1. 𝕯𝖗𝖊𝖆𝖒𝖘 𝖆𝖓𝖉 𝕹𝖎𝖌𝖍𝖙𝖒𝖆𝖗𝖊𝖘.

318 19 9
                                        

Jungkook's POV.

Año 1462

La luz en ese momento era tenue, suave, se metía entre los poros de la piel. Había abierto los ojos en un lugar desconocido, ¿lo era en verdad? En realidad, ya le conocía... Sí, es el palacio de los despreciables. La gente despreciable e ignorada por el pueblo venía a rezar a este lugar, según las leyendas, rezaban a demonios para conseguir tratos significativos, como más fortunas o comida.

Era un lugar frío, había una manta roja en mis pies con pequeños detalles formados en oro. Era una vista borrosa, suave, como si el aire pudiese tirarme de inmediato. No podía sentir las piernas, sentía como si fuera etéreo. Pero una anomalía enfrente robó mi vista casi de inmediato, no me dio tiempo de reaccionar posterior a ello; era el retrato de una persona, no podía ver su rostro, pero sí sus alas. Negras, fuertes, abundantes entre un cuadro horizontal, alas que cada vez se abrían como si la figura dentro pudiese moverse de forma no humana, escuché a este llamar su nombre considerables veces, era una voz gruesa, una voz que no reconocía de ninguno de mis amigos o personas cercanas. Una voz especial, latente, rasposa. Unos ojos rojos viéndome, succionando mi alma, podía ver mi piel desprenderse de mi rostro en cada palabra que pronunciaba. Era inefable, su figura se hacía mayor, tomaba poder.

"Jungkook."

"Jungkook."


"Jung..."

Silencio. Todo tomó silencio. Abrí los ojos inmediatamente, no estaba atemorizado, sin embargo, podía seguir sintiendo un frío intenso en la punta de los dedos de mis manos, como si hubiese sumergido estos en nieve.

─Jungkook, ¿estás bien? ─. Preguntó Jimin. En su mano derecha sostenía una pequeña lámpara antigua que utilizaban en las noches. Ahora se podía escuchar la lluvia caer con rapidez en el techo y ventanas, acompañado de relámpagos que iluminaban la habitación, el frío se fue finalmente, podía oler el petricor. Era un olor agradable, pude ver el rostro de Jimin muy cerca de mi finalmente. ─Estabas soñando, ¿no? Te vi moverte de manera extraña, me has despertado ─. Me contestó con una voz suave y una sonrisa cálida, iluminó el cuarto en cuanto sonrió. Debía admitir que Jimin sabía como poder calmar ese sentimiento de vacío que se apoderaba de mi cuando pasaban este tipo de sueños.

─Estoy bien. Solo fue un sueño, no sé que era en realidad, se veía demasiado borroso ─. Reí para desahogar el temor producido por el momento al recordar los ojos rojos, podía verlo en mi imaginación como un flash rapido a mi cabeza.

─Puedo recostarme contigo si tienes miedo.

Fueron las ultimas palabras de Jimin, debo admitir que me sorprendí ante su pregunta, pero pude notar inmediatamente a que se refería. Siempre parecía ser más cálido cuando se encontraba a lado mío, podía notarlo aunque él pensaba que no lo hacía, podía notar que el gustaba de mí, y a pesar de ser lo más prohibido que podría siquiera pensar... Jimin es mi amigo de, prácticamente, toda la vida. Ambos de nuestros reinos son grandes cercanos, y él está prometido con mi hermana, Rose; ah, seguido me pregunto si él realmente piensa en ello; sin embargo, yo no estoy enamorado de él, siempre dejé en claro la amistad que me hacía cercano, pero no podría amarlo de la forma en la que él probablemente me ve.

En ese momento pensé en el sueño nuevamente, esos ojos rojos mirándome, pensé que los conocía de algún lado; podía estar casi seguro... Pero decidí quedar con la duda; no pensaría en algo más que solo un sueño verdaderamente espeluznante.

─Sí, Jimin. Puedes dormir conmigo... Pero asegurate de volver a tu cama cuando salga el sol. No podría ver la cara de tu madre después de que nos viese dormir juntos ─. Le respondí en forma de broma, pero él lo tomó a pecho y se recostó al lado mío, dejando descansar su cabeza sobre mi hombro.

Sins & Prayers / Vkook.Stories to obsess over. Discover now