Capítulo 1

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¡Papá, puedes por favor sentarte!

Byun Yohan lo vio arqueando una de sus blancas cejas, pero él se acomodó en las almohadas contra la cabecera de la cama. Baekhyun suprimió un suspiro de alivio y arregló el grueso edredón y las sábanas blancas alrededor del alarmantemente delgado cuerpo de su padre.

—No soy un inválido — Yohan gruñó.

—Como digas, papá— Baekhyun le gruñó. Vio la mesa al lado de la cama con agua helada, vasos, seis libros, la lámpara, el reloj, y no menos de una docena de botellas de píldoras. Eso último de la colección era lo que quebraba su corazón. Tomó una —. ¿Te tomaste tu medicina?

—Sí.

Baekhyun frunció el ceño, seguro que había siete pastillas de esas en la botella cuando él había ido a preparar el desayuno de Yohan. —Papá.

—¡Baekhyun!

Se vieron fijamente, y Baekhyun estaba seguro de que veía su propia frustración reflejada en las líneas de expresión de su padre. Cerró los ojos, rezando en silencio por calma y dejó la botella de píldoras de nuevo en la mesa. —Bien. Está bien.

Yohan acomodó el edredón en sus caderas. —¿Está todo listo?

Baekhyun cruzó el cuarto y abrió las cortinas dejando que la luz de la primavera entrara. —Todo listo.

—¿Estás seguro?

Trató de mantener un ligero tono. —Tan seguro como puedo estar.

—¿Cuándo llegarán?

Baekhyun suspiró mientras se pasaba las manos por su largo, hasta el mentón cabello rubio. —En cualquier momento.

La cara de Yohan mostró alarma. —¿No deberías estar abajo?

—Sí, debería. Y estaré, tan pronto como BoRa llegue.

—Deja toda esa preocupación por mí, ¡estoy bien! Ve a hacer tu trabajo.

Baekhyun vio su reloj. Si, él debería, pero no podía dejar solo a su padre. No últimamente. A pesar de negarlo, la condición de Yohan se estaba deteriorando, y parecía que otro ciclo de quimioterapia iba a ser necesario en el futuro no-muy-distante. Otro ciclo de angustia y de gastos. Gastos que ellos realmente no podían afrontar. Esa era otra de las razones por las que tenía que ir a trabajar.

Suprimió un suspiro de alivio cuando la puerta del frente de la suite se abrió. Se apresuró a ir a la sala. BoRa giró su muy embarazado cuerpo y le sonrió.

—Baek, llego tarde, lo siento. — Dejó su bolsa en la mesa y se llevó una mano a su embarazado abdomen —. Pero no podía pasar por el caos de abajo.

Baekhyun se acercó a ella y le ayudó a quitarse el abrigo. —¿Estás bien?

Bora movió sus manos alejando sus preocupaciones, y acomodándose su rubio cabello, ella vio hacia la puerta de la recámara. —Estoy bien. ¿Papá se tomó su medicamento?

—Él dice que lo hizo.

Ella asintió, evitando su mirada. Ellos difícilmente podían ver al otro cuando hablaban de la enfermedad de su padre. Desde que perdieron a su madre cuando Bora tenía diez años y Baekhyun siete, su padre había sido el cimiento de su vida. Ninguno quería reconocer la posibilidad de perderlo.

BoRa levantó la cabeza mostrando una luminosa sonrisa y unos brillantes grandes ojos azules. —¿No tenías que estar en otro lado? Hay una multitud esperando ahí abajo.

Cielo (Chanbaek)Geschichten, die süchtig machen. Entdecke jetzt