(Importante leer la nota al final del capítulo una vez acaben de leerlo)
———— 📌
— ¿Te gusta?— susurró el azabache, rascando su nuca con nerviosismo mientras admiraba mi expresión.
— ¿Que si me gusta? ¡Me encanta!— pronuncié alegremente, abrazándolo para después volver a mirar aquel precioso panorama.
— Vale, vale. Calma, que me ahogas— rió el chico mientras correspondía mi abrazo delicadamente.
Al final de la gran parcela se encontraban unas grandes letras con mi nombre brillando entra la infinita oscuridad, se veían preciosas. Un poco más abajo, a la altura del suelo, habían pequeñas estrellas iluminadas por decenas de luces de mi color favorito, junto a él un gran ramo de flores, el cual Jungkook tomó.
— Todo esto es para ti— habló con un hilo de voz, entregándome el gran ramo, a lo que yo agradecí con un tierno y largo abrazo.
— Todo esto es precioso, Jungkook, pero te habrá costado tanto esfuerzo. Yo...— bajé la cabeza, entristecida al pensar en toda la dedicación que puso el muchacho en preparar todo eso, cuando yo ni siquiera le había traído un mísero regalo
— Sí, ha costado bastante, pero a merecido la pena. Todo por ver tu preciosa sonrisa— acarició mi cabello y lo retiró tras mi oreja— Y esta misma sonrisa me pertenece sólo a mí, ¿sabes por qué? Porque mis esfuerzos han sido el motivo de ella— susurró por última vez, separándose lentamente para poder mirarme a los ojos– Yo he sido el motivo de esa maravillosa sonrisa que tienes dibujada sobre tus labios y ese es el regalo más bonito que podías haberme hecho.
Intenté pronunciar palabra, pero sentía ckmo las palabras se me quedaban atoradas en la garganta y un gran sonrojo se apoderaba de mis mejillas.
— De verdad que no hacía falta— hablé finalmente sintiendo el cálido tacto de las palmas de sus manos sobre mi rostro.
— Pero yo quería hacerlo— replicó, aproximándose hacia mí para dejar un pequeño y tierno beso en mi frente.
— Estoy muy agradecida— me sonrojé y agarré su mano, separándola de mi mejillas para entrelazar mis dedos con los suyos.
Me arrastró hacia el lugar con los cojines en el césped y encendió un gran proyector sobre la rama de uno de los árboles.
— He elegido una película de drama, misterio y algo de acción. Supuse que te gustarían— se sentó en uno de aquellos cómodo sillones, dejándome a mí a su lado.
— Gracias, Kookie— sonreí dulcemente, abrazando mis rodillas par así esconder mi rostro entre ellas ante la vergüenza.
— De nada— soltó una pequeña risita, observando cada uno de mis pequeños y tímidos movimientos.
La película fue espectacular. En algún que otro momento lloré por las escenas de tristeza, pero Jungkook agarró mi mano mientras yo apoyaba mi cabeza sobre su hombro para poder consolarme y acabó reconfortándome.
— Ya casi ha acabado— habló en voz baja, mirándome a lo ojos, a lo que yo levanté mi cabeza levemente, encontrándome con su preciosa mirada.
— Sí— murmuré, aún sin apartar la mirada del azabache, sintiéndome totalmente atraída por sus preciosos ojos.
— T/N, voy a besarte— murmuró antes de unir nuestros labios en un tierno y dulce beso, que pasó a ser uno lleno de pasión en cuestión de segundos.
Un par de minutos después nos separamos y miramos mutuamente, diciéndonos todo lo que teníamos que decirnos sin pronunciar palabra alguna y nos registramos en el césped para observar el oscuro cielo iluminado por un millón de estrellas.
— ¿Sabías qué?— habló Jungkook, apoyándose en sus brazos cuando se reclinó hacia atrás, aún con la mirada fija en el cielo.
— ¿Qué?— respondí entusiasmada, imitando su acto mientras dibujada una pequeña sonrisita sobre mis labios.
— Dicen que cada persona tiene una estrella propia, la cual ilumina tus días más oscuros, la que te hace ser feliz con tan sólo mirarla, que te guía por el camino correcto, te ayuda y te hace seguir adelante— hizo una breve pausa— Hoy mi estrella está aquí— explicó desde el fondo de su palpitante corazón, de forma tan sincera que sentí mi cuerpo estremecerse.
— Jungkook... Eso es muy bonito— hablé con dulzura, acariciando su mano tímidamente mientras desviaba toda mi atención hacia él.
— Quiero decirte algo muy importante— sentí cierto nerviosismo en su melodioso timbre de voz, lo que me pareció realmente adorable por su parte.
— ¿Si?— pregunté, intentando controlar mi agitado corazón al sentir zu hipnotizante mirada sobre mí.
— Sé que esto te sonará estúpido y muy precipitado, pero... me gustas— habló nerviosamente, casi en un susurro.
Pude notar el miedo y la sinceridad reflejada en sus ojos, lo que me conmocionó aún más.
No fui capaz de decir nada, me quedé atónita, mirando el anillo que tenía Jungkook en la mano dispuesto a entregarme como muestra de su gratitud y cariño. Se sentó ante mí y agarró mi mano con delicadeza.
— Me da igual que seas mi hermanastra, me da igual que vivamos con mi familia, que yo sea mayor que tú, que sea un ser inhumano. Yo sólo sé que te quiero, eso es lo único que me importa y nada me va a impedir que demuestre lo que siento— se declaró, sin apartar su mirada de mis ojos en ningún momento.
Me quedé mirando sus brillantes ojos una vez más, ahora estos resplandecían aún más, pero no por la emoción, sino por la fina capa de lágrimas que se había formado en ellos.
— Jungkook...— tragué pesadamente— Eres una persona muy importante y especial para mí, desde que entré por esa puerta me has estado ayudando en todo, me pareces tan adorable y atractivo a la vez, eres tan bondadoso y amable. Tienes un gran corazón y...— narré, dispuesta a darle mi más sincera opinión, hasta que una presencia nos interrumpió.
Yoongi miró seriamente a Jungkook, quien se encontraba todavía frente a mí, esperando por una respuesta a su declaración.
¿Cuánto rato lleva ahí? ¿Lo habrá escuchado? Me dije a mí misma.
— ¿¡Por qué!?— y el menor, de un momento a otro empezó a llorar con rabia— ¿¡Por qué siempre tienes que venir en el peor momento y estropearlo todo!? ¿¡Yo qué te he hecho, Hyung!? ¡Sólo intento ser feliz!— el susodicho se levantó con dificultad, sintiendo sus piernas temblar ante el temor y los nervios de la situación.
Se demoró un par de segundos en procesar sus propias palabras y, finalmente, se fue corriendo al bosque lo más rápido que su cuerpo le permitió.
— Jungkook...— miré como el azabache salía corriendo.
Estaba dispuesta a seguirlo, no podía dejarlo solo, no en ese estado. Sin embargo, la presencia de una mano que me sostuvo del brazo me lo impidió.
— ¿Dónde vas?— Yoongi apretó su agarre, mirándome fijamente mientras su ceño seguía fruncido. Se veía realmente molesto.
— ¡A por Jungkook!— vociferé con furia, soltándome rápidamente para así correr tras el nombrado.
Estuve mirando por todos lados, pero no encontré al chico, así que me rendí y decidí ir al parque para despejarme y pensar qué podía hacer. Al llegar me senté en el banco, dejándome caer con pesadez.
Agradecí que no hubiera nadie, aunque tampoco me sorprendió, ya era muy tarde como para que cualquiera anduviera por un sitio semejante o es creí, hasta que me pareció ver una figura vagar por el caminito de tierra.
— ¡Jungkook!— grité al reconocer al azabache entre las sombras, corriendo hacia el chico, el cual estaba mirando el cielo con lágrimas en los ojos.
— ¿Te acuerdas de mi estrella?— preguntó sin más, haciendo como si nada hubiera pasado a pesar de que sus mejillas se vieron invadidas por decenas de brillantes lágrimas.
Aentí, suponiendo que el chico querría olvidar todo lo ocurrido y cambiar de tema, así que decidí conversar con él y ayudarlo a disolver ese amargo sentimiento.
— ¿Me puedes enseñar dónde está?— me senté a su lado.
Jungkook estuvo mirando el cielo durante un par de segundos antes de girarse y clavar su bella mirada sobre mi ser.
— Está justo delante de mí— sonrió, aún un poco apenado, pasando el dorso de su mano por sobre su pómulo para así retirar las pequeñas lágrimas que había derramado.
— ¿Cómo?— pregunté aturdida, sintiendo como el calor empezaba a notarse sobre mis mejillas.
— Tú eres mi estrella, tú eres la que me ha guiado allá donde iba, la que me ha ayudado en mis peores momentos, la que me ha hecho pensar que la vida merece la pena— habló con total sinceridad, a pesar de que su voz empezara a quebrarse a cada palabra que éste pronunciaba.
Las lágrimas caían por mis mejillas sin fin. Me emocioné tanto que no pude reaccionar para quitarlas de mi rostro. Era lo más bonito que alguien me había dicho en mucho tiempo y me fue inevitable sentir un leve pinchazo en el corazón.
— Quería preguntarte una cosa, tenía planeado algo mejor que esto, pero— volvió a revivir la escena anterior, pasando su pulgar sobre mis mejillas para poder retirar éstas— Me gustas, me guste mucho— puso su mano sobre la mía, ya que la tenía apoyada en el banco y poco a poco fue aproximándose a mí— Te quiero. Te adoro. Te amo— confesó en un susurro, agarrando mi mano para así ponerme ese anillo que vi anteriormente en el jardín.
— Jungkook. Yo también te quiero— rompí en llanto mientras me lanzaba sobre sus brazos.
Y Jungkook, con lágrimas en sus ojos correspondió a mi fuerte abrazo, rodeando mi cuerpo con calidez. Ambos de nuestros corazones latían con fuerza, acompañándose el uno al otro.
— Te quiero— susurré nuevamente, sintiendo como mi vista se nublaba cada vez más debido a las lágrimas que invadían mis ojos, por eso es que lo abracé aún más fuerte.
— Ese no es motivo para asfixiarme— susurró el azabache sin aliento, soltando una pequeña risita, la más bonita que escuché jamás.
— Tonto— bromeé, secando mis lágrimas con una pequeña risa acompañada a la suya.
— Te quiero— sonrió el susodicho, aproximándose a mí una vez más para así robarme un dulce y suave beso.
—
POV. DESCONOCIDO
Allí me encontraba yo, presenciando una emotiva escena, algo precioso como muchos habrían visto, pero que para mí era una total pesadilla, el peor de mis temores. En aquel instante, cuando vi a ambos fundirse en aquel sincero y apasionado beso como muestra de su amor quise estar más muerto de lo que ya lo estaba.
Por un momento pensé que podría ser parte de mi imaginación, que quizás sólo era un sueño sin más, pero no resultó ser así. Todo era real y cruel, muy cruel.
Yo la quería, yo la amaba.
Y lo peor es que aún después de esto, seguía haciéndolo.
———— ⭐ ————
¡ESTE FANFIC NO ES JKxT/N FORMA PARTE DE LA HISTORIA. ¡PAZ Y TRANQUILIDAD!