Ahí estaba, a punto de cometer algo que debería haber hecho hace ya mucho tiempo.
Por que sabia que mucha gente estaría en contra de él, diciéndole palabras de consuelo como que no valía la pena llegar a tal extremo, o que aún quedaba mucho por qué vivir, que aun quedaban muhcos peces en el mar para explorar.
Recordó a sus abuelos y lo mucho que se habían empeñado en darle una vida llena de alegría con amor y carisma, incluso cuando desgraciadamente esa pequeña felicidad se acababa en el momento en que volvia a su mediocre casa junto a su madre, pasando la mayoria de sus años adolescentes en un espiral de abandono e incompatibilidad con su progenitora.
Cuando decidió de que ya era momento de vivir su vida por su cuenta cuando logró entrar a mediado de los veinte, todo había empeorado, ya que lo había hecho sin saber que esa sería la decisión más estúpida que había tomado jamás.
No estaba preparado para el mundo real.
El pequeño asesinato en silencio que iba a cometer en ese momento, era el fiel testigo de semejante desgracia.
Entonces se preguntó ¿Alguna vez alguien lo habria amado como él amó la idea de amar el mundo? Porque si era así, solo rogaba que se presentara antes de cometer esa terrible acción. que muchos lamentarían más tarde.
Sintió la brisa chocar con su cara recordándole que debía hacerlo.
Él era un hombre de palabras, por lo que debía seguir hasta el final con su decisión. El teléfono de su bolsillo vibró en innumerables veces, en señal de que no lo hiciera, de que aún quedaba algo que podía rescatar de su vida. Esperó unos segundos hasta que dejara de vibrar y dio un suspiro por última vez.
Era el fin, hasta ahí había llegado Min YoonGi, amado por sus familiares lejanos, odiado por sus gatos.
— ¡Abre la maldita puerta o la derribaré! — La estruendosa voz de SeokJin se escuchó como un torbellino en su pequeño departamento de bajo presupuesto. Cerró sus ojos ignorando el llamado de la vida, insistiendole que había otra manera de seguir.
Entonces procedió a accionar su cometido.
— Adiós mundo cruel. — Susurró mientras gruesas lágrimas como la llovizna de las montañas corrían por sus mejillas, deslizándose por la tersa y nivea piel de porcelana.
— ¡No YoonGi! — El golpe se escuchó como trompeta, la puerta había caído en una furia de los dios ante el atentado de su vida, pero ya era demasiado tarde.
— ¡Ya lo he hecho! — Gritó desconsolado en suma depresión. La sonata de Frank Sinatra sonaba en su cabeza como el viento que soplaba en la primavera. La pintura más oscura y retorcida del mundo no se comparaba con la tristeza que yacía en su corazón en ese momento. YoonGi ya era capaz de escuchar la sátira imaginaria de su madre al enterarse sobre lo que había hecho.
— Cariño... — SeokJin llegó a su lado como un veloz ciclista y le acarició el cabello, consolandolo. La pantalla de su computador brillaba en esplendor frente a la oscuridad de su departamento. Una página de azul con colores blanquecinos se hacía presencia frente a él. La oración "Ha cambiado su estatus de En relación a Soltero" se destacaba en negro sobre toda la blanca pantalla.
Los llantos desconsolados de YoonGi era como un trágico final de Shakespeare, digno de todo el drama que pesaba el corazón.
Sus sentimientos resbaladizos como hojas en otoño, caían por sus mejillas sin cesar, cargados de pena y una tristeza inmensurable. Sus entrañas se retorcían con frecuencia y el dolor de su pecho se escabullía por su garganta con terribles sollozos y quejidos desgarradores, qu eincluso los vecinos se compadecerian del pobre Min del piso cuatro.
ESTÁS LEYENDO
AMARRES PARA TONTOS: YOONGI [KOOKGI]
AventuraTodo iba bien en la vida del pequeño y escuálido Yoongi...excepto que en realidad todo era mentira. La vida no había sido lo que él esperaba. Dependiente de sus deudas y una estabilidad emocional casi inexistente, con una vida llena de prejuicios y...
![AMARRES PARA TONTOS: YOONGI [KOOKGI]](https://img.wattpad.com/cover/201294787-64-k512469.jpg)