-Hyung, lo siento. Pero no son de mi agrado -
-Jungkook, estamos hablando de conejos cómo no te pueden agradar. Son los animales más tiernos e inofensivos de este mundo-
-No lo sé, sólo no me agradan y no quiero un conejo con mi casa-
-Pero Jungkook.. -
TaeHyung miro con tristeza a su novio.
-Nada de peros Hyung. Me tengo que ir, nos vemos luego-
Jungkook se acerco a su novio para dejar un beso en sus labios y se retiro de la casa que compartían.
¿Por qué no quería un conejo?
Tae se encontraba recostado en el sofá, tratando de encontrar una respuesta a esa simple pregunta.
Hace ya tres días Tae venía tratando de convencer a Jungkook de adoptar un conejito, pero siempre recibía la misma respuesta del menor.
"No me agradan".
Realmente no encontraba sentido a esa respuesta, los conejos son lo más hermoso que el mundo pudo crear. Tan solo con verlos a Tae le reflejaba un aura de tranquila y ternura. Aquella bola blanca de pelos, que había visto junto a Jungkook en aquel refugio de mascotas, lo había dejado completamente enamorado.
El peliazul agarro su celular en busca de videos de aquel lindo animal. Eran muy tiernos. Luego de unos veinte minutos de video, TaeHyung cayó dormido en aquel cómodo sofá.
La noche había refrescado y Jungkook se encontraba conduciendo de regreso a la casa. Había pasado toda la tarde con su amigo Namjoon, quien lo estuvo ayudando con una sorpresa que tenía planeada.
Se sentía muy mal de haber dejado a TaeHyung solo en casa, nunca pasaba ya que el castaño vivía pegado a él. Siempre protegiéndolo, no se lo perdonaría si algo malo le llega a suceder. Taehyung era lo único que tenía en esta tierra, aparte de su amigo Namjoon.
Luego de unos minutos conduciendo, Jungkook por fin llega a aquella acogedora casa que compartía, ya hace dos años, con su amado novio.
En el camino había comprado el chocolate favorito de TaeHyung y un lindo ramo de rosas, para recompensar su ausencia. Al entrar, dejó sus zapatos aun lado, y se encaminó hacia la sala donde se encontró con una adorable escena.
Se acerco a TaeHyung y colocó una pequeña manta sobre su cuerpo el cual se encontraba muy desabrigado, luego dejó un pequeño beso en aquella cabellera azul. Sonrió con ternura al ver que en el teléfono de su novio se encontraba, aún, reproduciéndose aquel video de conejitos.
Camino hacia la cocina y se concentró en hacer la cena para él y su novio.
-Amor, despierta--
Jungkook dejo suaves besos en la cara de su hyung para que se levantará a comer.
-No quiero comer. -
Hablo Tae miro con algo de enojo a su novio y se volvió a esconder entre las sábanas.
-Amor no estés enojado, juro después recompensarte. Pero ven a cenar, te hará mal no comer, hyung-
- Lo prometes? -
-Lo prometo. -
Tae sonrió y camino junto a su novio hacia la mesa donde se encontraban dos platos de carne y mucha verduras. El plato favorito de Tae.
-Se ve delicioso-
-Espero que lo disfrutes -
Ambos se sentaron y comenzaron a devorar aquel plato, que se encontraba delicioso. Taehyung aún estaba algo triste, pero su novio se encargaba de que mantuviera siempre una sonrisa en su lindo rostro.
-Kook, a dónde has ido? -
-Estuve en la casa de Nam hyung, me estuvo ayudando con un pequeño problemita-
-Problemita? Qué sucedió? -
-Nada de que preocuparse ahora.-
Kook observo su pequeño reloj.
-Mira, te traje un pequeño regalo-
Jungkook entro a la cocina en busca de las rosas y chocolate que había comprado en forma de recompensa a su novio. Tae abrió la boca sorprendió al ver lo que su novio tenía entre las manos.
-Gracias Kookie, no hacía falta-
-Claro que si, todo para hacerte feliz-
Habló acercándose a su novio y depositando un tierno beso en su labios.
-Ahh, y espera. -
El pelinegro se acerco a la puerta principal y agarro una caja no tan pequeña, decorada con un lindo moño rosa.
-Otro regalo? -
-Si, espera-
Habló antes de entregárselo y observo su reloj nuevamente.
00:00.
Perfecto.
-Aquí tienes, feliz aniversario TaeTae -
El peliazul lo miro asombrado, hoy cumplían 4 años de una hermosa relación. Lo había olvidado por completo.
TaeHyung aún sorprendido abrió la pesada caja, encontrándose con algo muy hermoso. Los ojos de Tae al instante se criztalecieron. No podía creerlo. Aquel bello conejo blanco que habían visto días atrás con Jungkook, se encontraba con un pequeño lazo en aquella caja.
-Kook.. Es hermoso, gracias bebé -
Se acerco hacia su novio y dejo un lindo beso.
-Me alegra que te haya gustado, precioso-
-Kookie.. -
-Qué sucede? -
-No a ti no tontin. Kookie, ese será su nombre-
Hablo mirando como aquel lindo se acostaba a dormir en la misma caja.
-Que hermoso nombre-
-Igual que tu-
Jungkook se acerco a su novio y plantó un tierno beso, que luego se transformó en algo salvaje y apacionado, lleno de amor . Las manos de Tae recorrieron toda la espalda de Jeon y luego bajaron hasta el cinturón de este.
-Llegó la hora de el postre mi querido Kook-
Sacó aquel cinturón y luego desabrocho el pantalón de su novio, para luego comenzar a masajear el gran miembro. Haciendo que Jungkook soltara leves gemidos al sentir su tacto.
-Mm.. Tae, me vuelves loco-
Tae bajo por completo el pantalón, al igual que al bóxer y se arrodillo frente al amigo parado de su novio. Jungkook disfruto cada segundo de aquella majestuosidad que le estaba brindando su novio con su linda boquita.
-Bebé.. Te necesito-
Hablo un exitado TaeHyung. Jungkook sin pensarlo dos veces entro en su novio haciendo que este suelte un gemido que, de seguro, algún vecino habrá escuchado. La habitación se inundó de gemidos cuando Jungkook comenzó a acelerar el ritmo de sus estocadas.
Tan sólo faltaron unos pocos minutos para que TaeHyung llegara a su querido orgasmo, Kook luego de unas pocas estocadas más logró liberarse dentro de su hermoso novio.
-Te amo Kook, siempre será así--
Ambos se acomodaron en aquel cómodo sofá, dispuesto a dormir.
-Yo igual cielo-
El castaño dejo un último beso en los labios de su novio, antes de cerrar los ojos y caer en un profundo sueño.
