❝ ты мой грех ❞
El sonido de la puerta estrellándose contra su propio marco resonó por toda la habitación pero poco le importó a Lauren Jauregui. Podía romperla si quisiera pero solo terminaría fastidiándose a si misma al no tener privacidad mientras colocaban otra.
Camino por su habitación como si de una bestia enjaulado fuese y nunca mejor dicho, si seguía por ese camino estaba segura que terminaría dejando salir a su lobo interior y de la puerta no sería de lo único que tendrían que preocuparse los demás.
Inhalo todo el aire que podía buscando que al expandir su caja torácica pudiera calmarse pero no fue así. En una de sus vueltas por la habitación en penumbra (ella lo prefería así), se acercó a su cómoda y tomó uno de los portarretratos del mueble. Una versión más joven de si misma posaba sonriente junto con su hermano mayor, Christopher Jauregui. Escuchó la madera del objeto crujir cuando sus dedos hicieron fuerza sobre ella como muestra de su enojo.
Si Lauren creyera en la suerte diría que su hermano era un desgraciado con suerte.
- Sal de ahí - habló aparentemente a la nada sin dejar de mirar la foto. -, pude oler tu asqueroso aroma cuando entré.
Una risa se escuchó desde la esquina oscura cerca de su cama y una figura femenina se dejó ver al salir a la parte iluminada.
- Esa no es una forma de tratar a una dama, menos a tu futura cuñada. - habló Camila con tono divertido para luego cambiar a uno con fingida inocencia. - Se me olvidaba que los cachorritos como tú tienen buen olfato.
Lauren suspiro por lo bajo ante el primer asunto y giro el portarretratos dejándolo boca abajo. Se giró para enfrentar a la cubana y justo como había hecho minutos antes al principio de la cena de compromiso de su hermano, le dedico una mirada recorriendo sus piernas subiendo por su vestido negro, llegando a la exquisita vista de sus hombros, terminando no más ni menos que en su rostro de facciones finas y agradables a la vista.
- Nunca te veré como parte de la familia. - dijo Lauren de manera brusca - Ni a ti, ni a ninguna sanguijuela de tu clase.
Volvió a provocar una risa en la contraria notando, como era usual, los colmillos ligeramente más grandes que poseía la cubana.
- ¿Aún sigues con esas ideas anticuadas, mi querida Laur? - la vampiro acortó la distancia entre ambas al dar un par de pasos - ¿Sabes?, yo no creo en esa frase que dicta: a perro viejo no se le pueden enseñar trucos nuevos. Me parece todo lo contrario siempre se puede aprender algo nuevo, no importa la edad.
Esa última frase le atravesó el pecho a Lauren como flecha de cazador, Camila había usado el doble sentido y no era para menos si ambas se conocían desde la adolescencia al haber estudiado en el mismo instituto.
- Por algo nunca se ha visto un compromiso así en años. - Lauren cruzó sus brazos acercándose un paso hacia la de menor estatura - Los licántropos y vampiros como tú, no deben mezclarse.
- Conoces las reglas, querida Laur. - Camila desvío la mirada para observar su habitación para luego volver a ella devolviéndole la mirada por todo su cuerpo - El primer licántropo del clan Jauregui deberá casarse con el primer vampiro del clan vampiro Cabello. - recitó con una sonrisa que le hizo crisparse.
Se mantuvieron la mirada por unos segundos y toda la furia que había sentido antes se estaba convirtiendo en más aunque la vampiro, quien era la que llevaba las de ganar, fue la primera en desviar la mirada.
- Por suerte, mi hermano es beta. - Lauren suspiró alejándose de la contraria.
- Oh sí, alfita. - dijo con una sonrisita la cubana - Su tontita jerarquía.
- No es tonta si en base a ella se decide si tendrás descendencia o no. - fue el turno de Lauren de sonreír con guasa.
- Y seguimos con las ideas anticuadas. - la vio negar con su cabeza - ¿Quieres saber qué pienso de toda tu palabrería?
Lauren la miro con curiosidad hasta que hizo un gesto invitándole a continuar.
- No creo sea necesario un hijo propio para seguir la descendencia. - la vio encoger sus hombros. - Los humanos adoptan, por ejemplo.
Dicho eso la menor se sentó en el borde de la cama de Lauren dejando de lado las formalidades entre ellas.
- Díselo a tu padre que ya está en conversaciones con los chamanes del clan Kordei. - se acercó a la cubana casi tocando sus piernas - Querrán un nieto, cueste lo que cueste.
- Entonces será de lo más divertido intentarlo con Christopher. - Camila soltó una risa corta pasando su lengua por la comisura de sus labios.
Una sensación de malestar invadió el cuerpo de Lauren al solo pensar en la posibilidad que había dejado al aire Camila. Su respuesta casi imperceptible fue apretar sus dedos contra sus brazos al aún tenerlos cruzados, casi.
- No te sientas mal, Laur. - el tono cariñoso que uso la contraria no le estaba ayudando en su reciente inquietud - Siempre serás una de mis favoritas después de todo tienes historia en mi vida.
Imágenes se proyectaron en su mente como una vieja película de tragedia donde ella era la protagonista, mucho antes de que la noticia estallará en sus caras y que se cumpliría cuando la cubana cumpliera su vigésimo primer año.
- Eres una cínica de mucho cuidado. - Lauren se había acercado a Camila invadiendo su espacio personal.
- Al menos, yo no hui cuando me necesitaban. - contraatacó Camila.
Había dado un golpe bajo, demasiado pero ¿Qué podía de esperar de una vampiro como ella? Después de todo lo que habían vivido no había cambiado mucho y quizás eso es lo que siempre la mantenía pensando en ella.
Esa fue la gota que derramó su auto control.
Llevo su mano a la nuca de la contraria acercándola en un beso muy necesitado, movió sus labios con hambre contra los de Camila y esta no se quedaba atrás al responder con la misma ansía a ese contacto. Lauren sintió las manos de la vampiro colarse debajo de su camisa erizando la piel de su abdomen y dejando un rastro caliente por donde pasaba. Llevó su otra mano a su mejilla y la acarició con suavidad para después empujarla con su cuerpo arrecostandola sobre el colchón. Hizo presión con su rodilla entre las de la contraria y logró separar así sus muslos colándose entre ellos adoptando una posición más cómoda.
Abrió más sus labios dejando pasar su lengua hacia los labios de la contraria quien le aceptó de manera gustosa rozándose así de manera lujuriosa hasta que respirar fue necesario.
- Te juro que si le haces daño... - empezó con la respiración agitada.
- Cállate y bésame. - fue la única respuesta que recibió de Camila.
Los brazos que estaban en su abdomen ahora estaban rodeando su cuello mientras compartían otro beso aún más pasional que el anterior. Lauren bajo sus manos a la parte que estaba anhelando tocar hace unos minutos: los muslos de Camila. Pasó con parsimonia sus manos por la piel de esa zona para luego darles un ligero apretón lo que no esperó fue el jadeo de la menor contra sus labios provocando un festival de sensaciones por todo su cuerpo que desembocaron en su entrepierna. Sí, estaba excitada y dura por la vampiro por la que tanto se había obligado a sentir aversión.
Su diestra subió por la pierna de la contraria asegurándose de llevarse la tela del vestido a su paso y repitió la misma acción con su otra extremidad ganándose el escuchar pequeños sonidos de placer de Camila. Se vio alejada de la contraria al haber sido empujada por los hombros por ella pero sola para que esta le subiera su camisa quitándosela y tirándola lejos de ahí. Sus miradas conectaron después de varios segundos de estar en esa espiral de pasión, Camila hizo un leve asentimiento con su cabeza a su pregunta no formulada.
Tomo los bordes del vestido de la vampiro y con su ayuda lo subió por su cuerpo hasta que este salió de su vista. Aprovechó que la contraria aún tenía los brazos alzados y los presionó contra el colchón con sus manos besándola de manera profunda durante unos segundo hasta que la soltó y decidió bajar con un camino de besos y mordidas por su mandíbula acercándose al cuello bronceado de la menor donde tenía que tener cuidado de no dejar marca de algún tipo. Sin embargo eso no le impidió seguir descendiendo por su piel con besos húmedos involucrando su lengua al entre abrir sus labios. Los suspiros que soltaba la vampiro no hacían más que incrementar el calor abrasador en cada célula de su cuerpo.
Sus manos se estaban dirigiendo al broche del sostén de la contraria cuando esta usó su fuerza girándola con un poco de brusquedad quedando entre la cama y su cuerpo. Tal vez sea por la posición en la que se encontraba, un poco a su merced, pero ver a la vampiro sobre ella con nada más que ropa interior era una obra maestra de la naturaleza.
- ¿No pensarás hacer todo tú? - vio como levanto su ceja sonriendo de forma atractiva y posando sus manos en sus hombros - ¿O sí?
Lo próximo que supo es que un jadeo había escapado de sus labios y todo por culpa de la vampiro, al haber posado sus manos en sus hombros cuando se aferró a estos y balanceo sus caderas sobre su entrepierna y aún con la ropa encima podía decir que a parte de estarlo disfrutando, le estaba excitando. Sintió los labios de la contraria quemar la parte de su clavícula que había tocado con sus labios y no pudo evitar llevar sus manos al cuerpo ajeno y tocar sus costados subiendo hasta llegar al broche de su strapless y quitar tan molesta prenda. Sus manos se acoplaron a la curvatura de sus senos y un jadeo casi sale de sus labios cuando sintió sus pezones rígidos contra sus dedos, movió sus muñecas frotando estos con la palma de sus manos y un gemido de la menor lleno la habitación.
Lauren quería tomarse su tiempo con Camila, ser un poco meticulosa con lo que hacía. Separó a la menor un poco y se estiró para llevar su cabeza hacia su pecho, abrió sus labios y dejó que su lengua humedeciera la punta rígida de la contraria mientras su otra mano se encargaba de masajear el otro seno libre de forma aleatoria. Sintió a la contraria tironear de sus cabellos negros y supo que iba por buen camino cuando la acercó más, gimió por lo bajo contra su piel caliente cuando la vampira movió sus caderas con fuerza haciendo notorio el roce entre sus genitales. Soplo sobre la zona humedecida con su saliva para no dejar el estímulo de lado y subió su mirada hacia al rostro de Camila sintiendo como su corazón se saltó un latido por su expresión tensa de placer. Inmediatamente supo qué hacer con el odio que sintió por lo traicionero de su órgano vital.
Imitando más que bien las acciones de la vampiresa la dejo debajo de ella en un movimiento rápido y brusco para un humano pero para ella no. Bajo por el valle de entre sus senos entre mordidas intercaladas con besos produciendo un poco de dolor placentero, haciendo lo mismo con su abdomen hasta llegar al inicio de sus bragas que podría decir que duraron más en su cuerpo que en lo que ya las estaba rompiendo con la aparición de sus garras.
- Lobita traviesa. - escuchó "reprenderle" por parte de la cubana mientras veía como ponía su pierna en su hombro - Tendrás que pagar semejante ofensa.
- Me pregunto cuál será la forma de pago, mi lady. - se acomodó sobre el colchón y dio un besó en la cara interna de su muslo.
- Trabajo forzado. - la cubana encogió sus hombros con una sonrisa ladina.
- Algún día me lo dirás. - sentenció quitando sus tacones para luego mirarla a los ojos mientras subía con sus labios por la piel sensible de su muslo.
La actitud propia de un par de siglos atrás nunca había pasado desapercibida la licántropo pero si le preguntabas ella tenía que enfocarse en otras cosas en ese momento. El olor de su excitación la atrapó haciéndole salivar un poco y sin esperar se aventuro entre sus labios mayores con su lengua probando lo que había provocado en la vampiro, paso sobre sus labios menores un par de veces dándose el lujo mover estos para luego subir a su clítoris que presionó con su órgano bucal un par de veces ganando otro tirón de cabellos más fuerte que el anterior y percibir como la vampiro movió levemente sus caderas. Repitió la acción con más ahínco pero esta vez sin perderse como la contraria entre abría sus labios al soltar tal sonido placentero y sus párpados se cerraban por unos mili segundos, como su mano libre presionaba unos de sus pechos buscando más placer. Su observación debió ser insistente ya que la cubana le devolvió la mirada cargada de emociones y aceptó el reto nunca dicho entre ambas.
Se mantuvieron la mirada mientras una gemía subiendo el tono gradualmente de su voz y la otra pasaba su lengua sobre el punto sensible con movimientos aleatorios hasta que la menor no resistió más y Lauren se vio atraída por las manos en su rostro por parte de la vampiro hasta que sus rostros estuvieron cerca para así besarse con hambre por la otra. Durante el beso y sin darle importancia, sintió las manos instalarse sobre su sostén y como tironeo de este hasta que fue dos partes en vez de una.
‐ Me la debías. - susurró la vampiro sobre sus labios quitando los restos de su prenda.
- Esperó sea suficiente. - Lauren habló quitándose sus pantalones y toda prenda inferior sobrante.
- Nunca lo ha sido.
Cualquier pensamiento fue alejado de su mente cuando el par de piernas largas le rodearon su cadera y le obligaron, aunque no puso resistencia, a acercarse al cuerpo que tanto había ansiado en este tiempo. Tomó su miembro para acomodarlo entre los pliegues de la cubana mientras se sujetaba a su cadera, la sensación de humedad contra su piel sensible le robó un suspiró y guiándose por sus labios menores pudo avanzar en su interior sin prisa. La habitación se lleno de los gemidos de ambas cuando entraron en el punto de no retorno para su propio placer.
Lauren soltó un quejido por lo bajo cuando las uñas de Camila se clavaron en sus brazos.
- Parece que la revoltosa es otra. - murmuró y no le dio tiempo a responder a la vampiro al robarle otro gemido al mover su cadera hacia adelante.
Quería realmente concentrarse en otra cosa mientras empezaba a moverse con suavidad contra ella pero sus sonidos de placer, su suave aroma a vainilla y la manera de envolver cálidamente era sobre acogedor para sus sentidos. El amarre de las extremidades en su pelvis se hizo más fuerte dándole una señal que Lauren supo captar de buena manera ya que parte de su espalda baja se movió con más ahínco contra el cuerpo de Camila a quién podía escuchar claramente contra su oreja. No supo cuando las manos en sus brazos pasaron a su espalda pero el agarre de los dedos de Camila en su piel no estaba siendo suave ya que podía sentir bajar sus uñas por su espalda sintiendo un ligero escozor y que como dolor se combinó con su placer.
Lauren posó sus brazos sus manos a los lados del cuerpo de Camila y le dio fuerza a su balanceo de caderas sintiendo con cada embestida como se acercaba a su clímax. Pero no quería acabar, al menos no sola.
Bajo una de sus manos entre el espacio de sus cuerpos aminorando el ritmo de sus caderas, y teniendo cuidado ante todo, frotó el punto sensible y expuesto de Camila con sus dedos presionando cada tanto. Unos fuertes brazos rodearon su cuello y se encontró con una vista de ensueño: esos orbes marrones que la observaban un poco apañados, su piel de un leve sonrosado y brillando por la capa fina de sudor que se había creado, sus labios rojizos por lo besos de antes.
- ты мой грех. (tú eres mi pecado) - le escucho murmurar entre gemidos. - Ya casi.
No pudo resistir estar al borde por más tiempo, volvió al agarre en sus caderas moviéndose con todo lo que podía dar su cuerpo por momentos olvidando respirar por gemir por culpa de la cubana y ella misma. Una oleada de calor recorrió como rayo su cuerpo cuando experimentó su orgasmo pero no se comparó a cuando la vampiresa hundió sus colmillos en la piel de su cuello ahogando su propio gemido cuando tuvo su propio éxtasis.
Sus piernas y brazos flaqueaban un poco a ese momento al aún mantenerse en su posición y todo porque la contraria no la soltaba.
- Sabes delicioso. - percibió como Camila lamia su cuello con dedicación.
- Ten cuidado a quién muerdes. - dijo Lauren entre jadeos - No todos aguantan una mordida de vampiro sin morir desangrado.
- Bendito sea el factor de recuperación de ustedes los lobitos. - río Camila.
El agarre se aflojó y saliendo sin problemas de la vampira pudo rodar hasta el lado libre de la cama buscando descansar un poco con suerte Camila se iría cuando durmiera o fingiera hacerlo como en tantas ocasiones pasadas aunque eso no pasó, muy lejos de la contraria la cubana se giró hacia ella dando suaves toques en las líneas que se asomaban en su brazo.
Lauren pudo haber disfrutado tal atención pero eso no era algo común de la vampiresa.
- ¿Por qué? - preguntó a Camila.
- Sabía que no estarías feliz con todo lo que pasa. - dijo la cubana sin quitar la mirada de su extremidad aunque soltó una risita por lo bajo - Además enojada te vuelves tan... deliciosamente follable.
Lauren mentiría si dijera que quedo conforme con esa respuesta pero preguntar demás era algo que había aprendido que no se debía hacer con la vampiresa y lo mantendría. La siguió atentamente mientras se colocaba de nuevo de nuevo el vestido sin la ropa interior así mismo con los tacones, por su parte Lauren atinó a cubrirse con su sabana.
- Considera esto la despedida. - le dijo Camila mientras acomodaba sus cabellos.
- Entonces eso era.
Quiso hacer muchas cosas en ese momento entre ellas mantener cautiva a Camila hasta que accediera a hacer algo, en otra lo intentaba de una manera más amable y hasta cariñosa, en las últimas no habían osos cariñosos y colores.
- Cálmate. - no supo cuando se acercó Camila, menos cuando le tomo la mejilla - Eres un desastre.
Camila le dio un suave beso que no dudo mucho en corresponder siendo este uno suave a pesar del sabor amargo que podía sentir Lauren en sus labios.
- Cuídate, Laur. - la sonrisa que le estaba dedicando era dolorosa - No marques a ninguna lobita a la primera que puedas.
- Promete que le tendrás lealtad a Chris. - miró sus ojos buscando algo.
- No tendrás quejas en mi nombre. - vio esa sonrisa única de Camila.
Le sonrió de vuelta aunque no quisiera hacerlo porque tal vez al final tuviera razón, no debía trata mal a su futura cuñada.
- Adiós, Laur.
- Hasta luego, señora Jauregui.
Le dio una última mirada mientras salía por su ventana pero no fue hasta que ya no pudo escuchar sus pasos en la lejanía que se permitió abrazarse a si misma a manera de consuelo. Su pareja predestinada se iba a casar con alguien más.
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GЯΣKΉΛ | Camren One Shot
Fanfiction𝗣𝗲𝗰𝗮𝗱𝗼 •// Transgresión 𝒗𝒐𝒍𝒖𝒏𝒕𝒂𝒓𝒊𝒂 𝒚 𝒄𝒐𝒏 𝒄𝒐𝒏𝒐𝒄𝒊𝒎𝒊𝒆𝒏𝒕𝒐 de un precepto moral o religioso. Advertencia: Lauren G!P
