- No te das cuenta de lo débil que este lugar te está volviendo, mírate con ese vestido caminando por estas calles como si el infierno de allá fuera ¡no existiera!, pensando que lo más importante ahora es hacer la maldita tarea.- alzaba la voz mient...
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Ahí estaba, ese asqueroso sonido otra vez, aquel que no me dejaba dormir, comer o el simple hecho de tomar un descanso, corrí por que en esta nueva vida era lo único que quedaba por hacer, correr.
No sabía cuánto podía aguantar, lleva más de dos horas corriendo o bueno quiero creer que llevo ese tiempo tratando de huir y no ser atrapada, estaba harta de esto, harta de no tener nada que comer, de no poder hacer ni el más mínimo ruido, pero sobre todo de estar sola...