La autopista era uno de sus lugares menos favoritos; autos, ruido, semáforos, humo y el típico irritante conductor que sonaba la bocina sin motivos.
Pero, ¿ella que podía hacer? Era una simple pasajera ignorada por la histérica piloto que gritaba a todo mundo aún con los vidrios arriba -si, su acompañante era ese típico conductor-. Tampoco había que pasar por alto el temor que le tenía a la mayor; si se le ocurría hablar del dolor que sus gritos causaban en sus tímpanos, de esa no saldría ilesa, y los reclamos se multiplicarían, pero, está vez, sería ella la única víctima.
Bueno, no, quizá estaba exagerando, eso sucedería si en su lugar estuviera Naruto. En su caso, sería imposible por dos simples razones: uno, su tía la adoraba, jamás alzaría su voz contra ella por ningún motivo; y dos, ella era incapaz de decir algo tan grosero a esa mujer que amaba como a una madre.
Por eso es que su relación fluía, por qué mediante la observación, Karin descubrió que para tratar con Kushina y que funcionará, debías seguir el protocolo Minato; ser paciente, escuchar y quererla. No como cierto imbécil que hacía todo lo contrario y por eso siempre resultaba herido, Naruto.
—¡La direccional, tarado! ¡Utiliza la maldita direccional! —gritó al auto que se había desplazado desde el carril izquierdo a delante suyo sin previo avisó. Estaba de acuerdo, Kushina podía ser en ocasiones una pésima conductora, pero esta vez había que darle la razón, la persona que en este momento iba en frente había sido la culpable y pudo haber ocasionado un accidente de no ser porqué la pelirroja iba a una velocidad constante y no había carros detrás cuando freno por instinto y se quedó parada un segundo—. Comienzó a sentir calor, ¿y tú, cariño? —Se encontró con un par de ojos azules que le veían con dulzura por del retrovisor.
Cuando entendió la pregunta, negó repetidas veces—. Yo estoy bien, si necesita apagar la calefacción, hágalo —dijo desviando su mirada al paisaje del inmenso mar por el que cruzaba el puente que unía a Konoha con la ciudad del remolino.
Kushina lo pensó un minuto antes de dar vuelta al interruptor que apagaría el aire y miró a su sobrina una vez más por el espejo, dudando de su acción al ver la falda escolar que solo cubría hasta unos centímetros arriba de la rodilla y esas delgadas calcetas a media espinilla.
Cómo si se hubiera dado cuenta y no quisiera preocuparla, Karin se estiró hasta el asiento al otro extremo y alzó un par de bolsas -de las muchas que llevaban-, para sacar de abajo una pequeña cobija azul y tenderla sobre sus piernas.
Sonrió ante la acción de la menor y quedó embelesada unos segundos en su perfil. Permaneció así por un par de minutos silenciosos, paseando su mirada del camino a su hermosa sobrina. En una de esas, finalmente giró el botón que apagaba la calefacción.
Karin era de una belleza natural simple que no atraía a primera vista, pero, que era bien suplementada por el par de ojos rubí que poseían el poder de atraer cuando se les observaba a detalle. Kushina lo sabía, también las amigas de su sobrina; las tres habían descubierto -y hasta en alguna ocasión llegaron a hablar de ello- un brillo seductor en el mirar rojo detrás de las gafas de la Uzumaki menor.
Pero, todo esto era opacado por ese rostro inexpresivo y personalidad reservada que ahuyentaba a la mayoría de los jóvenes e impedía que Karin extendiera su círculo de relaciones, que en la actualidad, se limitaba a no más de cinco personas.
Kushina creía que si ella consiguiera novio, buscará más amigos o practicará algún hobbit, la pequeña niña de su hermana fallecida volvería a reír, enojarse, llorar y hacer todo lo que quisiera sin esconderlo, y hasta exagerarlo como alguna vez acostumbró. Amaba a Karin, y también todas sus versiones, pero, si había que elegir, prefería mil veces la personalidad Uzumaki que corría por sus venas.
YOU ARE READING
Sasuke-sensei
FanfictionEl nuevo profesor es joven, guapo, inteligente, arrogante y mal humorado. Así lo describía Ino. Pero cada vez que Karin volteaba la vista y lo encontraba observándola, no hallaba más que un hombre sin ningún tipo de atractivo. [SasuKarin] [ItaHina]...
