Why'd You Only Call Me When You're High?

204 20 17
                                        

Se miró al espejo, despegando de su frente un par de finas hebras plateadas que se habían adherido a la superficie de su piel ante el líquido del sudor. Se veía demacrado. Profundas ojeras que parecían pozos sin salida acentuaban las arrugas naturales que rodeaban sus preciosos ojos azules, opacados por la devastadora fuerza de un sentimiento... o más bien la falta de este.

Tomó su celular del costado del lavabo con manos temblorosas, viendo con insistencia el número permanente en su registro de llamadas durante esas últimas horas. Sabía que era una locura, pero no pudo detenerse. Lo había querido hacer desde hace días. Llamarle, escuchar su preciosa voz, aunque fuese por un momento. Disculparse. Pero él jamás le había respondido.

Marcó una vez más, el buzón de voz lo recibió casi como una caricia. Su voz en la grabadora hizo a su estómago revolverse. Tan dulce, tan cálido, tan lejos. Cortó y bloqueó la pantalla de su celular, no sin antes dejar un patético mensaje de voz que llamaba su nombre como tantas veces había hecho antes. Pasó su mano por su rostro una última vez, haciendo una mueca hacia la desagradable imagen en el espejo.

Sus labios partidos y el ardor en su garganta solo podían recordarle lo miserable que era en ese instante. ¿Cómo había terminado así? La música ahogada tras las paredes del sucio baño del bar llegaba a sus tímpanos como un desagradable recordatorio de su desgracia.

Guardó el celular en uno de sus bolsillos y se alejó del lavabo, mirando por última vez su reflejo ondeante en el espejo que de repente parecía líquido. Frunció el ceño y se frotó la cabeza, parpadeando un par de veces mientras salía hacia el cúmulo de gente que pasaba su noche en aquel lugar. Refugio de los desdichados.

Llegó tambaleándose a la barra de tragos y pidió unos cuantos shots más de vodka. Había estado tomando tanto que ya había perdido la cuenta, el alcohol se había desvanecido lentamente de su cuerpo ante el percance que hacía arder su garganta y eso lo frustraba. Necesitaba tener alcohol en su sistema. Al menos durante esa noche.

Dejó unos cuantos billetes sobre la barra que el barman recibió con gusto, brindando una palmada a su hombro, quizás por lastima de su aspecto, o porque comprendía de alguna manera su estado, o sencillamente porque había dejado un buen billete de cien dólares encima del mesón en un descuido, jamás lo sabría.

Bebió el alcohol como quien bebe agua. Luego de algunos segundos sintió su garganta desgarrarse y se vio capaz de expulsar fuego por la boca. Negó, mirando a su alrededor con un tambaleo de cabeza.

Su mundo volvía a girar y de esa manera se sentía perfecto. Decidió revisar la hora, el día siguiente tenía responsabilidades que atender después de todo, el mundo volvería a su ritmo sobrio y eso sería desagradable.

Le pareció gracioso como los números que marcaban las 03:00 se distorsionaban creando figurillas en la pantalla y hasta pudo notar una carita. Rio suavemente antes de guardar el aparato en su bolsillo con torpeza.

Depositando el último shot de esa noche sobre la barra con un movimiento tambaleante, miró a su alrededor entrecerrando los ojos. Parecía buscar algo interesante entre el cúmulo de gente que iba ahí a ahogar sus males en lamentos que resonaban desde el aparato del DJ e insaciables tragos de veneno puro.

Y lo encontró. Con desesperación se apresuró hacia la entrada del local. Él estaba ahí. Podía jurar que ese era su cabello, su figura, su forma de andar alejándose por la entrada. Podría jurar también que eso que llevaba en las manos eran sus zapatos. Ese par tan incongruente con los que le había conocido, un par de zapatos que solo él se atrevería a usar sin importarle la opinión de los demás.

Se acercó hecho una bala oscilante. Y justo cuando había llegado, él ya no estaba. Se había desvanecido de su lugar tal y como se había desvanecido de su vida. Miró a su alrededor, buscando desesperado la ilusión del amor perdido que su mente había creado por la piedad tan terrorífica del alcohol.

Why'd You Only Call Me When You're High?Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora