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Fue rápidamente al cuarto, y se encontró a Blair toda encogida, con cara de pánico y respirando agitadamente. Se acercó lo más rápido que pudo y Blair levantó la mirada hacia él.
—Harry...Estas aquí... —
—Claro que si, gatita...Siempre estaré aquí— Blair estiró sus brazos y él se acercó para abrazarla.
—Las pesadillas siguen...Pensé que se irían cuando tu regresaras... — Blair hablaba entrecortadamente y sollozando, cosa que hacía que el corazón de Harry se rompiera.
— ¿Qué pesadillas, gatita? —
—Cuando te fuiste...Empecé a tener pesadillas... —Harry la apretó mas y le besó la cabeza. Blair lloró más y Harry se separó para mirarla fijamente. Le pasó los dedos por las mejillas, quitándole las lágrimas—Mis pesadillas suelen ser sobre perderte...Que tú te vas y...y no vuelves...Nunca...Me quedo sola...Sola... — Blair lloró todavía más y se tapó la cara con las manos. Harry sintió como se le rompía del todo el corazón al verla así, tan frágil. Le quitó las manos de la cara, y la abrazó fuertemente.
—Nunca me voy a ir, gatita, nunca estarás sola, te lo prometo. No me perderás jamás, yo siempre estaré contigo...Eres mi vida, no podría estar sin ti, ¿entiendes? Te amo.
—Harry... —Él se separó y buscó sus labios desesperadamente, fundiéndose en un beso lleno de amor y deseo.
Poco a poco, se fueron echando hacia atrás. Harry bajó su mano por el cuerpo de Blair, hasta llegar a su cadera, pero entonces, ella recordó lo del bebé, y el corazón empezó a latirle descontroladamente.
—Harry... —Susurró entre el beso. Harry se separó y la miró—Quiero... Quiero dormir—Dijo desviando la mirada hacia otro lado, sentía que no podía mirarlo a la cara. Harry parpadeó, y se quedó unos segundos quieto, pero después se quitó de encima.
—Claro, gatita—Se metieron en la cama, y Blair apoyó su cabeza en el pecho de Harry—Te amo gatita, duerme bien.
—Buenas noches, Hazza—Harry le dio un beso en la cabeza y se acurrucaron para dormir. Blair se durmió rápido, y aun que Harry estaba atormentado, al fin el sueño lo derrotó, y se quedó dormido.
A la mañana siguiente, se fueron a desayunar con el resto de los chicos a la casa de Alba, así de paso, Blair recogía sus cosas. Se pasaron la mañana todos juntos, hasta que Harry y Blair se fueron a comprar el regalo de graduación de Gemma.
—No se me ocurre nada para comprarle... ¿Y a ti gatita? —
—Dios...No tengo ni idea...y eso que es mi mejor amiga...Pero ahora mismo, no se me... — Blair se quedó callada unos segundos—Claro, el viaje, dios que tonta. Gemma siempre quiso visitar Venecia.
— ¿Estas sugiriendo un viaje a Venecia como regalo de graduación? —
—Sí, es perfecto... ¿No te parece una buena idea?— Harry sonrió al ver la cara de cachorrito que había puesto Blair y asintió.
—Es una idea perfecta, como tú. Vamos a una agencia de viajes—Harry le cogió la mano a Blair y se giró para caminar, pero ella tiró de su brazo y chocó sus labios contra los de él, haciendo que Harry se quedara perplejo. Harry no tardo en rodearle la cintura con sus brazos y profundizar el beso. Rato después, se separaron por falta de aire—Me haces tan feliz gatita. Un beso tuyo me alegra el día, que digo el día, me alegra la semana, no, no, el mes, no, el año— Blair sonrió y lo abrazó.
—Que tonto eres, Hazza.
—Si eso te hace sonreír, seré el tonto más tonto del planeta...Te amo— Blair respiró hondo y lo miró.
—Yo también te amo, Harry, muchísimo, nunca lo olvides.
—Nunca lo haré—Se volvieron a besar. Y así, se quedaba olvidado el tema de Blair evitando el tema del bebé, al menos por un tiempo.
**
El día de la graduación de Gemma llegó, y ellos viajaron a Holmes Chapel. En todo el camino, Harry no paró de cantar y sonreír, y en los semáforos se inclinaba para besar a Blair.
Al llegar, se cogieron de la mano y caminaron hacia la puerta del instituto.
—Guau, volvisteis...Estáis juntos... —Dijo Anne abriendo los ojos como platos, y tapándose la boca con las manos.
—Si, mamá, Blair y yo volvemos a estar juntos—Anne sonrió y se acercó a abrazarlos al mismo tiempo.
—Me alegro tanto por vosotros—Detrás de Anne, apareció Tom.
—Cleopatra.
—Papá—Anne se separó y Blair fue a abrazar a su padre.
—Ya echaba de menos abrazarte y verte todos los días.
—Y yo a ti, papá— Todos estaban viendo esa escena con una sonrisa en sus caras. Felices de verlos así de unidos.
Después de la entrega de diplomas, Blair corrió a abrazar a Gemma
—Felicidades—Las dos empezaron a saltar y a reír como niñas pequeñas.
—Felicidades, fea.
—Gracias, enano cabezón— Blair y Gemma se separaron, y Harry se acercó a abrazar a su hermana.
Al separarse, Gemma le removió el pelo. Harry se separó y puso un brazo por la cintura de Blair.
—Toma, de parte nuestra. Aun que la idea fue de mi gatita... —Harry estiró su brazo con un sobre, y Gemma lo cogió. Blair empujó a Harry un poco y le dio un beso en la mejilla.
—Es de parte de los dos, por igual—Harry sonrió y asintió, acercándose a besarle la frente. Miraron hacia Gemma, que se encontraba abriendo el sobre. Sonrieron, y Gemma abrió los ojos como platos.
—No.
—Si—Respondieron Harry y Blair al mismo tiempo.
—Es...Es un...Un... —
—Un viaje a Venecia, fea, por dios, articula palabra— Blair le pellizcó el brazo a Harry, y este se quejó de broma.
—No seas así, está impresionada, te lo dije—Sonrieron y Gemma pegó un chillido, que hizo que mucha gente la mirara.
— ¡UN VIAJE A VENECIA! —Gemma fue hacia ellos, y los abrazó fuertemente—Gracias, gracias, gracias—Los abrazó un rato mas, y se separó.
—Voy al baño, ahora vengo— Blair se fue hacia donde estaban los baños y entró.
Mientras tanto, Harry miraba como Blair se alejaba, y Gemma sonrió.
—Vete, anda—Harry la miró y alzó una ceja.
— ¿De qué hablas, fea? —
—De que te mueres por ir detrás de ella, enano cabezón. Ve tranquilo, yo te cubro por aquí.
—No sé de qué estás hablando, pero voy a ir a buscar a Blair, para decirle que estas empezando a delirar—Ambos sonrieron y Gemma le volvió a remover el pelo—Gracias, fea—Ella hizo un gesto con la mano, quitándole importancia, y Harry le dio un beso en la mejilla, mientras se iba hacia los baños.
Blair estaba a punto de salir, cuando Harry entró rápido y cerró la puerta.
—Harry, ¿qué haces? —Él sonrió y se acercó a ella.
— ¿Te tengo que recordar que desde tu graduación no te hago mía? — Blair tragó sonoramente y asintió. Claro que lo sabía, ella había evitado hacer nada con Harry aposta, desde que Harry había sacado el tema del bebé, su cuerpo se había llenado de miedo. Pero ahora parecía que nada podría salvarla—Te amo, gatita, te ves tan increíble en ese vestido que tienes puesto, y que me está pidiendo a gritos que te lo quite— Blair sonrió y besó a Harry cortamente. Iba a separarse, pero Harry la apretó más y subió su mano desde la pierna de Blair, hasta el borde de su culot.
—Se te va a hacer costumbre hacerlo en los baños, eh—Harry sonrió y asintió.
—Sí, y me muero por probar el de casa.
—Harry, Harry, Harry... ¿Qué haré contigo? —Harry sonrió y le besó el cuello.
—Por ahora, déjame quitarte este precioso vestido, y después déjame hacerte mía— Blair se ruborizo y le mordió el ovulo de su oreja. Harry gimió y la miró— ¿Eso es un sí? — Blair asintió, ya no podía hacer nada, tener a Harry así la había descontrolado. Harry sonrió y la besó fuertemente.
Blair le quitó la camisa a Harry, y la tiró al suelo. Acto seguido, Harry la pegó a la pared, y le subió el vestido, con intención de quitárselo. Pero entonces, tocaron la puerta.
— ¿Hola? ¿Hay alguien aquí? Necesito entrar— Blair, y Harry se separaron y jadearon. Blair se bajó rápidamente el vestido, mientras Harry se agachaba a recoger su camisa.
—Sí, perdón. Es que se quedó atascada la puerta—Dijo Blair mintiendo. Harry se echó a reír, y Blair le hizo una señal para que no hiciera ruido. Cuando estaban listos, Harry abrió la puerta y la chica que estaba al otro lado, bufó.
—Sí, ya...Atascada—Ellos se sonrojaron y se fueron hacia donde estaban los padres de Harry, Tom y Gemma.
— ¿Ya? ¿Tan rápido? Me decepcionas, enano.
—Vino una chica.
—Ah... —Los padres de Gemma, y Tom, los miraron alzando una ceja.
— ¿De qué habláis? —
—Nada, nada. Ya vámonos a casa—Todos asintieron y se fueron hacia la casa de Anne y Des.
Al llegar, Tom se acercó a su hija.
— ¿Ya pensaste sobre lo que hablamos le otro día? —Harry estaba cerca, y escuchaba todo.
—Si papá, déjame hablarlo con Harry, volveré a casa cuando volvamos, ¿vale? —Tom sonrió alegremente y abrazó a Blair.
—Gracias, Cleopatra, no sabes lo feliz que me hace que vuelvas a casa—Harry estaba triste porque Blair se iba de su casa, pero por otro lado, le alegraba saber que ella ya estaba bien con su padre—Si necesitas ayuda con tus cosas, me llamas.
—Tranquilo papá, no me llevé todo, dejé muchas cosas en casa.
— ¿Si? No me di cuenta...Y eso que dormí en tu cuarto.
— ¿Qué? ¿En mi cuarto? ¿Por qué? ¿Otra araña? —Tom se rió y negó con la cabeza.
—No, te echaba de menos, y allí sentía que te tenía un poco más cerca. Y lo de la araña...Ya sabes que era enorme.
—Papá, era una arañita de nada.
—Mentira, parecía un gato.
—Un rinoceronte si te parece.
—Se supone que soy el hombre de la casa, así que era como un gato y se acaba el tema—Ambos rieron, y se abrazaron. Después de eso, Blair se acercó a Harry, él le puso un brazo por sus hombros acercándola a él, y besándole la frente.
—Gatita— Blair levantó la cabeza y lo miró fijamente—Escuché...Escuché tu conversación con tu padre— Blair se tensó y se separó de Harry un poco—Y quería decirte que, no me alegra la idea de que te vayas de mi casa, pero si me alegra saber que estarás con tu padre, y que estarás bien— Blair sonrió y se acercó a darle un beso cálido en los labios.
—A mí tampoco me alegra saber que me voy, porque me encanta despertar y verte a mi lado, desayunar contigo, besarte...Hacer el amor.
—Oh gatita, no vayas por ese camino, o te secuestraré en mi casa, y no te dejaré salir nunca.
—Esa es una oferta tentadora, gatito—Harry gruñó y la abrazó por la cintura, apretándola más contra él.
— ¿Cuando tienes planeado volver con tu padre?—
—Pues...Ésta noche, supongo—Harry gimió y sacudió sus rizos.
—No—Dijo como si fuera un niño pequeño—Mejor mañana por la noche, ¿sí? Quédate un día más en mi casa. Como despedida...Por favor—Harry pestañeó varias veces haciendo puchero, y Blair lo abrazó fuertemente, apoyando su cabeza en el pecho de Harry.
—Está bien, me quedaré un día más. ¿Contento? —
—Mucho, a tu lado siempre estoy contento, feliz, enamorado... — Blair subió un poco la cabeza, le dio un beso tierno a Harry en los labios, mientras él ponía una mano en su espalda, y la otra en su nuca, para acercarla más a él.
Horas después, Harry y Blair ya estaban de camino al departamento de Harry. El último día de Blair allí, cosa que ponía triste a Harry. Pero no quería ponerse mal, así que decidió aprovechar su última noche con Blair allí, en su casa.
Al llegar, Harry preparó una cena romántica, y después de caricias, besos, abrazos y arrumacos, se fueron a duchar juntos.
Esa noche, se prometieron que nada cambiaría, que seguirían tan juntos como siempre, queriéndose y amándose más cada día.
Pero no cumplieron sus promesas.
Harry cada vez estaba más ocupado con los ensayos y los conciertos fuera del País.
Y Blair cada día estaba peor con las pesadillas que tenia cada noche, donde una y otra vez, perdía a Harry de todas las maneras posibles. No se veían casi nunca, y eso los estaba separando sin darse cuenta.
— ¿Nos veremos hoy? —
—Lo siento, gatita...Hoy no podré regresar a Londres— Blair suspiró y miró hacia el techo.
— ¿Entonces cuando volverás? —
—Tengo un billete para mañana...Iré a buscarte, y comeremos juntos, ¿vale? — Blair sonrió y se sentó sobre la cama.
—Está bien, estaré esperando la hora en que vengas, te echo de menos.
—Y yo a ti gatita, hace días que no te veo, y te necesito.
—Yo también te necesito, Hazza.
—Mierda, me tengo que ir gatita, lo siento de verdad. Nos vemos mañana a las dos, te lo juro, te extraño, te amo.
—Hasta mañana Harry, te amo—Harry colgó. Ella se quedó un rato con el móvil en la oreja, mientras pestañeaba seguidamente, y se mordía el labio. Rato después, dejó el móvil sobre su mesilla, y se fue a duchar.
Al día siguiente, faltando diez minutos para las dos, Blair se sentó en el sofá de su casa a esperar a Harry.
Pero pasó una hora y media, y Harry no llegaba. Blair seguía sentada en el sofá, esperándolo, y mirando el reloj a cada rato. Lo había llamado varias veces, pero Harry no había contestado, y a los mensajes tampoco.
Media hora después, tocaron el timbre y Blair fue corriendo a abrir la puerta, llevándose una decepción al abrir y ver que no era Harry, como ella había pensado.
Él estaba con cara de haber visto un fantasma, y respirando con dificultad.
— ¿Está mi madre aquí? — Blair suspiró y negó con la cabeza.
—No, Joey, lo siento pero ella no está aquí—Joey tragó saliva sonoramente y cerró los ojos, mientras una lágrima caía por su mejilla. Blair frunció el ceño y abrió la boca. No le salía ninguna palabra, y la volvió a cerrar. Pero al ver las lágrimas de Joey la volvió a abrir, para esta vez, si hablar— ¿Es...Estas...Bien? —Joey abrió los ojos y Blair se fijó en que los tenía rojos.
—No...Necesito a mi madre... —
—E...Ella no...No está aquí...Y no sé donde está. ¿Te puedo...Ayudar?—
— Blair...Nadie puede ayudarme, solo necesito a mi madre, ella sabe como distraerme.
—Yo no te estoy entendiendo, Joey....Pero entra... —A Joey se le cayó otra lágrima, y a Blair se le estrujó el corazón—Por favor... —Él suspiró y entró. Caminó directamente hacia el sofá, y se dejó caer en el. Blair caminó lentamente, y se puso delante de él—Cuéntame... ¿Qué te pasa? ¿Por qué estas mal? —Joey se frotó la cara con las dos manos, y soltó un gruñido que puso el corazón de Blair a mil.
—Necesito...Necesito... —
— ¿A tu madre? —Preguntó Blair sentándose a su lado. Entonces, Joey la miró fijamente, y Blair se dio cuenta que tenía los ojos rojos, y las pupilas dilatadas—Joey...Tu... ¿Te dro-drogas? —Él parpadeó y agachó la cabeza— ¿Es eso lo que necesitas? — Joey se levantó bruscamente y empezó a caminar de un lado a otro.
—No, y si... — Blair se puso de pie, y él se frenó en seco, mirándola fijamente.
—No te estoy entendiendo... —
— Blair...No me drogo, ya no...Pero lo necesito. Necesito las drogas, y necesito a mi madre, porque ella siempre me dice las palabras exactas para quitarme estos pensamientos...Intento no necesitarlas, pero en días como hoy...Me hundo—A Joey le cayeron más lágrimas y empezó a respirar jadeando. Blair se mordió el labio, se acercó a él, y sin que Joey se lo esperara, ella lo abrazó.
—Respira hondo, ¿vale? Joey...No...No puedes dejar que las drogas te superen...Que ganen la partida—Joey le respondió al abrazo apretándola más contra él.
Suspiró mientras hundía su cabeza en el hombro de Blair, mientras ella le acariciaba la espalda, para tranquilizarlo, ya que notaba a Joey muy nervioso.
—Lo sé...Pero hoy sería el cumpleaños de mi padre...Y no está— Joey se echó a llorar sobre el hombro de Blair, y a ella se le aguaron lo ojos. Que Joey dijera eso, solo le hacía recordar que ella tampoco tenía a su madre.
—Te entiendo...Cuando es el cumpleaños de mi madre me aíslo...Me alejo de todo, pero las drogas no son la solución, Joey...Ellas solo te destrozan, te alejan de los que te quieren, y tu quieres. No te hagas esto a ti mismo—Joey respiró hondo y se calmó. Se abrazaron un rato más, y Joey se separó, limpiándose las lágrimas de la cara.
—Vaya...Te juzgué mal. Al final si eres un angelito como me había dicho tu padre— Blair le dio una pequeña sonrisa—Que tiene una mirada...Diferente. ¿Estás bien? ¿Es por mi culpa? Dije algo que... —
—No, no—Dijo Blair interrumpiéndolo—No dijiste nada, tranquilo. ¿Estás mejor? —Joey asintió y sonrió.
—Sí, gracias a ti. De verdad gracias.—Ella le cogió la mano y se la acarició.
—Aun que no nos llevemos bien, puedes contar conmigo...Si te vuelve a pasar esto, o otra cosa, no dudes en contar conmigo—Él asintió.
—Gracias, morenita, te digo lo mismo— Blair sonrió—De verdad que gracias...Em... ¿Tienes planes para ahora? —Blair miró su reloj, y las lágrimas picaron sus ojos, al darse cuenta que Harry ya debería de haber llegado hace dos horas y media. Y ni siquiera la había llamado.
—No...Ningún plan... —
—Es que...Me...Me gustaría que me acompañaras al cementerio. No quiero ir solo... — Blair lo miró fijamente y le sonrió tiernamente.
—Está bien, te acompañaré, rubito—Ambos sonrieron y fueron hacia la puerta. El móvil de Blair sonó, ella lo sacó, y vio que era Harry.
Tarde, llamas tarde.
Pensó mientras lo volvía a guardar en su bolsillo y salía de su casa.
Por otro lado, Harry estaba maldiciéndose porque Blair no le contestaba las llamadas, y ya estaba desesperado.
— ¿Qué pasa, ricitos? —
— Blair no me contesta...Seguramente estará enfadada porque no la fui a recoger...Mierda.
— ¿No la llamaste? —
—No, se me quedó sin batería el móvil, y ayer olvidé que teníamos la reunión nada más llegar a Londres...Odio estas reuniones, duran horas y no sirven para nada... —
—Vamos, Harry, tranquilízate. Si le explicas que se te olvidó la reunión, y que no podías faltar, ella lo entenderá... —
—Eso espero...Voy a verla, nos vemos mañana, Liam.
—Hasta mañana, ricitos—Harry se fue rápidamente hasta su coche, y se fue directamente a la casa de Blair.
Media hora después, ya estaba allí. Subió rápido y tocó el timbre. Un minuto después, Tom le abrió la puerta.
—Harry muchacho, que bueno verte. Ya hacia como un mes que no te veía, desde la graduación de tu hermana.
—Sí, lo sé...Estamos en pleno Tour, y tenemos muchos viajes, conciertos, firmas, y ensayos...Ya sabes—Tom asintió, y Harry suspiró—Oye, ¿puedes decirle a Blair que estoy aquí? —
—Oh...Lo siento Harry, pero ella salió con Joey.
— ¿Con Joey? ¿El hijo de tu novia? —Preguntó Harry sorprendido, y a la vez llenándose de celos.
—Sí. La llamé porque al llegar no la vi y me preocupé. Pero me dijo que estaba bien, con Joey por ahí paseando...Que llegaría tarde—Tom sonrió, sin darse cuenta que unos celos enormes estaban llenando el cuerpo de Harry. Él suspiró y se frotó los ojos.
—Está bien, pues ya la veré mañana. Hasta pronto, Tom.
—Hasta luego, muchacho—Harry se fue pisando fuerte hacia el ascensor y al entrar dio un gruñido, maldiciéndose por dentro, por no haber podido salir con Blair, y que ella en ese momento, estuviera con Joey.
**
Pasó una semana. Blair y Harry no se volvieron a ver. Él la llamaba, o la iba a buscar, pero Blair nunca le contestaba, y nunca estaba en casa cuando la iba a buscar. Tom siempre le decía que estaba con Joey, y eso a Harry ya no le estaba gustando. Echaba de menos a su mejor amiga, a su novia, y quería volver a estar con ella como siempre.
One direction estaban clasificados en unos premios de música esa noche, y Harry quería que Blair lo acompañara. Así que se sentó en la puerta de su apartamento, a esperar que llegara, ya que Tom le había dicho, que se había ido con Joey al cine.
Se pasó como tres horas esperándola, hasta que escuchó el ascensor, y de él, salieron las risas de Blair acompañadas con la de otra persona.