Yoongi venía llegando a su casa muy alegre, mostrando aquella sonrisa que lo caracterizaba, pues había pasado una increíble tarde a lado de sus mejores amigos y de su novia. Quería pasar sus últimos días en Daegu junto a las personas que quería, él no estaba muy feliz con la idea de irse a vivir a Seúl, pero no podía opinar ni decir nada, era para el beneficio de sus padres, y él como buen hijo, debía de seguir sus órdenes. Sólo le quedaba dos días en Daegu, se irían el domingo por la mañana a Seúl, sus padres ya tenían todo preparado, ya habían comprado casa y lo habían inscrito en un instituto muy reconocido, pues en la empresa donde ellos trabajaban al parecer patrocinaban al instituto Branksome Hall Asia, y el dueño de la empresa donde trabajan sus padres se enteró de que tenían un hijo, el señor muy amable platicó con ellos , y llegaron a la decisión de que Yoongi estudiaría ahí, le daría la mitad de una beca y la otra se pagaría con el salario de sus padres. Al rubio no le gustó nada la idea de tener que estar estudiando con hijos de personas muy importantes y sobre todo con el ego por encima del cielo, sabía que se tendría que enfrentar a personas molestas, o cómo él las llamaba, "cabezas huecas".
El pálido saludo a sus padres que se encontraban en la cocina almorzando, y seguido de esto se dirigió a su habitación decidido a dormir una tranquila siesta, que ya la hacía falta, pues estar haciendo tareas atrasadas a última hora para poder pasar el año no había sido de mucha ayuda, cuando estaba apunto de cerrar sus ojos, recibió una llamada, vio que era Hoseok.
-Sí, dime, qué pasó?—Dijo bostezando
-Shhh, estoy hablando—El pelinegro se encontraba rodeado de bullicio—Yoongi vente hermano, hay tremendo fieston, acá en la casa de Win, y ni sé diga las mujeres que se encuentran acá— remarcó con tono coqueto.
-No tengo ganas de ir Hoseok, me siento muy cansado—dijo con tono perezoso
-Yoonieeeeee, no seas así con tú mejor amigo—hizo un puchero al otro lado de la línea—No estás viendo qué en unos días te mudarás a Seúl, y no quieres pasar tiempo con las personas que amas???
-Está bien— bufó, porque sabía que el pelinegro tenía razón, ya no los vería tan a menudo.
-Acá te espero guapo— Colgó.
No le quedó más remedio que levantarse y meterse a dar una ducha rápida, abrió su closet, y optó por un outfit cómodo, unos jeans,una sudadera de su marca favorita Polo, y unos Pumas. Tomo su teléfono, pero sin antes de irse y no darse una miradita en el espejo. Bajo rápido las escaleras, al abrir la puerta algo lo detuvo.
-¿ A dónde tan rápido?— Su madre apareció llevando una taza de café en la mano.
-Iba a ir a casa de Win, organizó una reunión en conmemoración de que en unos dos días estaré en otra ciudad y no aquí con mis amigos. Es como una fiesta de despedida— Dijo con un tono amargo y mintiendo en parte, casi no se llevaba con Win, pero Hoseok sí, y dónde iba Hoseok, él iba.
-Mmm, está bien, cuídate. Te quiero aquí a las 2 AM, ni una hora más ni una hora menos— Sentenció la señora Min.
-Si, no te preocupes mamá— Se acercó y le depositó un beso en la mejilla, y salió.
Yoongi amaba mucho a su mamá, ella era su ejemplo a seguir, él sabía que no era el hijo perfecto, pero trataba de serlo por su mamá, él daría todo por ella. La belleza que Yoongi poseía había sido hereda en gran parte por ella. También amaba a su papá, él le había enseñado a tocar el piano, su padre le había presentado a su primer amor.
El rubio no tuvo que caminar muchas cuadras, pues la casa de Win, estaba a tan sólo tres calles más que la de él. Yoongi no era muy popular, era un chico cerrado, le gustaba mezclarse con personas que tuvieran un gran sentido de amistad y honestidad. Hoseok era su mejor amigo, él sí era popular, se llevaba con todos y a todos les caía muy bien, era como un solecito que llegaba a alumbrar la oscuridad de los demás. Yoongi y Hoseok tenían personalidades muy distintas, pero se complementaban muy bien, ellos eran mejores amigos desde jardín de niños, ambos se amaban mucho; Brigth se unió después a su club junto a Lalisa. Eran un cuarteto muy animado, todos como hermanos, hacían todo juntos, salían juntos, iban a fiestas juntos, se reunían en alguna de las casas de ellos; en fin eran una familia. Hasta que un día Lalisa se dio cuenta de sus sentimientos hacia Yoongi, sin más decidió decirle lo que sentía, el pálido se quedó mudo ante aquella confesión. Quizás no supo qué hacer en ese instante, a lo mejor confundió el amor de amigos con el amor de pareja. Así que no lo pensó dos veces y le dijo que sí, quizás estaba emocionado porque nunca nadie se le había confesado. Yoongi no se consideraba guapo, y qué una niña se haya fijado en él se le hizo fantástico.
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Adore you (myg + jjk)
RomanceJungkook decide jugar con los sentimientos de un frágil corazón. Jungkook logró cortarle las alas a Yoongi, aquel chico de dulces y sinceros sentimientos había cambiado completamente. Yoongi podrá perdonar a la persona que se burló de él? -Yoongi, c...
