Bajamos del avión y nos encontramos con Lucy y Brian.
—¡Lucy! —La abracé, luego saludé a Brian.
—¿Y Paul? —preguntó Brian.
—Venía detrás de mí. —Me giré y vi que venía caminando. —Ahí viene, viene medio dormido.
Brian rió y asintió.
—Y ¿qué tal París? —preguntó Lucy.
—Muy linda —sonreí.
—Y romántica —agregó Paul tomándome por los hombros, lo miré mal y él se apartó de mi.
—¿Vamos? —preguntó Brian.
Nos dirigimos al auto.
—Los llevaremos a su casa —dijo Lucy.
Iba mirando por la ventana, noté que habían tomado un camino distinto, supuse que sería el camino a casa de Paul. Llegamos a un casa muy linda y grande, Paul me miró y yo lo miraba a él. Ambos cambiamos nuestra expresión desconcertados.
—Bienvenidos a su nuevo hogar —dijo Lucy.
Ninguno dijo nada por unos segundos.
—¿Nu...Nuestro hogar? —pregunté
Lucy asintió, Paul y yo bajamos del auto.
—Es lógico ¿no? Están casados —dijo Brian.
Paul me miró e hizo un gesto como diciendo "tiene razón". Lucy nos invitó a pasar a "nuestra casa". Era muy linda y acogedora. En las paredes habían algunos cuadros y fotos nuestras, hasta incluso fotos de nuestra "boda".
—Vayan a ver las habitaciones —dijo Brian.
Con Paul nos dirigimos al 2° piso, donde se encontraba el dormitorio matrimonial, el cual era muy grande y bonito, tenía un baño personal, y un balcón que daba hacia el patio trasero. Dos habitaciones para invitados y una habitación para Paul y su música, en esa habitación perdí a Paul. Yo seguí recorriendo y encontré una para mí con un escritorio y muchísimos libros. Al rato llegó Paul fascinado.
—Esta casa es fantástica
—Si — dije mientras observaba la cantidad de libros que habían.
—La cama del dormitorio matrimonial es bastante grande —Paul me observaba—, podemos compartirla y prometo no abrazarte —sonrió ampliamente enseñando sus dientes.
Le dediqué una pequeña sonrisa.
—¿Bajamos? —pregunté y me dirigí a las escaleras. Paul me siguió.
—¿Les gustó ? —preguntó Brian.
—Es hermosa - dijimos al unísono con Paul, luego nos miramos raro.
—Hoy a las 21:00 tendrán una entrevista juntos, nosotros los llevaremos. Caroline, mañana tienes el evento —me dijo Lucy.
—Y tú Paul, mañana irás con los chicos al canal 6.
—Vendremos por ustedes a las 20:30, ahora si quieren pueden descansar un rato. —Lucy sonrió y se despidió de nosotros.
Ambos se fueron dejándonos a Paul y a mí solos en aquella casa. Aún faltaba mucho para la entrevista. Subí a desempacar las cosas. Paul llegó al rato e imitó mi acto.
—¿Que quieres almorzar hoy? —preguntó.
—No lo sé —dije sin despegar mi vista de lo que estaba haciendo.
—¿No crees que deberíamos saber algunas cosas básicas sobre nosotros para la entrevista? —preguntó Paul. —Ya sabes como dónde nos conocimos, cuánto tiempo salimos antes de casarnos, porqué lo ocultamos...todo eso...
—Sí, deberíamos ponernos de acuerdo ahora para luego no contradecirnos...
Así que comenzamos a idear nuestras respuestas. Había pasado casi una hora cuando sonó el timbre.
—Voy yo —dijo Paul.
—Iré a ver que hay para cocinar.
Ambos bajamos, pero él se fue hacia la puerta y yo a la cocina. Comencé a rebuscar en los muebles, había bastante mercadería, miré el refrigerador, escuchaba unas voces provenientes del salón. No sabía que cocinar, realmente no tenía ganas de cocinar. Me dirigí al salón y me encontré con Paul, George y John.
—¡Caroline! —dijo John sonriente, se acercó y me saludó.
—Hola John.
—Hola —George me saludó y yo también.
—¿Y Ringo? —preguntó Paul
—Aah, tenía cosas que hacer —respondió John. —¿Y qué tal París?
—Lo poco que pudimos conocer era muy bonito —contesté.
—Y romántica ¿no? —preguntó George.
—Si, bastante —Paul me miró y se acercó a mi tomándome por la cintura. —¿Verdad?
Rodé los ojos e intenté zafarme de sus brazos.
—Suéltame, McCartney —dije algo molesta.
—Ahora estamos casados, eres mi esposa, puedo hacer esto —hizo una pausa y se acercó a mi oído— y mucho más. —Me guiñó el ojo.
—Recuerda, McCartney, que sólo me casé contigo por el contrato. —Lo aparté de mí.
—La única forma de que consiguiera esposa fue con un contrato —bromeó John con George.
Ambos rieron. Paul sólo sonrió.
—Caroline, si quieres que esto parezca real, deberás poner de tu parte —me dijo Paul.
—Si, pero aquí todos sabemos que esto es una farsa, no hace falta actuar —dije, luego miré a los otros dos chicos —¿Quieren algo para comer?
—Si, por favor —dijo George—, estoy hambriento.
—Y cuando no... —dijo John.
Yo reí y me dirigí a la cocina a prepara unos sándwiches. Aún así podía escuchar lo que conversaban.
—¿Y las francesas? —preguntó John.
—No son gran cosa ¿sabes? —respondió Paul. Y luego susurró algo que no entendí.
—Eso es cierto —dijo George—, tuviste suerte —rió.
—Incluso, diría que es demasiado linda para tu cara de bebé —dijo John.
John y George rieron. Entré con la bandeja al salón y Paul le lanzaba un cojín en la cara a John.
—Uuuh, que rico se ve eso —dijo George mirando la bandeja.
—Sírvanse —dejé la bandeja en la mesa.
George atacó rápidamente, dio el primer bocado y levantó su dedo pulgar.
—Exquisitos, Caroline —yo sonreí, luego miró a Paul. —Amigo, te has sacado la lotería.
Todos reímos.
—Por seis meses solamente —dijo Paul
—Exacto —dije yo.
—¿Y ya decidiste lo que querías almorzar? —me preguntó Paul.
—No, no lo sé y no tengo ganas de cocinar realmente.
—Iré con los chicos a comprar comida ¿te parece?
—Si —asentí. —Primero deja que George termine los sándwiches.
No pasó ni un minuto y George ya tenía la bandeja vacía.
—¡George! ¡Deja algo para los pobres! —comentó John.
Todos reímos. George me dio las gracias y me entregó la bandeja.
—Paul, van tú y George y yo me quedo a ayudar un poco a Caroline —dijo John.
—Bueno —Paul tomó las llaves del auto y salió con George.
Me dirigí a la cocina, detrás de mi venía John.
—¿Donde están los cubiertos?
—Tienes que rebuscar por ahí, no conozco aún esta cocina.
John comenzó a buscar en cada cajón.
—Es una linda casa.
—Si, lo es —sonreí. —¿Y como ha estado Cynthia? ¿ Cuando nace el bebé?
—Ha estado bien, creemos que más o menos para abril.
—Me alegro por ustedes —sonreí. —Queda muy poco, ¿no estás nervioso?
—Si...pero quiero que nazca pronto, aunque me da miedo fracasar como padre, los Lennon no se han caracterizado por ser buenos padres —dijo cabizbajo.
—John, serás un gran padre —acaricié su espalda, él sonrió. —¿Como piensan ponerle?
—Aún no lo tenemos claro —sonrió.
Le sonreí y luego tomé unos vasos y los llevé a la mesa.
—¿Como se ha portado Paul? —me preguntó.
—Como un idiota. ¿Sabes? A veces es muy profundo pero siempre arruina todo con una idiotez.
John rió.
—Él normalmente no es así...bueno si, es un idiota, pero no con las chicas... será que...— se quedó pensativo, luego al parecer se arrepintió y sólo sonrió.
—¿Será que...? —pregunté.
—Nada, será que el matrimonio le ha hecho ponerse idiota, es todo.
Lo miré no muy convencida. Terminamos de poner la mesa. John me miraba.
—¿Qué? —pregunté.
—Espero que Paul te llegue a conocer bien y se de cuenta de la suerte que tiene de estar casado contigo.
Sólo sonreí.
—Serán solo seis meses. Luego cada uno se irá por su lado.
—No es tan fácil olvidarte, Caroline —dijo serio y mirándome directamente a los ojos.
—John...eso fue un error, ahora tú estás con Cynthia. Van a formar una familia...
—Si Cynthia no hubiese estado embarazada quizás me hubiera separado, podríamos haber intentado algo.
—No digas eso. ¿ Acaso no amas a Cynthia y a tu futuro hijo?
—Claro que la amo... pero a veces pienso en lo que me hiciste sentir ese poco tiempo que estuvimos juntos y...no lo sé...me entran las dudas... y si ¿ realmente no la amo?
—John, tú la amas, ella te ama, y lo nuestro fue solo una locura, una tontería, algo pasajero...que ambos debemos olvidar. Es lo mejor para todos, piensa en ella y en tu hijo.
John me miró y sonrió, luego se acercó y me abrazó.
—Bueno, al menos siempre podremos ser amigos ¿verdad? —rió John.
—Por supuesto, eres mi mejor amigo John.
Sentimos el auto, nos separamos, John fue a abrir la puerta y yo me fui a la cocina. Almorzamos entre risas, los chicos eran muy divertidos. Después de que se fueron Paul y yo nos arreglamos para la entrevista. Más tarde llegaron Lucy y Brian para llevarnos.
—¿Inventaron su historia?
—Si, ya tenemos todo listo.
—Recuerden lo de la casa.
—Por supuesto.
Bajamos del auto y entramos al local donde sería la entrevista, nos sentamos en unos sillones, los periodistas ya habían llegado. A las 21:00 comenzó la entrevista. Paul me tomó la mano.
—Bien, ¿quién quiere empezar? —preguntó Paul.
Comenzaron a hacernos diversas preguntas sobre nuestro matrimonio.
—Nos conocimos en diciembre del 61, exactamente en una fiesta de navidad —dijo Paul, eso era cierto, fue ahí cuando conocí a los Beatles. —Luego salimos en secreto desde enero del 62 hasta unos días atrás de febrero de este año que fue cuando nos casamos —sonrió, a excepción de que estábamos casados lo demás era nuestra historia inventada.
—¿Por qué mantuvieron en secreto su relación?
—Bueno, queríamos que saliera bien y si se llegaban a enterar los medios, no funcionaría, se arruinaría —respondí. —De hecho nuestra boda fue muy sencilla, solo estaban los 3 testigos de cada uno de nosotros, nuestras familias deben estar tan sorprendidos como ustedes sobre esta boda.
—Exacto. No queríamos levantar sospechas así que ni si quiera eso hicimos —agregó Paul. —Incluso para comprar nuestra casa, nuestros representantes tuvieron que ir y fotografiarla y luego enseñárnosla.
—A pesar de todo, igual no pudieron disfrutar su luna de miel, los medios igual se enteraron —comentó un periodista.
—Si, París es muy romántico, fue inevitable, además estábamos de luna de miel —dijo Paul.
—¿Piensan tener hijos?
—No —dijimos los dos a la vez.
—O sea, amo a Paul —lo miré y fingí una mirada de "enamorada"—, y claro que quiero formar una familia con él, bueno mejor dicho tener hijos con él, porque ya somos una familia, pero aún no queremos tener hijos.
—Más adelante, quizás —dijo Paul.
—Si. Paul está empezando recién su carrera musical y yo...mis libros, están teniendo bastante éxito, ambos tenemos el calendario bastante ocupado, tener hijos en estos momentos sería...
—Injusto, porque no se criaría con ambos. Preferimos, de momento, esperar y luego dedicarnos a tener hijos.
Paul me tomó la mano y sonrió, yo le devolví la sonrisa. Luego se acercó y me besó la mejilla.
—Paul, ¿por qué decidiste pedirle matrimonio?
Paul rió.
—¿Acaso tú no lo harías? —Todos rieron. —Mírala, es hermosa y una gran mujer. Un día nos íbamos de gira, y cuando nos despedimos la observé y supe que debía casarme con ella.
—¿Y tú Caroline?
—A veces conoces a una persona durante muchos años y crees conocerla pero no es así, en cambio, hay otras personas —miré a Paul —que no hacen falta palabras para saber lo que piensa, que las conoces tan bien en tan poco tiempo...y que dices...quiero estar con él toda mi vida —le sonreí.
Paul se acercó y me besó dulcemente. Las preguntas continuaron. Más tarde salimos y nos fuimos a casa.
—Que bien finges —me dijo Paul.
—Gracias, es un don. Tú tampoco lo haces mal.
—Gracias, gracias.
Reí. Cuando llegamos a casa, caímos muertos en la cama, estaba tan cansada que ni siquiera discutí con Paul por lo de la cama. Al otro día fui al museo, me hicieron más preguntas y me premiaron por mi último libro. En casa, por la noche, vi el programa en el que saldrían los Beatles. Me reí mucho, John no paraba de bromear, dijeron muchas cosas buenas sobre nuestro matrimonio y anunciaron que los Beatles tenían aún para muchos años más.