Siento la penetrante mirada de Alexy clavada en mí, diciendo todo sin hablar.
- Me estas poniendo nerviosa.
- Yo llevo nervioso por tu culpa toda la semana.
- Eso es tu problema.
- Realmente tienes un humor de perros… ¿Cuándo te vas a dignar a hablar con alguien?
- ¿Hablar para qué? No tengo nada que decir.
- Te has mordido todas las uñas, te has hecho una desastrosa coleta para no peinarte, tienes ojeras, un tic en la pierna y no prestas atención en clase.
- Muy observador, pero ahora eres tu quien está impidiendo que preste atención.
- Y no nos olvidemos de que en las horas del patio te escabulles para no hablar con nosotros.
- ¿Y?
- Llevas días sin hablar con Kentin, además de que no viene a clase. Y para rematarlo todo, su padre llega hoy y no tienes ni idea de lo que va a hacer.
- ¿Para qué quieres que hable si ya lo sabes todo?
Alexy se encogió de hombros con una sonrisa dibujada en su rostro. En realidad me sabia mal portarme tan mal con él, cuando se preocupaba tantísimo por mí.
- Siento ser una borde…
- Eso está mejor. – dice ampliando su sonrisa.
- Es que estoy de los nervios, desde la pelea que tuvimos el lunes no he hecho por ir a hablarle y él todavía menos, su madre no tiene ni idea de nada y no quiero preocuparla más.
- ¿Sigues yendo a comer a su casa?
- Claro. Pero él come antes de que llegue.
- ¿Y hoy?
- Probablemente comeré con su padre, me dijo Yuna que llegaría temprano. Tal vez Kentin también salga a comer, nunca hace nada que importune a su padre. Es una persona totalmente diferente con él.
- Tiene que dar miedo ese hombre.
- Solo tiene un carácter fuerte. – digo intentando suavizar la imagen que estoy dando del padre de Ken.
A la hora del patio, como llevaba haciendo toda la semana, me subí a la azotea con Castiel. Normalmente el llegaba antes y me dejaba la puerta abierta, había accedido a dejarme quedar allí si no decía ni una palabra, y eso es exactamente lo que yo quería.
Al llegar allí me sorprendí al escuchar al Castiel hablando algo molesto, cuando entre me encontré con Lysandro, que era la persona con la que discutía.
- Por tu culpa no podre tener un descanso en condiciones. –me acusa directamente Castiel.
- ¿Qué pasa? – digo extrañada.
- He venido a verte. – me dice Lys con una de sus angelicales sonrisas. – Castiel me dijo que últimamente venias mucho aquí con él.
- Grave error por mi parte. – refunfuña Castiel.
Me dejé caer en el suelo y Lys hizo lo mismo colocándose entre Castiel y yo.
- Hoy hace un buen día. – comenta mirando hacia el cielo despejado.
- ¿Qué sucede Lys?
- Quería saber si estás bien. Llevas unos días tan distraída como yo.
- Estoy bien, solo es algo pasajero.
- Espero que así sea.
- Yo también. – digo dejando caer mi cabeza sobre el hombro de Lys.
Pasamos largo rato en silencio, pero llego un momento en que no pude aguantar más.
- Estoy de los nervios Lys…
- Se acabo la tranquilidad. – susurra Castiel, recibiendo una mirada acusadora de su amigo.
- Tengo miedo a que se vuelva a ir. Sé que ahora sería diferente porque tengo más amigos y sé que todos estarías conmigo para ayudarme. Pero el hecho de pensar que se vuelve a ir hace que me estremezca. Creo que Ken no se imagina lo importante que es para mí y lo mucho que necesito que se quede a mi lado.
- ¿Por qué no se lo dices a él?
- ¿Como se lo voy a decir si no sale de su habitación?
- Del mismo modo en que le chillaste el lunes.
- Pero se lo podría tomar mal.
- Eso no lo sabes, debes arriesgarte, el no ya lo tienes y si no lo haces te arrepentirás por no haberlo dicho.
- Lo intentaré… - digo sin estar muy convencida, pero al menos me planteo la idea de decírselo directamente a la cara. – Gracias.
- No son necesarias.
Me encantaba hablar con Lys, es más maduro que el resto y no me forzaba a hablar cuando no quería, solo se quedaba allí esperando a que yo quisiera hacerlo. Además, sus consejos siempre acababan resultando ser útiles, aunque a veces, como en este caso, me costara demasiado ponerlos en práctica.
- Solo habéis hablado idioteces. – salta Castiel de pronto. – Cuando un tío va detrás de una chica se sabe, y si el tío militar este pasa de ti… que quieres que te diga la cosa esta muy clara.
- Castiel, - dice Lys con una voz tranquila. – No hace falta que hables si solo vas a decir tonterías.
- Solo me atrevo a decir la verdad.
- Ya me he planteado eso. – digo.
- Parece que no eres tan tonta como creía.
- Tú al contrario, eres más de lo que creía.
- ¿Qué? –salta enfadado.
- Te lo merecías.
- Pero me ha ayudado para tomar una decisión. Le diré a Ken todo lo que siento, pase lo que pase lo aceptare, pero no me quedare con la incertidumbre del “y si se lo hubiera dicho”.
Lysandro sonrió y Castiel se encogió de hombros, como diciendo, tu sabrás lo que haces. Y la verdad es que no tenía ni idea de lo que estaba haciendo, solo quería seguir avanzando hacia adelante y afrontar lo que fuera que pasara.
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La sombra de Ken [CdM FAnfic]
FanfictionAkane está a punto de cumplir los dieciocho años y su único deseo es que el Ken de él que ella se enamoro vuelva de detrás de la fachada de chico duro que ha adoptado como Kentin. Pero la semana de antes las cosas se empiezan a torcer de manera ine...
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