror.
—¡¡NO ME HAGA DAÑO POR FAVOR!!—gritaba horrorizada dirigiéndose para atrás aún sentada, temblaba, se tapó con los brazos, como si fuera a golpearla.
—¿Qué?— no entendía nada— no te voy a hacer daño, solo quiero saber que tienes.
No contestaba y seguía temblando, me acerqué más y me senté al lado de ella.
&Me llamo Esteban,¿Cómo te llamas?.
Después de unos momentos por fin me habló.
—Me.. me llamo Ría— dijo con voz temerosa quitando lentamente sus brazos de su cara. A mí parecer era linda, tenía ojos verdes, el pelo lacio pero despeinado color lila, pero su piel era rosa, ¿¡Rosa!?,¡¿Eso es posible?!.
—Mucho gusto— dije un poco confundido—¿Puedo saber que te ocurre Ría?,¿Que haces aquí?,¿Y tus padres?.
Ría ya no habló, de nuevo, tan bien que íbamos, entonces comenzó a llorar.
—No-no llores tranquila— traté de consolarla, y cuando la volví a ver a la cara,vi sus lágrimas, ¡Eran verdes!
Ya no sabía si tenía que seguir ahí l debía irme.
—Tus..¿Tus lágrimas son verdes?— Fue lo único que se me ocurrió¿ok?.
—Si..,—contestó limpiandose las lágrimas— Es.. ácido, o bueno, eso me dijo el oficial...— dijo con miedo en su voz.
—¿Oficial?, ¿Pues que hiciste?.
—Yo pues..— se veía indecisa—¿En serio puedo confiar en ti?.
—Claro.
—Pues para empezar.., no soy de este planeta.
—¿¡Disculpa qué!?
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4 Anormales
Paranormal4 personas,4 traumas, uno peor que el otro, pero juntos forman un grupo inseparable. Esteban, el protagonista, un ansioso,paranoico, y telequinético. Ría, una humana sin don, (ni siquiera es de este planeta). Alan, un fortachón traidor, pero redimid...
