Cuando la luna se dio cuenta de que el mundo era aún más increíble de día, caprichosa y enfadada con el sol L, dejó caer un fragmento suyo al basto océano azul, antes de caer sobre este el viento, la temperatura y los sentimientos de la luna, habían fragmentado en siete partes.
Luego de varios años los hijos de la Luna crecieron y se convirtieron en viajeros del mundo, bendecidos con distintos dones cada uno recopilaba la belleza, los misterios y la esencia del mundo, sin embargo los siete fueron testigo de un acontecimiento que les haría cambiar por completo.
Todo comienza en una de esas tardes en las que se preparaban para emprender el viaje pues el invierno había caído de forma apresurada golpeando todo con fuerza a su paso, llevándose consigo a una pequeña ave, la cuál lastimo sus alas pues el viento la arrojó contra una casa, mientras los siete hermanos se preparaban para ir a tierras más cálidas, Mark el mayor de los hijos fue quien encontró cerca de algunos leños la pequeña criatura qué intentaba retomar el vuelo, volviéndose imposible, asustada por la presencia de aquel humano comenzó alejarse consiguiendo lastimar aún más sus débiles alas tras arrastrarles, el chico sin pensarlo dos veces le tomó entre sus brazos acunandole y prestándole su calor en aquella fría tarde.
Cuando Mark le llevó dentro de su morada, su hermano menor se acercó para preguntar con curiosidad.–¿Por qué no has traído contigo la leña? -señala la chimenea, mostrando las llamas que van perdiendo fuerza.–¡Nos congelaremos!
–Mira, la pobrecilla se a lastimado.. No podía dejarle allá fuera. -Le deja en un pequeño cajón de madera qué llena con restos de tela, suave y caliente.
–Jamás vi esta ave, ¿crees qué es una nueva especie?.-Mark contrae sus hombros e ignora a Yugyeom, tan sólo preocupado por la indefensa criatura.
–Quizá sólo debemos preguntarle al resto. - Finalmente contesta el mayor.
Y así lo hicieron cuando todos se reunieron para discutir sobre el viaje, el mayor de los hermanos llamó la atención de todos y explicando lo que sucedió, dejó expuesta aquella bella especie.
–Puedo recordar cada uno de mis manuscritos, esta pequeña criatura no se encuentra en el registro de especies actuales o extintas. -Jinyoung habla sintiéndose desconcertado, tanto o más que el resto sin embargo una gran emoción recorría en cada uno, pues resolver los misterios del mundo era su trabajo.
Aquella noche fue la más larga de todas pues cada uno sentía algo distinto, un tipo de sed qué les obliga a querer conocer todo sobre aquel pajarillo y así llegó el siguiente amanecer... teniendo qué marcharse y sin respuestas, llevando al ave consigo en un camino poco alentador ya que el ave parecía carecer de, asustados por el comportamiento de la criatura cada uno muy a su manera le cuido y le volvió parte del grupo, pronto las alas se habían curado y vuelto fuertes, con el paso de los días también mostró su bello canto como agradecimiento por todos los cuidados y aquel amor que había recibido de aquellos chicos, sobretodo en aquellos días en los que cada uno se acercaba a contarle un sin fin de historias increíbles y ocurrentes, días en que con gentileza curaban sus heridas y animaban. Pero curiosamente la palabra amor aún era ignorada por esos siete jóvenes.
Cuando la creciente gibosa iluminaba la Tierra, Jaebeom, el que parece a negar más aquel extraño sentimiento se acercó al ave que posaba sobre la jaula que siempre se mantenía a puerta abierta, para hablarle con la voz casi rota.
–¿Por qué no retomas el vuelo? ¿Es el viento el qué te atemoriza? –observa al ave mover sus elegantes plumas de bordes azul metálico. –Temo por tu vida, incluso si nosotros somos felices de poder encontrarte tienes una naturaleza qué cumplir..
El corazón se le estruja y las lágrimas amenazan con salir, escapando se finalmente una por su mejilla, sintiendole quemar.
–¡Debes irte! - habla con fuerza señalando a la ventana. –¡Debes querer ser libre, aferrate a ese sentimiento!.
El ave asustada por el tono de voz, sale de aquella jaula, extendiendo sus alas para volar, siguiendo la calidez de aquella luna. Jaebeom sabía que extrañaría el canto qué le hacía despertar por la mañana y el azul de aquellas hermosas alas, aún así logra sonreir al ver su precioso vuelo, al verle segura y libre entre las corrientes de aire, su corazón duele un poco menos.
–Ella estará bien, será feliz.
Esa noche Jaebeom fue el último en saber de ella, al día siguiente todos notaron enseguida ausencia de aquella alma libre pero nadie se atrevía a decir algo manteniendose de esa forma por varios días hasta que Jackson observa indignado sus hermanos tras su regreso a casa.
–¿Es que soy el único que le extraña, acaso fui el único que durante días se quedó en vela para cuidarle cuándo ella enfermo?.
Los otros que realizaban distintas tareas alzaron la vista un tanto apenados.
–Esta bien Jackson, lo sabemos pero ella poseía un estilo de vida, no podemos imponer el nuestro.-Bambam habla en esta ocasión para luego volver a poner su atención en algunas pieles.
–¡No lo entienden! -dice enojado el castaño saliendo de la cabaña en la que ahora vivían, Jinyoung quien es el más apegado a Jackson se marcha a grandes zancadas tras él.
Mark quién se encontraba en la cocina preparando preparando la merienda deja de lavar el arroz y ve a sus hermanos.–Es mejor de esta forma ¿cierto? Todavía nos tenemos a nosotros.
YoungJae sonríe y abraza al mayor de sus hermanos. –¡Por supuesto! ella debe estar viviendo feliz, volando alto, viendo a las nubes. -toma una manzana y da una gran mordida.–Extraño cantar con ella.. Pero los recuerdos se quedarán conmigo, esos no se irán incluso pasando diez o cincuenta años.
...
La siguiente noche Ahgase emprende el vuelo siguiendo a los siete chicos rumbo al pueblo, incluso si ellos no le notaban siempre se mantenía cerca, acompañándolos en cada uno de sus viajes, ayudándolos siempre que la ocasión surgía, como el día que busco algunas plantas medicinales para sanar la herida de uno de los hermanos o cuando desvío los caballos de un camino peligroso, lo hacía no para devolver el favor, ella realmente estaba agradecida y sentía una profunda admiración por aquellos sensillos chicos, aquellas personas cálidas que le habían mostrado todo un mundo lleno de amor.
El viento sopla rumbo al Oeste, el ave sigue su rumbo bajo la luz de luna, observando todas las nubes que cubrían el cielo, presajeando un buen clima el ave se aventura entre las corrientes de aire, dejándose llevar por la sensación luego de mucho tiempo se sentía libre de verdad, pronto sus pequeños ojos se ven deslumbrados cuando las nubes dejan de cubrir a la luna plateada, un gran sonido se extiende desde lo bajo del bosque hasta llegar a sus oídos, sintiéndose somnolienta y con las alas pesadas comienza a descender su vuelo hasta caer en el bosque mientras una dulce voz le llamaba..
"Ahora eres libre, te estoy agradecida"
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Children of the Moon
Science FictionTodo lo que le pertenece regresará a ella, ese es el capricho de la luna. ¿Podrían ser esos siete chicos la excepción? Pequeño cuento inspirado en Not by The Moon de GOT7 y " Romeo y Julieta".
