I hate You, I love You

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Introducción

La gran ciudad de Los Ángeles puede parecer un poco intimidadora, con todas esas

estrellas de cine, i esas grandes y lujosas mansiones con las que todos niños sueñan de

pequeño, más como suele decir el dicho, no es oro todo lo que reluce, pues a pesar de que

Los Ángeles sea la ciudad de las estrellas y los millonarios, ninguna cara puede igualar a la

de los niños millonarios, esa insatisfacción que se clava en la mirada y este brillo que va

desapareciendo, esa carencia de ilusión y deseo, porque cuando tienes todo aquello que

puedas soñar y tu vida se queda vacía de toda ilusión por las pequeñas cosas, es cuando los

niños, dejan de ser niños, y se convierten en adultos atrapados en un cuerpo minúsculo. Y

es así como se crean esos adultos sin ansia alguna de superación ni amor por los momentos

que nos construyen como personas.

Más como ya se sabe, la infancia es la etapa más importante en la vida de una persona.

Ese triste destino parecía esperar a Aurora, una solemne veinteañera, heredera de la

fortuna de sus padres. Los padres de Aurora, Leah y Estefan, poseían un potente imperio de

colchones, el más grande y poderoso del mundo entero.

Los padres de Aurora siempre han estado muy ausentes en todo momento

Si trabajamos tanto es por que queremos darte una buena vida, cielo-

Esa era la contestación que siempre recibía Aurora respecto a la ausencia de sus padres.

Como en su 16 cumpleaños. Sus padres organizaron una fiesta espléndida, la mitad de la

ciudad fue invitada, todos los amigos de Aurora estuvieron presentes en la celebración,

todo el mundo acudió, menos sus padres, los cuales estaban de viaje de negocios en

Shanghai, con la intención de firmar un contrato para así poder distribuir sus maravillosos

colchones por toda China.

Aurora se decepcionó por la ausencia de sus padres, estos para compensarlo le regalaron a

la niña un precioso Rolls Royce rosado.

La vida de Aurora siempre había sido de aquella manera, las ausencias se compensaban

con regalos, lo que producía que la joven no fuera dependiente de los objetos materiales,

puesto que aquello le recordaban aquellos momentos en los que sus padres no estuvieron

con ella.

El momento más duro en la vida de Aurora llegó a sus 17 años, la joven se había ido de

fiesta con su compañera de clase, Blanca nieves. Cuando súbitamente la muchacha se

despertó en una cama hospitalaria.

La joven se encontraba sola en la habitación, sin poder procesar lo que sucedía.

La puerta se abrió repentinamente y Aurora apreció a sus tías, Flora, Fauna y Primavera.

Las cuales se habían dedicado a cuidar de la muchacha cuando esta era una niña, debido a

las constantes ausencias de sus padres.

Tras las expresiones de sus tías podía leerse un gran temor erróneamente opacado por una

sonrisa.

Flora se acercó hacia la camilla y le acaricio dulcemente la mejilla a la joven.

¿Cómo te encuentras, cariño?- Pregunto Flora con una dulzura infinita.

Aurora no contesto nada, se dedicó a perderse entre los azulados ojos de su tía, con una

expresión desolada. Sobraban las palabras, la joven lo comprendía todo, y a la vez lo

desconocía todo.

El médico explicó a la muchacha que los análisis habían rebelado que padecía de

narcolepsia, un trastorno crónico del sueño de origen neurológico caracterizado por

excesiva somnolencia diurna. Lo que comportaba que la joven tendría ataque de sueño, los

cuales no podría controlar.

Ese año fue el peor en la vida de Aurora, y lo que más la hirió no fue despedirse de toda su

independencia, sino el hecho de encontrarse más asustada que nunca, y la sensación de no

tener a nadie en quien apoyarse. Porque Aurora lo tenía todo, incluyendo una lúgubre

soledad que la devoraba desde sus adentros.

Aquel momento marcó un antes y un después en la vida de Aurora. Desde aquel momento,

la vida de la joven se tiñó de colores grises, perdiendo así, toda la alegría y esperanza que

brotaba en su sangre.

La Narcolepsia Bella (Short story) (Spanish)Histórias para pegar e não largar. Descubra agora