Estrellas Perdidas

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"Por favor no veas solo a un niño atrapado en sus sueños y fantasías... "

Como cada mañana las pisadas podían escucharse resonar en el pasillo largo dentro del salón de baile.
El sudor que hacía presenciar un brillo en la piel del pelinegro y las ojeras debajo de sus ojos podían notarse a simple vista, los movientos tan complejos y el impecable cuidado al realizarlos hacían notar el denuedo del chico que los ejecutaba, que a pesar de la respiración agitada, el temblor de sus pies y brazos gritando por un respiro y su cuerpo doliendo podía hacer contemplar un escenario hermoso para cualquier persona que se sentara a mirarlo.
Para cualquier persona excepto para aquel chico de piel pálida y cabello castaño que entró al salón de baile con una sombría mirada llena de compasión hacia su compañero de baile, cerró la puerta abierta hace un instante por él mismo y se dirigió hacía una esquina juicioso deteniendose a observar el asaz esfuerzo del pelinegro.
5 minutos después los pies del chico dejaron de moverse y una cálida pero cansada mirada se dirigió hacía él, su mente trepido por un momento pero segundos después se acercó a él lentamente con una toalla alzandola a la altura de su cabeza para limpiar las gotas de sudor que aun caían sobre su frente.

—Hyung— miró detenidamente a su mayor y sus ojos se cerraron al ampliar su boca regalandole una grande sonrisa —. ¿Qué haces aquí tan temprano?

—Jiminie, ¿tus pies no te piden un descanso?—su sonrisa aparece, con sus mejillas levemente ruborizadas.

Las gotas caían por las mejillas del menor, su respiración se volvió un poco agitada.

—Ensayas mucho, gastas energía ¿no crees que eso te hace más viejo?— suelta una risa mientras lo sigue mirando.

—Hyung, mi esfuerzo no será en vano, ¿y no crees que es mejor a que quedar pálido?— hace mueca intentando ocultar una sonrisa traviesa que se forma en su cara.

—Respeta a tu hyung— bromeó el mayor dándole un suave golpe en el brazo para después comenzar a calentar.

No era de otro mundo encontrar algún miembro ensayando unas horas más, pero los últimos días Jimin lo hacía más de lo normal, llegaba tamprano y se iba tarde, había días en los que dormía en la sala de ensayo, bailaba hasta que sus pies se lo impedían debido al cansancio y dolor, no comía a las horas que debía y la mayor parte del tiempo vivía con solo agua en su estómago.
Todos los chicos sabían que Jimin ensayaba horas extra pero no sabían el cuanto se sobreexigía debido a que cada uno estaba preocupado de sus propios problemas, a excepción de Yoongi, quién todos los días intentaba hablar con Jimin para que descansará un rato, a veces le llevaba comida e intentaba hacer lo posible para que saliera de aquel lugar.

—Ey Jimin— garraspeó un poco el mayor—. ¿Qué te parece si en un rato te invito a comer a tu restaurante favorito?

—Hyung...— el menor fingió sorpresa y abrió lo más que pudo sus pequeños ojos—. ¿Me estás invitando a una cita?

Yoongi golpeó nuevamente su brazo y fingió una mueca de asco.

—Claro que no— sus mejillas se tiñeron levemente rojizas.

—¿Hoy vienes con ganas de pegarme eh?— el menor levantó las cejas cuestionandolo y soltó una pequeña risa al ver a su hyung avergonzado —. Me gustaría, pero aún no me sale el paso del coro y... Necesito dejar esa parte hecha— terminó por responder el menor.

—Jimin— lo miró seriamente y suavizó su voz evitando parecer un regaño pues sabía que el menor se había estado esforzando mucho y lo que menos quería era hacerlo sentir que su esfuerzo no valía la pena—. ¿Recuerdas que me debes un regalo de cumpleaños? dijiste que me lo recompensarías— mencionó el mayor esperando que aquella excusa sirviera.

—Hyung... — Jimin comenzó a reír— eso fue hace 3 años

—Sí pero...

—De acuerdo— lo interrumpió—. Pero hoy tengo con mucha hambre y dijiste que pagarías

—Se cancela todo— bromeó el mayor y Jimin hizo un pequeño puchero, aquel gesto no podía parecerle más tierno al mayor—. No te aproveches— le pegó suavemente por tercera vez su en su brazo y comenzaron el ensayo, esta vez juntos.

Dieron las 7 de la tarde y Yoongi se encontraba en el piso descansando mientras miraba su "último ensayo" por sexta vez del menor, sus ojos pesaron debido al sueño así que decidió levantarse para evitar caer dormido y apagó la música haciendo que Jimin parará y le diera una mirada llena de reproche.

—Vamos Jimin, ya pasó la hora de comer y no sólo es mi estómago el que ruge— reclamó Yoongi para después dejar un momento en silencio dicho lugar pudiendo escuchar su propio estómago así como el del menor pidiendo por comida.

—Hyung ¿No puedes esperar un poco más?—suplicó un poco Jimin dejando en un lío al mayor, pues estaba utilizando aquella tierna expresión que no podía evitar hacerlo sentir el malo de aquel momento.

Pero a pesar de aquello, Yoongi se negó sabiendo perfectamente que si dejaba pasar un rato más terminarían por salir de aquel lugar, que ahora se sentía como el infierno debido al calor encerrado, dentro de unas horas y no unos minutos como prometía el menor.

—Si tardamos un poco más cerrarán...

—Hay lugares donde cierran hasta tarde

—Pero en serio quiero llevarte a ese lugar...

—No importa el lugar hyung, podríamos ir a comer a la tiendita y sería feliz igual-

—¡No!— alzó la voz el mayor interrumpiendolo.

El lugar quedó en silencio durante unos segundos dejando escuchar solo la respiración agitada del menor, el ambiente se tensó por un momento y Yoongi pudo notar el suave temblor que apareció en las manos de Jimin, el corazón de ambos chicos dolieron pero las causas eran distintas, Jimin solo se preguntaba porque su hyung no podía entender lo importante que era para él que todo saliera bien en este comeback y el por qué no podía esperar unos minutos más.
En la mente de Yoongi pasaban cientos de pensamientos pero el que más lo atormentaba era aquel que se preocupaba por Jimin, le atormentaba no poder hablar con él tranquilamente, le atormentaba no poder ayudarlo con todo el daño que se estaba haciendo así mismo, le atormentaba verlo mejorar a partir de autodestruirse cada día más a causa de su autoexigencia y perfeccionismo.
A veces Yoongi deseaba que el grupo se desintegrara, deseaba poder ver a sus compañeros disfrutando más de su juventud, teniendo pareja y saliendo a fiestas como cualquiera de su edad así como poder pasar más tiempo con sus familias pues cada uno de los chicos extrañaban bastante el calor de sus padres y hermanos.

El silencio del lugar se rompió cuando una puerta se abrió con brusquedad dando lugar a la entrada de una pequeña persona con ojos grandes y cabello negro.

—¿Jungkook?— mencionó el mayor del lugar llenándose de preocupación al mirar el rostro del menor.

—Es Taehyung...

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⏰ Letzte Aktualisierung: Aug 16, 2020 ⏰

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